
viernes, 1 de enero de 2010
jueves, 31 de diciembre de 2009
Iván Zulueta - Arrebato
No quería terminar el año con una entrada como ésta, pero como la vida es muerte y ésta llega cuando le parece, este pequeño recuerdo a Iván Zulueta, el llamado "director maldito", falleció ayer en San Sebastián a los 66 años.
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Cine
miércoles, 30 de diciembre de 2009
La condición humana III 人間の條件 - Masaki Kobayashi 小林 正樹
Las partes cinco y seis de la película, las veremos en la última entrega, La condición humana III: La plegaria del soldado.
En la última batalla sólo quedan tres soldados del batallón, Kaji es uno de ellos. Ahora es la vuelta a casa. Hemos visto durante las anteriores seis horas la evolución de nuestro protagonista. Pero, ha cambiado tanto, que ahora no duda en matar para salvar su vida. Ironías de la vida, a Kaji los rusos le lleman, por su condición de lider, samurai fascistay explotador de trabajadores.
La valentía de Masaki Kobayashi nos muestra cómo somos los humanos. En determinadas circunstancias somos capaces de olvidarnos de nuestros sentimientos, de nuestros ideales, de nuestros anhelos.
En su huida hacia el sur de Manchuria, los tres soldados se encuentran con otros soldados japoneses, chinos y con soldados rusos, a los que al final se entregan.
Acaban en un campo de trabajo (Gulag), aquí el director no se muestra tan crítico como debiera con los camaradas rusos, si bien, Kobayashi hace patente las condiciones inhumanas de los prisioneros.
Es la parte más triste de la película, tenemos esperanza que Kaji salga de ahí, que se encuentre con su esposa, tenemos esperanza de ello, sobre todo, cuando escapa.
Como ya comenté, la condición humana, es una obra maestra y quiero, desde este pequeño blog, que sea conocida y disfrutarla con quienes lo lean.
La actuación de Tatsuya Nakadai, nacido en Tokio el 13 de diciembre de 1932, en el papel de Kaji es memorable. Este actor hizo más de 120 películas, aún está en activo, trabajando con directores como Akira Kurosawa, Mikio Naruse o Kon Ichikawa, por citar algunos.
Si esta es mi última entrada del año, deseo a todas y a todos para el año 2010, paz, salud, trabajo, felicidad, hacer el amor y hacer felices a quienes tengamos cerca, además, una sociedad igualitaria, donde la igualdad de sexos sea una realidad. Besos.
En la última batalla sólo quedan tres soldados del batallón, Kaji es uno de ellos. Ahora es la vuelta a casa. Hemos visto durante las anteriores seis horas la evolución de nuestro protagonista. Pero, ha cambiado tanto, que ahora no duda en matar para salvar su vida. Ironías de la vida, a Kaji los rusos le lleman, por su condición de lider, samurai fascistay explotador de trabajadores.
La valentía de Masaki Kobayashi nos muestra cómo somos los humanos. En determinadas circunstancias somos capaces de olvidarnos de nuestros sentimientos, de nuestros ideales, de nuestros anhelos.
En su huida hacia el sur de Manchuria, los tres soldados se encuentran con otros soldados japoneses, chinos y con soldados rusos, a los que al final se entregan.
Acaban en un campo de trabajo (Gulag), aquí el director no se muestra tan crítico como debiera con los camaradas rusos, si bien, Kobayashi hace patente las condiciones inhumanas de los prisioneros.
Es la parte más triste de la película, tenemos esperanza que Kaji salga de ahí, que se encuentre con su esposa, tenemos esperanza de ello, sobre todo, cuando escapa.
Como ya comenté, la condición humana, es una obra maestra y quiero, desde este pequeño blog, que sea conocida y disfrutarla con quienes lo lean.
La actuación de Tatsuya Nakadai, nacido en Tokio el 13 de diciembre de 1932, en el papel de Kaji es memorable. Este actor hizo más de 120 películas, aún está en activo, trabajando con directores como Akira Kurosawa, Mikio Naruse o Kon Ichikawa, por citar algunos.
Si esta es mi última entrada del año, deseo a todas y a todos para el año 2010, paz, salud, trabajo, felicidad, hacer el amor y hacer felices a quienes tengamos cerca, además, una sociedad igualitaria, donde la igualdad de sexos sea una realidad. Besos.
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martes, 29 de diciembre de 2009
La condición humana II 人間の條件 - Masaki Kobayashi 小林 正樹
La condición humana II: El camino a la eternidad, si podemos darle un calificativo nada más empezar, sería el de excepcional, obra maestra.
Si Stanley Kubrick, hubiese sido sincero cuando estrenó en 1987 La chaqueta metálica y dijese, al menos, que se inspiró en la condición humana para hacer su película, tal vez, el film de Kobayashi, sería más conocido y ocuparía el lugar que le corresponde en la historia del cine.
Stanley Kubrick copió, casi idénticamente, la primera parte de su "chaqueta" de La condición humana II .
Son las partes 3 y 4. Su duración es de casi tres horas. Kaji está destinado como soldado en el norte de Manchuria. De la brutalidad del ejército japonés, entre ellos mismos, ya hablé en El holocausto asiático de Laurence Rees (El holocausto asiático - Laurence Rees (2ª parte)).
El peor de los destinos de un pacifista es el ejército. Aquí se está corriendo la voz de que es un comunista. Sin embargo, es un soldado modelo. En la parte 3ª él y sus compañeros son sometidos a las vejaciones de los veteranos, Kaji las soporta sin devolver los golpes, todos deseamos que los devuelva, pero nos dejamos llevar para saber hasta dónde puede llegar este ser humano.
La poesía en esta película está muy presente, cuando menos lo esperas, su amigo Shinjo quiere desertar, y Kaji le contesta hermosas flores a los lados no justifican abandonar el camino.
La 4ª parte de la película es el combate con los rusos, está en el frente. Kaji sólo tiene una cosa en mente, cumplir con la palabra que dio a su esposa. Aquí hace lo posible, mata al enemigo, para salvar su vida y volver con su amada.
Si Stanley Kubrick, hubiese sido sincero cuando estrenó en 1987 La chaqueta metálica y dijese, al menos, que se inspiró en la condición humana para hacer su película, tal vez, el film de Kobayashi, sería más conocido y ocuparía el lugar que le corresponde en la historia del cine.
Stanley Kubrick copió, casi idénticamente, la primera parte de su "chaqueta" de La condición humana II .
Son las partes 3 y 4. Su duración es de casi tres horas. Kaji está destinado como soldado en el norte de Manchuria. De la brutalidad del ejército japonés, entre ellos mismos, ya hablé en El holocausto asiático de Laurence Rees (El holocausto asiático - Laurence Rees (2ª parte)).
El peor de los destinos de un pacifista es el ejército. Aquí se está corriendo la voz de que es un comunista. Sin embargo, es un soldado modelo. En la parte 3ª él y sus compañeros son sometidos a las vejaciones de los veteranos, Kaji las soporta sin devolver los golpes, todos deseamos que los devuelva, pero nos dejamos llevar para saber hasta dónde puede llegar este ser humano.
La poesía en esta película está muy presente, cuando menos lo esperas, su amigo Shinjo quiere desertar, y Kaji le contesta hermosas flores a los lados no justifican abandonar el camino.
La 4ª parte de la película es el combate con los rusos, está en el frente. Kaji sólo tiene una cosa en mente, cumplir con la palabra que dio a su esposa. Aquí hace lo posible, mata al enemigo, para salvar su vida y volver con su amada.
