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domingo, 15 de abril de 2012

Grupo 7 - Alberto Rodríguez

Este viernes me decanté por cine español, es una rara avis que hay que cuidar.

No tengo perdón, cuando hablan de cine español y de sus actores desconecto, así que, cuando me senté en la butaca no sabía que me esperaba. Ahora resulta que Mario Casas es superfamoso, ni idea, a ver qué me perdí, el realmente famoso, en mi mundo, es Antonio de la Torre, al único que conocía de los cuatro que aparecen en el cartel y por el que me decidí a ver esta película.

Si bien está presente durante toda la película, está un paso atrás (en importancia del guión) de su colega Casas, es una pena. Un poco más de atención por parte del director a Antonio de la Torre y le nominaba ahora mismo al Goya de mejor actor del blog de Bara, al principio parece un Chuck Norris (esto no es muy positivo, que nadie se llame a engaños).

Respecto a los otros dos actores, José Manuel Poga y Joaquín Núñez, tampoco los conocía, debemos tenerlos en cuenta siempre que estén presentes, perfectos en sus papeles.

En cuanto al guión, sabemos exactamente desde casi el principio de qué trata y vemos como evoluciona, tengo que decir que bastante bien, aunque el calzador funciona de vez en cuando.

Respecto a las mujeres, papeles muy vistos y que no aportan nada, una esposa que debe ser tonta, Elena, que no se da cuenta de lo que pasa con su marido, otra que engaña con sus encantos resultando que es yonqui, Lucía, y otra puta, no podía faltar, Caoba, muy bien, a ésta la nomino para el Goya de mejor actriz de reparto del blog de Bara (no podía quitar la vista de sus paletos). Pero todos estos personajes no aportan nada, seguimos con un cine de testosterona cien por cien y los papeles (muy vistos en innumerables películas) de las mujeres siempre en un segundo plano.

Más, algunas de las frases del madero Ángel si se las diesen al madero Rafael, ganaríamos todos, Mario Casas no lo ha hecho muy mal, pero le falta un punto y medio o el director no supo dirigirle, un poco menos de presencia y los espectadores acostumbrados al cine de acción, aplaudiríamos con las orejas. (spoiler) Lo del martillo muy bueno, al estilo Old boy, en manos de Antonio de la Torre sería memorable.

Del director, Alberto Rodríguez, no he visto ninguna película, así que no puedo comentar anteriores trabajos, evidentemente, su próxima película no me la pierdo. En esta de Grupo 7 ha hecho un buen trabajo, no es perfecta pero es entretenida, si bien, la forma (spoiler, al final de la peli) de despachar al malo ha sido un poco tosca. Ha mejorado bastante a la de No habrá paz para los malvados, por tanto, mejor que Urbizu (respecto a esta última, claro, pero el papel de Santos Trinidad no ha sido superado), sin embargo, por el fallo de dar a Casas tanto protagonismo (tal vez haya sido impuesto) en detrimento de Antonio de la Torre, no le puedo dar un cum laude.

De qué va la película, muy sencillo, está ambientada unos años antes de la inauguración de la Expo-92. Se desarrolla en Sevilla y la policía tiene la misión de limpiar el centro de la ciudad de yonkis. Los derechos constitucionales se los pasaron por el arco de triunfo de los policías, así que, la línea que debiera separar a los buenos y a los malos, no existe. Aquí, destacar a todos los actores que hacen los papeles de los malos (no encontré por ninguna parte sus nombres), (spoiler) lo del barrio degradando a los policías, muy bueno.

Muy recomendada esta película si os gusta el cine de acción. Se mezclan imágenes reales de la construcción del recinto de la Expo de Sevilla, creo que muy bien.

