
Hoy ha muerto. No estemos tristes, ha tenido una vida plena y nos ha dejado películas maravillosas que seguiremos disfrutando.

Si Hillary Clinton lo tuvo difícil, no digamos Yuriko Koike que opta a la Jefatura del Gobierno de Japón. Una sociedad catalogada como muy machista, pero los tiempos están cambiando, y si no es de esta, será la proxima vez.
España quedó en el medallero en décimo lugar, 15 de oro, 21 de plata y 22 de bronce. La fotografía es de Mª Teresa Perales Fernández, ella solita consiguió 3 de oro, 1 de plata y otra de bronce. Enhorabuena a todas y a todos.

La película de hoy es Rainy Dog (極道黒社会 Gokudô kuroshakai), de 三池 崇史, Miike Takashi, éste nació en el año 1960, en Osaka Japón. Ver una película de Takashi Miike es una aventura. Nunca sabes por donde va a salir. Habrá dirigido más de 70 películas, es capaz de hacer 5 en un año. También ha hecho teatro, televisión, ha sido productor, actor... Rainy Dog, no tiene nada que ver con otras películas como Audition, la trilogía Dead or Alive, Ichi the Killer, Visitor Q, Gozu, Zebraman, pero tampoco tiene nada que ver con films como The Happiness of the Katakuris, The Bird People in China, City of Lost Souls , etc.Esta película trata del día a día de un yakuza japonés, Yuu (Sho Aikawa) asesino a sueldo, que está exiliado en Taipei, de la lluviosa Taipei. Esta película la catalogaría de sosegada, a pesar de los disparos y de los muertos. La trama se complica cuando una mujer le deja a un supuesto hijo suyo y del que pasa olímpicamente, simplemente le deja ir detrás de él, le deja dormir en un callejón mientras él se pasa la noche con una prostituta muy calentito en su cama. Al final de la película el amor paternofial triunfa.
Quien haya dicho a John McCain (29-08-1936 ) que llevase de número dos a Sarah Palin (11-2-1964), habrá que darle un Oscar, acertó de pleno. Su discurso de aceptación hizo que más de 37 millones de espectadores lo siguieran por televisión. ¿Les votarán todos?. Espero que no.


Esta es la bandera del Tibet. Los chinos cada vez que la ven se les indigesta la comida. El mundo civilizado en un alarde de no veo, no oigo y no hablo, dejan a China celebrar los juegos olímpicos. No importa nada, sólo la cuenta de resultados.