(continuará mañana)
La condición humana III
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lunes, 28 de diciembre de 2009
La condición humana I 人間の條件 - Masaki Kobayashi 小林 正樹
Como opino que el ser humano ha avanzado poco o nada en "humanidad", somos egoístas, ayudamos a nuestros iguales, no nos interesan las personas ni los pueblos que nos den qué pensar, bien, podría seguir así mucho tiempo.
Por ello traigo una obra maestra de la cinematografía de todos los tiempos, así disfrutamos de una obra de arte y al mismo tiempo pensamos en los más necesitados y en los oprimidos por otros pueblos.
El por qué no está entre las cien (por ejemplo) mejores películas de todos los tiempos, pocos son los que la conocen, tal vez su duración y la temática influyen en su olvido.
Es una película antibelicista, su duración es de nueve horas y media, más o menos, su director la dividió en tres películas a efectos comerciales. Está basada en la novela del mismo título de Gomikawa Jumpei.
Aconsejo verla del tirón (bueno, se puede hacer alguna breve pausa).
Masaki Kobayashi (小林 正樹 Kobayashi Masaki), nació en Hokkaido, Japón, el 14-2-1916, falleció en Tokio el 4-10-1996, fue reclutado por el ejército imperial japonés, negándose a combatir y a cualquier tipo de ascenso que lo alejase de su condición de soldado raso. Siempre se distinguió por su ideología de izquierdas. Además de la película que os hablo hoy, también dirigió Seppuku (Harakiri), Kwaidan (El más allá), Samurai Rebelion, etc.
Dirige La condición Humana, 人間の條件, ningen no joken, ambientada en la 2ª Guerra Mundial y la estrena entre los años 1959 y 1961. A diferencia de otras películas antimilitaristas como la La lista de Schindler, por ejemplo, no busca la lágrima fácil, Kobayashi busca concienciar.
La condición humana I: no hay amor más grande, trata de un joven, Kaji, Tatsuya Nakadai, antimilitarista, comunista y japonés que no quiere ser reclutado para la guerra. Lo consigue trabajando en una empresa al servicio de la guerra que saca carbón en las minas de Manchuria, territorio conquistado por Japón a China desde 1931 a 1945. Es destinado allí, va con su esposa Michiko, Michiyo Aratama, con el encargo de aumentar la producción de carbón un 20%.
Sus métodos chocan desde el principio con los de sus colegas. Ve a los chinos como iguales, no como animales que es la visión que tienen sus compatriotas de ellos. Además de los problemas con los propios trabajadores chinos, las cosas se complican cuando llevan a 600 presos para trabajar en la mina. Es Kaji su responsable, además, de obligarles a trabajar tiene que garantizar su seguridad, él responderá personalmente si alguno se fuga. Después de una serie de vicisitudes, donde su única preocupación era ayudar a la población china, entre ellos a los prisioneros, tiene la hostilidad de sus compatriotas.
Por oponerse a unas ejecuciones y tener un enfrentamiento directo con un militar, nuestro protagonista es hecho prisionero y torturado. Tiene la incomprensión de los japoneses y el abucheo por parte de algunos chinos que no supieron comprender su esfuerzo. Al final, lo que más temía, es reclutado como soldado.
Por ello traigo una obra maestra de la cinematografía de todos los tiempos, así disfrutamos de una obra de arte y al mismo tiempo pensamos en los más necesitados y en los oprimidos por otros pueblos.
El por qué no está entre las cien (por ejemplo) mejores películas de todos los tiempos, pocos son los que la conocen, tal vez su duración y la temática influyen en su olvido.
Es una película antibelicista, su duración es de nueve horas y media, más o menos, su director la dividió en tres películas a efectos comerciales. Está basada en la novela del mismo título de Gomikawa Jumpei.
Aconsejo verla del tirón (bueno, se puede hacer alguna breve pausa).
Masaki Kobayashi (小林 正樹 Kobayashi Masaki), nació en Hokkaido, Japón, el 14-2-1916, falleció en Tokio el 4-10-1996, fue reclutado por el ejército imperial japonés, negándose a combatir y a cualquier tipo de ascenso que lo alejase de su condición de soldado raso. Siempre se distinguió por su ideología de izquierdas. Además de la película que os hablo hoy, también dirigió Seppuku (Harakiri), Kwaidan (El más allá), Samurai Rebelion, etc.
Dirige La condición Humana, 人間の條件, ningen no joken, ambientada en la 2ª Guerra Mundial y la estrena entre los años 1959 y 1961. A diferencia de otras películas antimilitaristas como la La lista de Schindler, por ejemplo, no busca la lágrima fácil, Kobayashi busca concienciar.
La condición humana I: no hay amor más grande, trata de un joven, Kaji, Tatsuya Nakadai, antimilitarista, comunista y japonés que no quiere ser reclutado para la guerra. Lo consigue trabajando en una empresa al servicio de la guerra que saca carbón en las minas de Manchuria, territorio conquistado por Japón a China desde 1931 a 1945. Es destinado allí, va con su esposa Michiko, Michiyo Aratama, con el encargo de aumentar la producción de carbón un 20%.
Sus métodos chocan desde el principio con los de sus colegas. Ve a los chinos como iguales, no como animales que es la visión que tienen sus compatriotas de ellos. Además de los problemas con los propios trabajadores chinos, las cosas se complican cuando llevan a 600 presos para trabajar en la mina. Es Kaji su responsable, además, de obligarles a trabajar tiene que garantizar su seguridad, él responderá personalmente si alguno se fuga. Después de una serie de vicisitudes, donde su única preocupación era ayudar a la población china, entre ellos a los prisioneros, tiene la hostilidad de sus compatriotas.
Por oponerse a unas ejecuciones y tener un enfrentamiento directo con un militar, nuestro protagonista es hecho prisionero y torturado. Tiene la incomprensión de los japoneses y el abucheo por parte de algunos chinos que no supieron comprender su esfuerzo. Al final, lo que más temía, es reclutado como soldado.
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martes, 22 de diciembre de 2009
El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas - 世界の終りとハードボイルドワンダーランド Haruki Murakami 村上 春樹
Me pregunto, ¿qué criterio siguen las editoriales para sus publicaciones?, ¿son los traductores los que deciden?, ¿la editorial, la que manda?, ¿el autor?.
Bueno, sea como sea, es un desastre. Tusquets si tuvo la posibilidad de publicar antes esta obra, El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas (世界の終りとハードボイルドワンダーランドSekai no Owari a hādoboirudo wandārando), publicada en Japón en 1985 y no lo hizo porque no le apeteció y quiso, simplemente, publicar otras antes,
como Tokio blues, Norwegian wood (ノルウェーの森 Noruuei no mori),
Sputnik, mi amor (スプートニクの恋人, Supûtoniku no koibito),
Kafka en la orilla (海辺のカフカ, Umibe no Kafuka),
After dark アフターダーク (Afutā Dāku), pues, que os voy a decir, ¡que Tusquets no tiene perdón!.
Cada vez que compro un libro de Haruki Murakami es con la esperanza de volver a disfrutar del Murakami de La caza del carnero salvaje (羊をめぐる冒険, Hitsuji o meguru bōken)
y de Crónica del pájaro que da vuelta al mundo, (Nejimaki-dori kuronikuru (ねじ巻き鳥クロニクル).