Reparto:

Antonio de la Torre, Rafael
Mario Casas, Ángel
José Manuel Poga, Miguel
Joaquín Nuñez, Mateo
Inma Cuesta, la mujer de Ángel, Elena
Estefanía de los Santos, Caoba
Julián Villagrán, el confidente yonqui (excelente)
Lucía Guerrero, Lucía
Alberto Rodríguez

martes, 10 de abril de 2012

El libro del té (The book of tea) - Kakuzo Okakura 岡倉 覚三

La crispación que nos rodea tal vez la podríamos olvidar un poco con lecturas como El libro del té (The book of tea), de Kakuzo Okakura 岡倉 覚三.

Con esta edición, el debate sobre libro electrónico y de papel lo gana este último, evidentemente. La segunda edición es de 500 libros numerados, se terminó de imprimir en el otoño del 2010, mi ejemplar es el número 155. Está cosido a mano, las hojas son dobles y cada uno de los capítulos con una caligrafía japonesa de Juju Kurihara. Este bello libro lo ha confeccionado Ediciones el Taller del Libro. Ha sido traducido por Pablo Sorozábal Serrano y el diseño de cubierta es de Kiko Argomaniz. Ochenta y siete hojas.

Hasta mi puerta de cañas 
el viento arrastra
las hojas de té.
Basho.


Kakuzo Okakura ( 1862-1913) filósofo, escritor, crítico de arte, fue un buen viajero, para aquella época, estuvo, por ejemplo, en la India y conoció, nada más y nada menos que a Rabindranath Tagore. Escribió toda su obra en inglés. En el Museo de Arte de Boston fue nombrado asesor y primer conservador de la división de arte Chino y Japonés.

El libro del té no trata sobre si hay que tomarse dos o diez tazas de té, ni de sus cualidades medicinales, si es que las tiene, ni de como se cultiva, ni de quien lo vende, sino de la belleza que hay en la ceremonia del té, del taoísmo y del zenismo, poniendo en evidencia las diferencias entre occidente y oriente.

Son siete capítulos, antes del comienzo una hoja con la caligrafía japonesa de un poema de Issa Kobayashi: 


Bajo la flor del té
juegan al escondite
los gorriones...


1. Una taza de humanidad
...el suspirar de los pinos se oye en la tetera con que hervimos el agua...
2. Las escuelas del té
... veinticuatro objetos de que consta el menaje del té...
3. Taoísmo y zenismo
El taoísmo sentó las bases de unos ideales estéticos, y el zenismo se encargó de llevarlos a la práctica.
4. La casa del té
La casa del té (la sukiya) no pretende ser otra cosa que una simple cabaña...
Uno de los primordiales requisitos en un maestro del té es que sepa barrer, limpiar y lavar, pues fregar y quitar el polvo es un arte.
5. La apreciación del arte
Los generales de Taiko se sentirían más satisfechos si, como recompensa por su victoria, se les regalaba una exquisita obra de arte, que si el regalo consistía en la concesión de un enorme territorio.
... es hallado un cadáver semicalcinado, en cuya entraña yace el tesoro que el fuego dejó indemne.
6. Flores
... una flor se marchita, el maestro la deposita tiernamente en el río o le da sepultura bajo tierra con gran miramiento.
7. Maestros del té
... la amistad de un déspota es siempre un honor peligroso. 
... tras lo cual queda al descubierto la inmaculada blancura del traje talar de luto que llevaba puesto... Mira con emoción la hoja resplandeciente...
Kakuzo Okakura
también, Okakura Tenshin 岡倉 天心

lunes, 9 de abril de 2012

Lo que hay que decir - Günter Grass

El Gobierno de Israel declara a Günter Grass persona non grata por el poema titulado Lo que hay que decir, le acusan de antisemita, por ser de las Waffen-SS cuando tenía 16 años, por ser alemán y por hablar de lo que a ellos no les gusta.

No quiero olvidar el genocidio judío, pero tampoco, el de gitanos, deficientes, comunistas, homosexuales, testigos de Jehová, negros...., además, de cualquier disidente político, también sucumbieron a las atrocidades nazis, pero ello no me lleva a criminalizar a toda la sociedad alemana y no quiero imponerle el silencio hacia todos ellos.