Porque el Murakami de los otros libros, no me interesa tanto, bueno, en realidad no me gusta. Sí me gustó en los cuentos de Sauce ciego, mujer dormida (めくらやなぎと、眠る女, Mekurayanagi to, nemuru onna).
Pues, bien, con esta nueva publicación, me reconcilio con el autor. Disfruté del libro y me sumergí en él. Como ya dije en alguna ocasión, leo varios libros a la vez, es una manía, sobre todo, cuando tengo que pasarme largas temporadas en algún lugar sin salir mucho (no estoy presa), como ahora. Voy leyendo un capítulo de uno, luego de otro y así. Nunca confundo las historias, por supuesto. Pero, así iba, cuando no pude más y seguí con Murakami, que había vuelto.
Dos mundos, uno llamado "El fin del mundo" y otro "El despiadado país de las maravillas". Un capítulo, un mundo, debajo del título, un subtítulo y una ilustración, de Osamu Tsukasa.
Bien, como se trata de no destripar el contenido, es más, no leer la contraportada del libro porque estropeará la lectura, lo dejo aquí. Después de todo esto, ni que decir que El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas es una lectura que hará disfrutar a todos, tanto a los que ya conocen a Murakami como a los que no han leído nada de él.
La traducción corre a cargo de Lourdes Porta Fuentes (traductora de todas las obras de Murakami para Tusquets).
Leer la entrada del blog de Pario katana, sobre la traducción del titulo.
Bueno, sea como sea, es un desastre. Tusquets si tuvo la posibilidad de publicar antes esta obra, El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas (世界の終りとハードボイルドワンダーランドSekai no Owari a hādoboirudo wandārando), publicada en Japón en 1985 y no lo hizo porque no le apeteció y quiso, simplemente, publicar otras antes,
como Tokio blues, Norwegian wood (ノルウェーの森 Noruuei no mori),
Sputnik, mi amor (スプートニクの恋人, Supûtoniku no koibito),
Kafka en la orilla (海辺のカフカ, Umibe no Kafuka),
After dark アフターダーク (Afutā Dāku), pues, que os voy a decir, ¡que Tusquets no tiene perdón!.
Cada vez que compro un libro de Haruki Murakami es con la esperanza de volver a disfrutar del Murakami de La caza del carnero salvaje (羊をめぐる冒険, Hitsuji o meguru bōken)
y de Crónica del pájaro que da vuelta al mundo, (Nejimaki-dori kuronikuru (ねじ巻き鳥クロニクル).
Porque el Murakami de los otros libros, no me interesa tanto, bueno, en realidad no me gusta. Sí me gustó en los cuentos de Sauce ciego, mujer dormida (めくらやなぎと、眠る女, Mekurayanagi to, nemuru onna).
Pues, bien, con esta nueva publicación, me reconcilio con el autor. Disfruté del libro y me sumergí en él. Como ya dije en alguna ocasión, leo varios libros a la vez, es una manía, sobre todo, cuando tengo que pasarme largas temporadas en algún lugar sin salir mucho (no estoy presa), como ahora. Voy leyendo un capítulo de uno, luego de otro y así. Nunca confundo las historias, por supuesto. Pero, así iba, cuando no pude más y seguí con Murakami, que había vuelto.
Dos mundos, uno llamado "El fin del mundo" y otro "El despiadado país de las maravillas". Un capítulo, un mundo, debajo del título, un subtítulo y una ilustración, de Osamu Tsukasa.
Bien, como se trata de no destripar el contenido, es más, no leer la contraportada del libro porque estropeará la lectura, lo dejo aquí. Después de todo esto, ni que decir que El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas es una lectura que hará disfrutar a todos, tanto a los que ya conocen a Murakami como a los que no han leído nada de él.
La traducción corre a cargo de Lourdes Porta Fuentes (traductora de todas las obras de Murakami para Tusquets).
Leer la entrada del blog de Pario katana, sobre la traducción del titulo.
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Haruki Murakami,
Literatura
domingo, 20 de diciembre de 2009
"Nunca hubo enterramientos" - Federico García Lorca
Las declaraciones de la Consejera andaluza de Justicia, Begoña Álvarez, han sido como "un jarro de agua fría", "no se han hallado restos humanos, hay evidencias científicas que demuestran que nunca hubo enterramientos en esa zona", paraje de Alfacar (Granada). No ha aparecido ni un solo hueso, ni ropa, ni casquillos de bala. Se ha cribado el terreno palmo a palmo".Yo me pregunto si la oposición de la familia Lorca a que se abriese la supuesta fosa, era debido a que sabía a que allí no estaba el poeta, que no había enterramientos.
De todas formas, esperemos a que los científicos hagan su trabajo, revisen fuentes y dictaminen qué es lo que hay que hacer. Todo esto es un duro golpe para todos aquellos que creían que los restos de sus familiares asesinados estaban allí y aún no podrán darles un entierro digno.
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Recuperación de la Memoria histórica
viernes, 18 de diciembre de 2009
Minbo no onna ミンボーの女 - Juzo Itami 伊丹十三
Juzo Itami 伊丹十三 , director y actor japonés, nació el 15-5-1933 y murió el 20-12-1997, casado con la actriz Nobuko Miyamoto 宮本信子, protagonista de la mayor parte de sus películas.
La primera película de Itami que ví, fue la deliciosa y refrescante Tampopo, de la que, por supuesto, haré una entrada. Más tarde, la divertida y oscura sátira, El funeral, denuncia la película todo el montaje que se forma con ocasión de los funerales en Japón (creo que lo podemos extender a todos los países, cada uno con su parafernalia, pero con gastos económicos grandes que si no los hacemos, parece decir que no queríamos al difunto y además con mucha publicidad, que todo el mundo se entere que ha muerto tu familiar).
Minbo no onna (1992) nos enseña como es el comportamiento de la yakuza (やくざ) en la sociedad japonesa. Podemos traducir el título como "La especialista en extorsión". La película se desarrolla principalmente en el Hotel Europa. Los mafiosos han tomado el hotel como base de sus encuentros. Pero, dueños y empleados quieren hospedar a dirigentes de otros países, con ocasión de la cumbre internacional que se desarrollará en la ciudad. Sin embargo, el Gobierno dice que nones, que con lo que tiene en el hall (yakuzas), se olviden de albergar a los dirigentes internacionales. Así, contratan a la abogada Mahiru Inoue (Nobuko Miyamoto), que es especialista en "minbo", (según cuenta la abogada) "...en el argot de los abogados, "minbo" es la manera que tienen los yakuza de saltarse la ley para practicar la extorsión". Así, comienza a enseñar a los empleados del hotel para que no caigan en las redes de los mafiosos y cómo defenderse de ellos. La película termina con unos cuantos mafiosos detenidos.
A raíz de esta película, los yakuzas como no quedaban nada bien, pues, ellos querían mantener una imagen romántica, de caballeros, tipo el "último samurai" y en la película quedan como lo que son, unos asesinos, tramposos, extorsionadores... como delincuentes de poca monta, agredieron con navajas a Juzo Itami cuando llegaba a su casa, haciéndole varios cortes en la cara. El llevaba sus cicatrices como insignias. Aquí comienza el suplicio del director, pues, en lugar de retirarse en su crítica, se hizo cada vez más intensa, al igual que los ataques de los yakuzas hacia Itami, utilizando para ello, también, ataques en la prensa. Terminó con el suicidio del director (cosas de los japoneses que los demás nunca llegaremos a entender por más que nos lo expliquen), lanzándose desde su oficina (ocho pisos) a la calle, le habían acusado de tener una aventura amorosa con una joven de 26 años, en una de las notas que escribió decía que era la única forma de demostrar que es inocente. La familia no preparó un funeral al uso, sino un acto conmemorativo que duró varios días en los que se proyectaron varias de sus películas, no hubo flores a petición del director.