Si Günter Grass utiliza su pluma para hacer crítica social, bienvenida, pues, en ese poema no hay nada que no sea cierto, lo cual no quiere decir que, por no apoyar la política exterior de Israel, apoye a Irán, esto es una tontería, las cosas no son así de sencillas. Dejando este tema para otro momento, hay que recordar, como decía arriba, que Günter Grass utilizó siempre la literatura para hacer crítica social, recordad, por ejemplo, El tambor de hojalata.

Lo que hay que decir
Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página.
Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?
El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.
Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
digo lo que hay que decir.
¿Por qué he callado hasta ahora?
Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo. 
¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?
Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa no
podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.
Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también en
que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.
Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente, y en definitiva también ayudarnos.

El poema lo copié de El País. Traducción de Miguel Sáenz. El texto original en alemán se publicó en el diario Süddeutsche Zeitung.

domingo, 1 de abril de 2012

Aung San Suu Kyi, libre y miembro del Parlamento

Aung San Suu Kyi

Creo de crecí viendo en los informativos noticias sobre Aung San Suu Kyi, que nos contaban, escuetamente, que la junta militar de Birmania (República de la Unión de Myanmar) la tenía en arresto domiciliario. Ahora ha salido elegida miembro del Parlamento y parece que la democracia llega al país.

Me alegro mucho por ella y por todos sus compatriotas. En España no estamos en arresto domiciliario, pero casi, este Gobierno me produce vómitos, quiero que se largue, ¿quién demonios lo ha votado?, es facha hasta los tuétanos, tengo ganas de leer el proyecto de ley de los presupuestos que aprobó el viernes, aunque no soy creyente, supongo que no pararé de hacerme cruces según vaya leyendo. Ah!, fui la única de mi centro de trabajo en ir a la huelga. Para llorar. A pesar de todo, estas vacaciones voy a hacer un pequeño viaje, a ver mundo, a divertirme y a aprender.

jueves, 29 de marzo de 2012

Huelga general


Estoy en huelga, nos vemos el viernes (o jueves de noche, ya veré como se presenta el día)
(Foto: Víctor Lerena)

domingo, 18 de marzo de 2012

Naufragios 破船 - Akira Yoshimura 吉村 昭

Niños que a los nueve años son adultos y tienen que salir de casa a trabajar, ancianos que dejan de comer para no ser una carga para la familia, hombres y mujeres, no importa la edad, que se venden como esclavos.

Esta novela, Naufragios, 破船 (Hansen), en ciento noventa páginas nos descubre lo más feo del ser humano y al mismo tiempo lo más hermoso. Fealdad y hermosura, cada ser de esta aldea es capaz de lo peor y de lo mejor por atender a su familia y, sobre todo, a la comunidad a la que pertenece. Son capaces no solo de matar a otros sino también dejarse morir por el bien del resto de los habitantes del pueblo al que pertenecen y quienes no actúan así, son tildados de egoístas.

La novela está contada desde la perspectiva de Isaku, 9 años, tiene que aprender a alimentar a su familia y aprender las costumbres del pueblo donde vive, limitado por el mar y las montañas. La historia es desgarradora.

Su autor, Akira Yoshimura, 吉村 昭, nació en Tokio en 1927 y murió en la misma ciudad en 2006. Su esposa, Tsumura Setsuko (también novelista que ha ganado el premio Akutagawa en 1965 con Gangu,, 玩具), al comunicar el fallecimiento del escritor, dijo que, él mismo se había desconectado la sonda intravenosa, estaba en su domicilio, y él decidió el momento de morir, no quería seguir con un tratamiento que sólo servía para prolongar el sufrimiento y quería una muerte digna. En 2005 le habían diagnosticado cáncer de lengua y cuatro meses antes de morir le extirparon el páncreas.