Juzo Itami era hermano de la esposa (Yukari Oe) de Kenzaburo Oe, éste muy apenado por la muerte de su cuñado escribió Renacimiento (Torikaeko (Chenjiringu) (取り替え子 (チェンジリング)), publicada en el año 2000 en Japón y Seix Barral la acaba de publicar en España, que estoy leyendo y en cuanto termine haré una entrada.
La primera película de Itami que ví, fue la deliciosa y refrescante Tampopo, de la que, por supuesto, haré una entrada. Más tarde, la divertida y oscura sátira, El funeral, denuncia la película todo el montaje que se forma con ocasión de los funerales en Japón (creo que lo podemos extender a todos los países, cada uno con su parafernalia, pero con gastos económicos grandes que si no los hacemos, parece decir que no queríamos al difunto y además con mucha publicidad, que todo el mundo se entere que ha muerto tu familiar).
Minbo no onna (1992) nos enseña como es el comportamiento de la yakuza (やくざ) en la sociedad japonesa. Podemos traducir el título como "La especialista en extorsión". La película se desarrolla principalmente en el Hotel Europa. Los mafiosos han tomado el hotel como base de sus encuentros. Pero, dueños y empleados quieren hospedar a dirigentes de otros países, con ocasión de la cumbre internacional que se desarrollará en la ciudad. Sin embargo, el Gobierno dice que nones, que con lo que tiene en el hall (yakuzas), se olviden de albergar a los dirigentes internacionales. Así, contratan a la abogada Mahiru Inoue (Nobuko Miyamoto), que es especialista en "minbo", (según cuenta la abogada) "...en el argot de los abogados, "minbo" es la manera que tienen los yakuza de saltarse la ley para practicar la extorsión". Así, comienza a enseñar a los empleados del hotel para que no caigan en las redes de los mafiosos y cómo defenderse de ellos. La película termina con unos cuantos mafiosos detenidos.
A raíz de esta película, los yakuzas como no quedaban nada bien, pues, ellos querían mantener una imagen romántica, de caballeros, tipo el "último samurai" y en la película quedan como lo que son, unos asesinos, tramposos, extorsionadores... como delincuentes de poca monta, agredieron con navajas a Juzo Itami cuando llegaba a su casa, haciéndole varios cortes en la cara. El llevaba sus cicatrices como insignias. Aquí comienza el suplicio del director, pues, en lugar de retirarse en su crítica, se hizo cada vez más intensa, al igual que los ataques de los yakuzas hacia Itami, utilizando para ello, también, ataques en la prensa. Terminó con el suicidio del director (cosas de los japoneses que los demás nunca llegaremos a entender por más que nos lo expliquen), lanzándose desde su oficina (ocho pisos) a la calle, le habían acusado de tener una aventura amorosa con una joven de 26 años, en una de las notas que escribió decía que era la única forma de demostrar que es inocente. La familia no preparó un funeral al uso, sino un acto conmemorativo que duró varios días en los que se proyectaron varias de sus películas, no hubo flores a petición del director.
Juzo Itami era hermano de la esposa (Yukari Oe) de Kenzaburo Oe, éste muy apenado por la muerte de su cuñado escribió Renacimiento (Torikaeko (Chenjiringu) (取り替え子 (チェンジリング)), publicada en el año 2000 en Japón y Seix Barral la acaba de publicar en España, que estoy leyendo y en cuanto termine haré una entrada.
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Cine
martes, 15 de diciembre de 2009
Un mundo sin fin - Kent Follett
Se dice que es la continuación de los pilares de la tierra (Los pilares de la tierra - Ken Follett), no lo creo, lo único que tiene en común es la ciudad en la que se desarrolla (Kingsbridge), la ambición, los siervos, el poder y que son los descendientes (200 años después) de los personajes de los pilares. Nada más. Es una novela extremadamente grande, 1179 páginas (de la 1ª edición), así que es un libro muy pesado, si se tiene la costumbre de salir a leer al parque o hacerlo en el autobús, tren... para ir al trabajo, no es buena idea llevarlo, es muy pesado, es pesado incluso para leerlo en casa.Contaré poco de los personajes, son muchos y les pasa muchas cosas. Una de las protagonistas es Caris, comienza cuando es una niña, primero se define como independiente y que no quiere casarse, pues estaría dependiendo de un hombre, se hace monja para huir de una condena a muerte por brujería, años más tarde, deja de ser monja para casarse con su amado, pero en todo este tiempo, no dejó de acostarse con su hombre (bueno, y con una monja) . Es un "culebrón" en toda la regla este mundo sin fin. Una de las cosas en las que hace hincapié el autor es en las escenas de sexo, en esto no se corta el galés. Los amoríos entre los monjes y los de las monjas entre sí, ocupan una parte importante de este mundo. Otra novedad, respecto a los pilares, es la peste, la verdad, que daba asco y cuando creías que acababa, comenzaba otra vez el contagio. Al igual que en los pilares de la tierra, ganan los buenos. Califico la obra como mediocre.
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Literatura
lunes, 14 de diciembre de 2009
sábado, 12 de diciembre de 2009
Ya hace frio para leer en el jardín

El lugar que más me gusta para leer, es el jardín de mi casa. Pero, llegó el invierno. Tengo que ponerme gorro, dos chaquetas, taparme con un edredón en la tumbona, no pongo los guantes porque son incompatibles con pasar las hojas del libro. Además, tardo tanto en preparar el ambiente ya de por sí (varios libros, los que esté leyendo, portátil y el alargador de la red eléctrica, teléfonos, música), que al tener que abrigarme tanto, acabo agotada con tanto preparativo. Creo que ya no volveré a leer en el jardín, esperaré a que vuelva la primavera, tengo rincones en casa también muy cómodos y bonitos, ¡y hay calefacción!.
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Literatura
jueves, 10 de diciembre de 2009
2012 - Roland Emmerich (director)
Antes de que se me olvide, que nadie pague por ver este bodrio. Cine catastrófico malo, pero muy malo, incluso casi al final de la película, uno de esos discursos que les gustan tanto a los USA, de solidaridad, humanidad..., que se preocupan mucho de los más desfavorecidos, pero en realidad eran multimillonarios que habían pagado millones de euros para una plaza en unas supuestas naves espaciales, que luego resultarán ser arcas. La película, para quien no lo sepa a estas alturas, trata del fin del mundo según el calendario maya. Habrá erupciones volcánicas, terremotos y todo lo imaginable. John Cusack es el protagonista, a mi me maravilla que una persona normal y corriente se convierta en un superhéroe. El presidente de los USA, es Danny Glover (afro americano, claro) que por supuesto tiene una hija muy guapa (que se salvará y se quedará con otro afro americano guapo y listo), el presidente se quedará en la Casa Blanca y morirá con el pueblo. Bueno, no cuento más, la película está llena de guiños al espectador para la lágrima fácil. Lo único que merece la pena es el personaje simpático que hace Woody Harrelson, algo histriónico, pero divertido. Bueno, lo dicho, no gastar dinero y esperar a que la pasen por la tele.