Yoshimura escribió más de veinte novelas, varios ensayos y colecciones de cuentos, nunca le dieron el premio Akutagawa, pero sí recibió otros importantes como el Dazai y el Yomiuri. Su forma de escribir es clara, directa y va crescendo, casi sin darte cuenta, te ha dado un mazazo.

La película la anguila, うなぎ (unagi, 1997) de Shohei Imamura, está basada en un personaje de una de sus novelas,仮釈放, Libertad bajo palabra, que ha sido traducida al castellano. La anguila, obtuvo la Palma de Oro (ex aequo a El sabor de las cerezas de Abbas Kiarostami). Está protagonizada por mi admirado Koji Yakusho, así que, en breve la volveré a visionar y haré, como no, una entrada.

En 1970 Akira Yoshimura escribió una historia sobre un tsunami, después del gran terremoto de 2011, se vendieron miles de ejemplares. Su esposa recordó que él siempre se lamentaba por la construcción de ciudades cerca de la costa y que era necesario recordar los desastres del pasado y aprender de ellos.

Naufragios ha sido publicada por marbot ficción y traducida por Marina Bornas. Una preciosa cubierta diseñada por Xavier Carbonell.
Akira Yoshimura

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domingo, 11 de marzo de 2012

Cuadernos de Hiroshima ヒロシマ・ノート - Kenzaburo Oe 大江 健三郎

Hoy hace un año de la devastación de una gran zona de Japón a consecuencia del gran terremoto, el tsunami y posterior fuga de radiactividad en la central de Fukushima.

Sobre los dos primeros, poco se puede hacer, salvo que la ciencia avance lo suficiente y nos permita predecir con tiempo suficiente un terremoto de estas características, sin embargo, sobre el tercer "accidente", la fuga de radiactividad, aquí si podemos decidir si queremos o no este riesgo, eso para fines pacíficos y decidir si estamos dispuestos a asumirlo, recordando que, una fuga radiactiva en una región no se queda en ésta, sino que se puede extender miles de kilómetros.

Anagrama nos publicó en noviembre de 2011 Cuadernos de Hiroshima  ヒロシマ・ノート (Hiroshima noto), publicada en Tokio en 1965 por Kenzaburo Oe, nos habla del dolor sufrido por los sobrevivientes a las bombas atómica y de hidrógeno lanzadas por los norteamericanos el 6 y 9 de agosto de 1945, en Hiroshima y Nagasaki, respectivamente.

Aunque el fin de las centrales nucleares y lanzar una bomba atómica no es, indudablemente, el mismo, los efectos son idénticos, de ahí que creo que, a pesar de todo, la ciudadanía no tiene conocimientos suficientes para expresarse si ququiere o no este tipo de actividad, no podemos dejar de lado conocer los efectos de la radiación. Esta oportunidad nos la da Kenzaburo Oe a través de  sus Cuadernos de Hiroshima, si bien, esta lectura es mucho más dolorosa que la que nos cuentan las crónicas periodísticas actuales sobre Fukushima, porque aquel sufrimiento fue infligido, conscientemente, de un pueblo a  otro, para arrasarlo, para causar el mayor daño posible.

De la lectura de estos Cuadernos me han sobrecogido muchas cosas, pero una, que desde mi época, el país en que vivo y mi cultura no puedo comprender y es la poca, por no decir en muchos casos nula ayuda pública que recibieron las víctimas de las bombas. En algún momento podemos pensar que el desconocimiento de los efectos de la radiación así explicaría esa forma de actuar, pero más me inclino a pensar que, por una parte la férrea censura de los norteamericanos para que no se hablara de ciertos temas y, añadido, por otra, los propios japoneses, algunos se sentían culpables de estar enfermos y otros simplemente, su ignorancia sobre el tema, no sabían qué podían hacer, nos hace sentir mucho dolor en la lectura de estos Cuadernos.