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Cine
lunes, 7 de diciembre de 2009
Cumbre de Copenhague del 7 al 18 de diciembre de 2009
"La Cumbre de Copenhague, que se celebrará desde el 7 hasta el 18 de diciembre, persigue lograr un acuerdo justo y sostenible que tendría que entrar en vigor una vez finalice el Protocolo de Kioto el 31 de diciembre de 2012.En el nuevo acuerdo que debe alcanzarse en Copenhague tiene que establecerse una reducción de emisiones de los países industrializados para 2020 del 40% sobre la situación de 1990. Esta reducción debe realizarse íntegramente en territorio de cada país. A mitad de siglo, la reducción de emisiones debe ser del 100%. Y para asegurar que se alcance esa situación se debe establecer un objetivo intermedio, de forma que en 2017 las emisiones se reduzcan un 23%.
Además, los países recientemente industrializados necesitan emitir por debajo de la evolución actualmente proyectada. Los estados del Norte son responsables de aportar financiación, tecnología y capacitación para que alcancen un nivel de bienestar justo controlando sus emisiones. Además el nuevo acuerdo debe incluir penalizaciones a los países que no cumplan su objetivo.
También es necesario que los países enriquecidos aporten fondos necesarios para que los países empobrecidos puedan iniciar un proceso de transición rápida hacia tecnologías limpias, reducir la deforestación y adaptarse a los efectos del cambio climático".
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Derechos Humanos,
Política (Mundo);
sábado, 5 de diciembre de 2009
Haruki Murakami - Condecorado por el Gobierno Español
Muertita me he quedado. Haruki Murakami ha sido condecorado con la Orden de las Artes y las letras de España por el Consejo de Ministros (del 4-12-2009) a propuesta de la Ministra de Cultura, sí la misma Ministra que está en boca de todos y que creo que es la menos valorada de todo el Ejecutivo.Digo lo de muertita me he quedado, porque esta condecoración, como bien se dice en la referencia que hace la propia web de la Moncloa "... se creó con el fin de reconocer la labor de aquellas personas físicas o jurídicas que se hayan distinguido en la promoción, puesta en valor y difusión de la cultura española y de la imagen de España dentro y fuera de nuestras fronteras, bien con sus obras, bien a través de su participación activa en diversos ámbitos de la creación artística o literaria". Que yo sepa, lo único que conecta Haruki Murakami con España es que los jóvenes del Instituto Rosalía de Castro, de Santiago de Compostela, le dieron el premio San Clemente, que consiste en ir con el agasajado a comer y a beber (cosa que hizo el autor) a una de las tascas de Santiago y Murakami muy reacio a viajar, aprovechó la salida de su casa en Japón para hacerse un recorrido por otros países y dar alguna charla, entrevista y hacer un poco de turismo con su señora esposa y suegra, sino recuerdo mal.
Otra cosa, la directora de cine Isabel Coixet se entrevistó con él y dijo maravillas de su persona, aprovechando para hacer publicidad a su película (Mapa de los sonidos de Tokio).
Creo que es toda la relación del autor con España, así que muy argumentada no está la concesión de dicha condecoración. Bueno, además, que vende todos los libros que se pongan por delante.
Personalmente, estoy encantada que le den este premio y así que publiquen más de él en España. Ahora estoy enfrascada en la lectura de su último libro publicado en España "El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas" (世界の終りとハードボイルドワンダーランドSekai no Owari a hādoboirudo wandārando), publicado en Japón en 1985. Pensando mal, ¿será la concesión para tener los votos de tanto "friqui" que tenemos derecho al voto?
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Haruki Murakami,
Literatura
miércoles, 2 de diciembre de 2009
LLuvia negra - Kuroi Ame 黒い雨 - Shohei Imamura 今村昌平
Shohei Imamura (今村昌平 Imamura Shohei ) rueda (como director y también fue guionista junto a Toshiro Ishido ) en 1989 Kuroi Ame (黒い雨), Lluvia negra, basada en la novela del mismo título de Masuji Ibuse.
Todas la películas de Shohei Imamura, son obras maestras. Creo que es, ha sido el mejor director de cine japonés. Desde luego que no me olvido de Akira Kurosawa (黒沢 明), con su permiso.
La lluvia negra son las partículas radiactivas de la bomba atómica que los norteamericanos lanzaron el 6 de agosto de 1945 sobre Hiroshima. Es la historia de los que se salvaron, en un principio, pero que, poco a poco, van muriendo a consecuencia de la radiación.
Rodada en blanco y negro, maravillosa la fotografía. La película, que en un principio podríamos pensar que es revanchista, que plasma el odio a los norteamericanos, no lo es en absoluto. Comienza el film tranquilamente, sólo sabemos que están inmersos en la 2ª guerra mundial, por algunos uniformes que se ven en las calles, Imamura nos prepara para lo que va a acontecer, nos dice la fecha en la que estamos, de pronto, como un relámpago, un rayo, comienza la destrucción de la ciudad y con ella la muerte. Las primeras escenas son terribles. Sin embargo, la película no se detiene ahí, sino que se queda con los que sobrevivieron pero que mueren lentamente.
Los actores princiales son Kazuo Kitamura (el tío), Yoshiko Tanaka (la sobrina, Yasuko) y Etsuko Ichichara (la tía). Parece que se sienten culpables por estar enfermos. Sólo piensan, los tíos, en tener un certificado médico para su sobrina que diga que no está enferma, que el relámpago no la afectó, así podrán casarla. Sólo al final de la película, un personaje dice, no dejo de preguntarme ¿por qué los americanos lanzaron la bomba atómica?, dicen que para acelerar el fin de la guerra, entonces, ¿por qué no escogieron Tokio?, ¿por qué Hiroshima?.
Todas la películas de Shohei Imamura, son obras maestras. Creo que es, ha sido el mejor director de cine japonés. Desde luego que no me olvido de Akira Kurosawa (黒沢 明), con su permiso.
La lluvia negra son las partículas radiactivas de la bomba atómica que los norteamericanos lanzaron el 6 de agosto de 1945 sobre Hiroshima. Es la historia de los que se salvaron, en un principio, pero que, poco a poco, van muriendo a consecuencia de la radiación.
Rodada en blanco y negro, maravillosa la fotografía. La película, que en un principio podríamos pensar que es revanchista, que plasma el odio a los norteamericanos, no lo es en absoluto. Comienza el film tranquilamente, sólo sabemos que están inmersos en la 2ª guerra mundial, por algunos uniformes que se ven en las calles, Imamura nos prepara para lo que va a acontecer, nos dice la fecha en la que estamos, de pronto, como un relámpago, un rayo, comienza la destrucción de la ciudad y con ella la muerte. Las primeras escenas son terribles. Sin embargo, la película no se detiene ahí, sino que se queda con los que sobrevivieron pero que mueren lentamente.
Los actores princiales son Kazuo Kitamura (el tío), Yoshiko Tanaka (la sobrina, Yasuko) y Etsuko Ichichara (la tía). Parece que se sienten culpables por estar enfermos. Sólo piensan, los tíos, en tener un certificado médico para su sobrina que diga que no está enferma, que el relámpago no la afectó, así podrán casarla. Sólo al final de la película, un personaje dice, no dejo de preguntarme ¿por qué los americanos lanzaron la bomba atómica?, dicen que para acelerar el fin de la guerra, entonces, ¿por qué no escogieron Tokio?, ¿por qué Hiroshima?.
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Cine
martes, 1 de diciembre de 2009
Paul Naschy
Falleció Paul Naschy. Ha fallecido el hombre lobo por excelencia, en España, porque no hizo tantos "lobos" como se cree. Mira que siento la muerte de este hombre. Es de esas personas que creo que caía bien a todo el mundo. Película de este actor que caía en mis manos, película que veía, por mala que fuese, porque algún bodrio que otro tiene en su filmografía. Pero no sé que tenía este hombre que, su presencia era tan importante que la película merecía la pena. De todas formas, también fue director y guionista. Muy famoso en Japón y en Norteamérica en su momento. Está previsto el estreno de su última película el 22 de enero, "La herencia de Valdemar". Además del trailer de esta película, un vídeo con una ovación que le dieron en Estepona en septiembre, muy emocionante.
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domingo, 29 de noviembre de 2009
Aminatou Haidar quiere volver a casa
Aminatou sigue en huelga de hambre. No podemos seguir dando tumbos en política. Debemos defender los derechos humanos, no ponernos al lado de la dictadura de Marruecos, no olvidarnos de las víctimas. Zapatero llega al poder por la esperanza que todos tuvimos en él. Ahora no nos defraudes.
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Derechos Humanos
miércoles, 25 de noviembre de 2009
El holocausto asiático - Laurence Rees (4ª parte)
5) Fin de la partida. La cúpula militar, a principios de 1945, era consciente de que iban a ser derrotados, pero no podían aceptar la rendición incondicional porque traería el fin de todo el sistema imperial, algo inconcebible.
En febrero de 1945, los marines norteamericanos desembarcaron en la pequeña isla volcánica de Iwo Jima, una vez más la respuesta japonesa fue numantina. Uno de cada tres norteamericanos, había muerto o estaba herido.
En un intento por obligar a Japón a aceptar una rendición incondicional, se tomó la decisión de implicar en la guerra a la población civil. Armados con bombas incendiarias, los bombarderos B-29 sobrevolaron a escasa altura las ciudades japonesas por la noche e incendiaron los edificios.
Este hecho pasó inadvertido, cinco meses antes de que se lanzaran las bombas atómicas, los norteamericanos lo llevaron a cabo, la noche del 10 de marzo de 1945, el bombardeo (con proyectiles incendiarios) de Tokio, matando a más de 100.000 personas en la mayor tormenta de fuego de la historia. En esas pocas horas, murió más gente que en cualquiera de los ataques posteriores con bombas atómicas.
Paul Montgomery, miembro de la tripulación de un B-29, "no hablábamos de los bombardeos sobre las ciudades, de las fábricas sí, de las bases navales, sí. Pero cuando llegaba el turno de las ciudades, se instalaba una especie de silencio sepulcral. Todo el mundo sabía que había mujeres y niños. Jamás hablamos de ello". El Emperador Hirohito, en una visita insólita, visitó las zonas afectadas e hizo un llamamiento para lograr la victoria decisiva que permitiera a los japoneses negociar con los aliados desde una posición de fuerza relativa.
El 6 de abril comenzaron los ataques de los Kamikazes. Hundieron 24 navíos norteamericanos y 200 sufrieron daños.
En junio de 1945, los norteamericanos, que controlaban Okinawa, habían muerto 8.000 marines en la isla, pero 60.000 soldados japoneses y 150.000 civiles perdieron la vida en la batalla. Los hechos narrados aquí son de tal crudeza que prefiero no mencionarlos y dejarlos para la lectura del libro.
En julio, los líderes aliados se reunieron en Potsdam, Alemania, para estudiar en qué términos sería aceptable la rendición de Japón. A Harry Truman (Presidente USA), le comunican que la prueba de la bomba atómica había sido un éxito. La "Declaración de Potsdam" se pedía la rendición incondicional de Japón.
Una comisión especial, norteamericana, recomendó a Hiroshima para el ataque con la bomba atómica, se produjo el 6 de agosto de 1945. Unas grandes gotas de lluvia comenzaron a caer, era lluvia negra. 48 horas después, Stalin, declaró la guerra a Japón para recuperar Manchuria. El 9 de agosto, los norteamericanos que no habían tenido noticias de los japoneses, lanzaron una segunda bomba, ésta en Nagasaki.
El 14 de agosto se llevó a cabo un nuevo bombardeo en Kumagaya, en esta ocasión por medios convencionales. Curiosamente, este bombardeo "convencional", provocó más destrucción que el bombardeo de Nagasaki. Sin embargo, estos muertos civiles, muertos con bombas incendiarias, no ocupan en la historia el mismo lugar que ocupan los muertos con las bombas atómicas.
Por fin, Hirohito tomó la decisión de poner fin a la guerra. El 15 de agosto de 1945, el pueblo japonés escuchó el discurso del Emperador en el que anunciaba la rendición.
Acabada la guerra, alrededor de cinco mil japoneses fueron llevados a juicio por crímenes de guerra en unos procesos viciados y en muchos casos, injustos, organizados por los aliados.
El Emperador continuó en el trono hasta su muerte en 1989, pero había dejado de ser un dios.
En fin, esta serie se ha terminado, sin embargo, el libro cuenta muchas cosas más y es estupendo para conocer parte de nuestra reciente historia. La lectura es sencilla y viene acompañado de fotografías de la época.
El holocausto asiático - Laurence Rees (1ª parte)
El holocausto asiático - Laurence Rees (2ª parte)
El holocausto asiático - Laurence Rees (3ª parte)
En febrero de 1945, los marines norteamericanos desembarcaron en la pequeña isla volcánica de Iwo Jima, una vez más la respuesta japonesa fue numantina. Uno de cada tres norteamericanos, había muerto o estaba herido.
En un intento por obligar a Japón a aceptar una rendición incondicional, se tomó la decisión de implicar en la guerra a la población civil. Armados con bombas incendiarias, los bombarderos B-29 sobrevolaron a escasa altura las ciudades japonesas por la noche e incendiaron los edificios.
Este hecho pasó inadvertido, cinco meses antes de que se lanzaran las bombas atómicas, los norteamericanos lo llevaron a cabo, la noche del 10 de marzo de 1945, el bombardeo (con proyectiles incendiarios) de Tokio, matando a más de 100.000 personas en la mayor tormenta de fuego de la historia. En esas pocas horas, murió más gente que en cualquiera de los ataques posteriores con bombas atómicas.
Paul Montgomery, miembro de la tripulación de un B-29, "no hablábamos de los bombardeos sobre las ciudades, de las fábricas sí, de las bases navales, sí. Pero cuando llegaba el turno de las ciudades, se instalaba una especie de silencio sepulcral. Todo el mundo sabía que había mujeres y niños. Jamás hablamos de ello". El Emperador Hirohito, en una visita insólita, visitó las zonas afectadas e hizo un llamamiento para lograr la victoria decisiva que permitiera a los japoneses negociar con los aliados desde una posición de fuerza relativa.
El 6 de abril comenzaron los ataques de los Kamikazes. Hundieron 24 navíos norteamericanos y 200 sufrieron daños.
En junio de 1945, los norteamericanos, que controlaban Okinawa, habían muerto 8.000 marines en la isla, pero 60.000 soldados japoneses y 150.000 civiles perdieron la vida en la batalla. Los hechos narrados aquí son de tal crudeza que prefiero no mencionarlos y dejarlos para la lectura del libro.
En julio, los líderes aliados se reunieron en Potsdam, Alemania, para estudiar en qué términos sería aceptable la rendición de Japón. A Harry Truman (Presidente USA), le comunican que la prueba de la bomba atómica había sido un éxito. La "Declaración de Potsdam" se pedía la rendición incondicional de Japón.
Una comisión especial, norteamericana, recomendó a Hiroshima para el ataque con la bomba atómica, se produjo el 6 de agosto de 1945. Unas grandes gotas de lluvia comenzaron a caer, era lluvia negra. 48 horas después, Stalin, declaró la guerra a Japón para recuperar Manchuria. El 9 de agosto, los norteamericanos que no habían tenido noticias de los japoneses, lanzaron una segunda bomba, ésta en Nagasaki.
El 14 de agosto se llevó a cabo un nuevo bombardeo en Kumagaya, en esta ocasión por medios convencionales. Curiosamente, este bombardeo "convencional", provocó más destrucción que el bombardeo de Nagasaki. Sin embargo, estos muertos civiles, muertos con bombas incendiarias, no ocupan en la historia el mismo lugar que ocupan los muertos con las bombas atómicas.
Por fin, Hirohito tomó la decisión de poner fin a la guerra. El 15 de agosto de 1945, el pueblo japonés escuchó el discurso del Emperador en el que anunciaba la rendición.
Acabada la guerra, alrededor de cinco mil japoneses fueron llevados a juicio por crímenes de guerra en unos procesos viciados y en muchos casos, injustos, organizados por los aliados.
El Emperador continuó en el trono hasta su muerte en 1989, pero había dejado de ser un dios.
En fin, esta serie se ha terminado, sin embargo, el libro cuenta muchas cosas más y es estupendo para conocer parte de nuestra reciente historia. La lectura es sencilla y viene acompañado de fotografías de la época.
El holocausto asiático - Laurence Rees (1ª parte)
El holocausto asiático - Laurence Rees (2ª parte)
El holocausto asiático - Laurence Rees (3ª parte)
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Laurence Rees,
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Política (Mundo)
martes, 24 de noviembre de 2009
El holocausto asiático - Laurence Rees (3ª parte)
4) Camino de la derrota. El 18 de abril de 1942, el coronel James Doolitle, de la fuerza norteamericana dirigió un ataque de 16 bombarderos B-25 sobre Tokio y otras ciudades japonesas. La respuesta del gobierno japonés a aquella humillación fue de lo más significativa. Ocho pilotos norteamericanos fueron capturados e inmediatamente condenados a muerte. Hirohito conmutó cinco condenas a muerte. Al final, tres norteamericanos morirían ejecutados. La ingenuidad de la política japonesa creía que esto serviría para evitar que los norteamericanos llevaran a cabo más operaciones aéreas. Todo lo contrario, no hizo sino atizar más el fuego.
Las dos grandes batallas navales de 1942, la del Mar de Coral (ésta podríamos decir que se saldó con un empate) y la de Midway (un mes más tarde, con una victoria decisiva de los norteamericanos), pondría de manifiesto lo errados que estaban los japoneses en su percepción del rumbo que iba a tomar la guerra. Además, el error de destruir sólo acorazados norteamericanos en Perl Harbor, pues la guerra en el Pacífico iba a ser un conflicto en el que los portaaviones habrían de jugar un papel fundamental.
Tras Midway por mar y Guadalcanal (en 1943) por tierra, los aliados habían demostrado que estaban más cerca de ganar la guerra. Sin embargo, a pesar de perder 24000 hombres, el gobierno japonés no se mostró ni mucho menos interesado en hacer un llamamiento a la paz. Los japoneses preferían quitarse la vida a rendirse: el Código de Servicio del Ejército Imperial ordenaba a los miembros de las fuerzas armadas no ser motivo de vergüenza ni para sí mismos ni para sus familiares dejándose convertir en prisioneros de guerra, el convencimiento de que su comandante en jefe (el Emperador) era un dios, tenía un peso determinante a la hora de hacer que las fuerzas armadas japonesas lucharan hasta el final. Sin embargo, a los norteamericanos no les infundían respeto, sino todo lo contrario, les parecían muy crueles, unos sádicos que querían morir por el Emperador. La toma de la isla de Tarawa fue tremenda, murieron mil norteamericanos, pero los japoneses perdieron cinco veces más.
Las atrocidades de los japoneses son de sobra conocidas, pero tenemos menos información de las cometidas por los norteamericanos. Si bien, hay testimonios de marines que habían presenciado o participado en la mutilación de cadáveres japoneses. Una pregunta rutinaria que se hacía después de una visita al Pacífico durante la guerra era "si llevaban huesos en el equipaje".
Las fuerzas imperiales cosecharon una derrota tras otra, al tener prohibida la rendición, no quedaba otra que el suicidio. En los acantilados de Marpi Point, no sólo los soldados se suicidaron, sino también civiles, miles de mujeres y niños que después agonizaban en el coral.
En 1944 al 201º escuadrón aéreo japonés, se le encomendó una misión: pilotarían un avión cargado de explosivos y lo harían chocar contra un portaaviones aliado. Todos los pilotos se ofrecieron voluntarios y dispuestos a morir. Los kamikaze no sólo se movían por la certeza de la existencia de una vida después de la muerte, sino también por su convencimiento de que estaban prestando un servicio a aquella sociedad que dejaban.
Con la llegada del invierno de 1944, los japoneses se enfretaban a un hecho único en su larga historia nacional: una derrota catastrófica.
(mañana más).
El holocausto asiático - Laurence Rees (1ª parte)
El holocausto asiático - Laurence Rees (2ª parte)
Las dos grandes batallas navales de 1942, la del Mar de Coral (ésta podríamos decir que se saldó con un empate) y la de Midway (un mes más tarde, con una victoria decisiva de los norteamericanos), pondría de manifiesto lo errados que estaban los japoneses en su percepción del rumbo que iba a tomar la guerra. Además, el error de destruir sólo acorazados norteamericanos en Perl Harbor, pues la guerra en el Pacífico iba a ser un conflicto en el que los portaaviones habrían de jugar un papel fundamental.
Tras Midway por mar y Guadalcanal (en 1943) por tierra, los aliados habían demostrado que estaban más cerca de ganar la guerra. Sin embargo, a pesar de perder 24000 hombres, el gobierno japonés no se mostró ni mucho menos interesado en hacer un llamamiento a la paz. Los japoneses preferían quitarse la vida a rendirse: el Código de Servicio del Ejército Imperial ordenaba a los miembros de las fuerzas armadas no ser motivo de vergüenza ni para sí mismos ni para sus familiares dejándose convertir en prisioneros de guerra, el convencimiento de que su comandante en jefe (el Emperador) era un dios, tenía un peso determinante a la hora de hacer que las fuerzas armadas japonesas lucharan hasta el final. Sin embargo, a los norteamericanos no les infundían respeto, sino todo lo contrario, les parecían muy crueles, unos sádicos que querían morir por el Emperador. La toma de la isla de Tarawa fue tremenda, murieron mil norteamericanos, pero los japoneses perdieron cinco veces más.
Las atrocidades de los japoneses son de sobra conocidas, pero tenemos menos información de las cometidas por los norteamericanos. Si bien, hay testimonios de marines que habían presenciado o participado en la mutilación de cadáveres japoneses. Una pregunta rutinaria que se hacía después de una visita al Pacífico durante la guerra era "si llevaban huesos en el equipaje".
Las fuerzas imperiales cosecharon una derrota tras otra, al tener prohibida la rendición, no quedaba otra que el suicidio. En los acantilados de Marpi Point, no sólo los soldados se suicidaron, sino también civiles, miles de mujeres y niños que después agonizaban en el coral.
En 1944 al 201º escuadrón aéreo japonés, se le encomendó una misión: pilotarían un avión cargado de explosivos y lo harían chocar contra un portaaviones aliado. Todos los pilotos se ofrecieron voluntarios y dispuestos a morir. Los kamikaze no sólo se movían por la certeza de la existencia de una vida después de la muerte, sino también por su convencimiento de que estaban prestando un servicio a aquella sociedad que dejaban.
Con la llegada del invierno de 1944, los japoneses se enfretaban a un hecho único en su larga historia nacional: una derrota catastrófica.
(mañana más).
El holocausto asiático - Laurence Rees (1ª parte)
El holocausto asiático - Laurence Rees (2ª parte)
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lunes, 23 de noviembre de 2009
El holocausto asiático - Laurence Rees (2ª parte)
3) Prisioneros de los japoneses. El convencimiento de que uno podía rendirse y conservar el "honor" era anatema para los japoneses. Pues, ningún soldado japonés podía rendirse. Por tanto, un enemigo (los aliados) que en masa se rinde no era digno de respeto. Hay que mencionar que Japón no ratificó la Convención de Ginebra. Muchos de los prisioneros que se hicieron en Hong Kong fueron recluidos en unos barracones abandonados en Sham Shui Po. Las condiciones de vida eran espantosas. Y el trato hacia los prisioneros fue de una brutalidad extrema.
Al igual, las condiciones en las que estaban los occidentales en el campo de Stanley de Hong Kong, vivían hacinados y estaban mal alimentados. Si bien, los habitantes chinos no fueron internados de inmediato, tampoco se escaparon de las atrocidades.
Los japoneses convirtieron dos áreas, el Valle Feliz y Wancahi, en inmensos burdeles, y las mujeres chinas que vivían allí, se vieron obligadas a ejercer la prostitución.
Apenas había comida y al final de la guerra los relatos de canibalismo abundaban. En el verano de 1945, la población china de la colonia había pasado de 1.600.000 habitantes a 750.000.
Una vez conquistado Hong Kong, los japoneses cruzan el mar de China del Sur y ocuparon Java, antes de hacer otro tanto con las Indias Orientales holandesas. El 1 de marzo de 1942, los holandeses se rindieron y los civiles occidentales capturados fueron internados en campos. El testimonio que ofrece Jan Ruff, una holandesa a punto de abandonar la adolescencia, es estremecedor.
Posteriormente le toca a Borneo. En una localidad llamada Sandakan, 1500 prisioneros de guerra, en su mayoría australianos, llegaron en julio de 1942, estaban destinados a construir un aeródromo. Al año siguiente, llegaron otros 1200 prisioneros, casi todos eran británicos. Además, los japoneses se zurraban entre ellos. Era la única diversión de los prisioneros, porque eran auténticas palizas que las hacían en público, el suboficial se ensañaba con el soldado, el capitán hacía lo propio con el teniente... hasta llegar al rango más alto.
Una vez terminado el aeródromo, fueron allí destinados 2500 soldados japoneses, no había tanta comida, las raciones de comida de los prisioneros se fueron reduciendo. Los comandantes japoneses de la zona, comenzaron a considerar en matar de hambre a los prisioneros. De los australianos prisioneros en Sandakan, sólo sobrevivieron seis, ya que lograron escapar por la selva. Todos los prisioneros británicos perdieron la vida.
La historia del ejército japonés en Nueva Guinea nos ofrece más datos sobre las consecuencias que tuvo para el Ejército Imperial su incapacidad para rendirse. El canibalismo era una práctica más habitual de lo que hasta entonces se había creído. Llegó un momento en que los japoneses comenzaron a seleccionar a prisioneros, y cada día se llevaban a uno, lo mataban y se lo comían. Que los oficiales japoneses estaban al corriente del canibalismo queda claro a partir de una orden promulgada por el comandante general Aozu, según la cual, el soldado japonés que haya comido carne humana será condenado a pena de muerte, quedando excluida de esta pena aquellos que hayan comido carne enemiga. Algunos testimonios de prisioneros, cuentan que no lo hacían por falta de comida, pues, en la basura encontrábamos arroz y comida enlatada.
Nunca antes Japón había perdido una guerra. En consecuencia, los sistemas, valores y creencias de la sociedad japonesa se vieron sometidos a una presión desconocida hasta la fecha.
(mañana más).
El holocausto asiático - Laurence Rees (1ª parte)
Al igual, las condiciones en las que estaban los occidentales en el campo de Stanley de Hong Kong, vivían hacinados y estaban mal alimentados. Si bien, los habitantes chinos no fueron internados de inmediato, tampoco se escaparon de las atrocidades.
Los japoneses convirtieron dos áreas, el Valle Feliz y Wancahi, en inmensos burdeles, y las mujeres chinas que vivían allí, se vieron obligadas a ejercer la prostitución.
Apenas había comida y al final de la guerra los relatos de canibalismo abundaban. En el verano de 1945, la población china de la colonia había pasado de 1.600.000 habitantes a 750.000.
Una vez conquistado Hong Kong, los japoneses cruzan el mar de China del Sur y ocuparon Java, antes de hacer otro tanto con las Indias Orientales holandesas. El 1 de marzo de 1942, los holandeses se rindieron y los civiles occidentales capturados fueron internados en campos. El testimonio que ofrece Jan Ruff, una holandesa a punto de abandonar la adolescencia, es estremecedor.
Posteriormente le toca a Borneo. En una localidad llamada Sandakan, 1500 prisioneros de guerra, en su mayoría australianos, llegaron en julio de 1942, estaban destinados a construir un aeródromo. Al año siguiente, llegaron otros 1200 prisioneros, casi todos eran británicos. Además, los japoneses se zurraban entre ellos. Era la única diversión de los prisioneros, porque eran auténticas palizas que las hacían en público, el suboficial se ensañaba con el soldado, el capitán hacía lo propio con el teniente... hasta llegar al rango más alto.
Una vez terminado el aeródromo, fueron allí destinados 2500 soldados japoneses, no había tanta comida, las raciones de comida de los prisioneros se fueron reduciendo. Los comandantes japoneses de la zona, comenzaron a considerar en matar de hambre a los prisioneros. De los australianos prisioneros en Sandakan, sólo sobrevivieron seis, ya que lograron escapar por la selva. Todos los prisioneros británicos perdieron la vida.
La historia del ejército japonés en Nueva Guinea nos ofrece más datos sobre las consecuencias que tuvo para el Ejército Imperial su incapacidad para rendirse. El canibalismo era una práctica más habitual de lo que hasta entonces se había creído. Llegó un momento en que los japoneses comenzaron a seleccionar a prisioneros, y cada día se llevaban a uno, lo mataban y se lo comían. Que los oficiales japoneses estaban al corriente del canibalismo queda claro a partir de una orden promulgada por el comandante general Aozu, según la cual, el soldado japonés que haya comido carne humana será condenado a pena de muerte, quedando excluida de esta pena aquellos que hayan comido carne enemiga. Algunos testimonios de prisioneros, cuentan que no lo hacían por falta de comida, pues, en la basura encontrábamos arroz y comida enlatada.
Nunca antes Japón había perdido una guerra. En consecuencia, los sistemas, valores y creencias de la sociedad japonesa se vieron sometidos a una presión desconocida hasta la fecha.
(mañana más).
El holocausto asiático - Laurence Rees (1ª parte)
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