El libro termina con una clarificadora entrevista realizada por Philippe Pons a Kenzaburo Oe en 2011 titulada Tsunami. Vivimos bajo la mirada de las víctimas, traducida por Francesc Rovira. El escritor nos habla de las consecuencias del gran terremoto, tsunami, las fugas de radiactividad en Fukushima, del pensamiento del japonés actual...

Cuadernos de Hiroshima está traducido por Yoko Ogihara y Fernando Cordobés. Un libro que deberíamos tener siempre cerca y volver a leer para no olvidar, jamás, las barbaridades que somos capaces de cometer y que no tiene nada que ver, con nuestra nacionalidad.
Kenzaburo Oe en una manifestación contra las centrales nucleares

sábado, 3 de marzo de 2012

Indomable - Haywire - Steven Soderbergh

Tengo que dejar ir al cine por sistema. Eso de plantarme delante de la puerta de un cine y mirar a ver en qué sala me meto, creo que se va a acabar.

Desde que tengo memoria, pocos viernes no estuve delante de una taquilla, de cine o teatro, bueno, últimamente compro entradas por internet, pero cuando no tengo una película determinada que quiera ver, voy hasta el cine que tengo cerca de casa y allí levanto la vista y comienzo a mirar los carteles. Eso mismo hice ayer, la mayoría de las películas ya las había visto, otras no me daban más, pero, veo que estrenan Indomable de Steven Soderbergh, una aventura con este hombre, un tipo que tiene muy buenas películas y otras que dejan bastante que desear.

Ya el cartel me tenía que haber echado para atrás, en lugar de poner el nombre del director bien visible, dice, del director de Ocean's eleven, esto siempre se traduce que la película de la que trata es mala y tienen que hacer referencia a otra del mismo señor que ha tenido éxito, al menos de taquilla. Otro dato del cartel, que nos vocea que es sospechosa de mala, son tantas fotografías de ¿estrellas?, de gente bastante conocida y con trabajos, algunos, decentes, que repatea.

En la parte de abajo veo que hay una chica de pelo largo y una pistola... En fin, me decido y entro. En la última fila solo hay un chico con un tanque de palomitas, no entra nadie más. Al comienzo de la película, la chica me recordó al personaje de Millenium, Lisbeth Salander, capucha y manos en los bolsillos, esto no me gustó, pues, como Lisbeth Salander solo hay una. Sigamos, una pelea bastante buena con un tipo que está empeñado en que le acompañe. A continuación, ella comienza a contar una historia a un joven que estaba en la cafetería y que la ayudó (si fuese en España, le daríamos una medalla por salir en ayuda de una mujer). No entiendo nada.

Un alto para denunciar el trabajo tan pésimo que se está haciendo en España con el doblaje. De un tiempo para acá, es malo malísimo, la voz de la protagonista, ¿de quién demonios es?, que se largue a su casa, ¿quién se ocupó del sonido?, que se largue a su casa, ¿quién es el responsable de este bodrio?, que se largue a su casa. No podemos seguir con estas chapuzas si os empeñáis en que veamos cine doblado, así dejamos de ir al cine.

Sigamos. Esta mujer, la protagonista, se llama Gina Carano, actriz norteamericana que por estos lares nadie conoce y que la próxima primavera recibirá el premio Chuck Norris de la ActionFest para la mejor actriz de acción, esto ya nos da una idea por donde van los tiros en la película Indomable (Haywire). Es decir, las mujeres también podemos dar patadas, golpes, recibirlos, pegar tiros a bocajarro, matar con nuestras manos a un hombre mientras nos mira nuestro padre. En fin, lo mejor de la película, evidentemente, son las escenas de acción y ver a Gina Carano (está prácticamente en toda la película, cuando no se la ve, se la intuye), dando saltos por los tejados de no se qué ciudad escondiéndose de la policía, corriendo al estilo de Marion Jones por las calles de Barcelona, ejecutando gente sin el más mínimo sentimiento de culpa, como es la buena.

Sobre los secundarios, hay de todo, me gustó mucho ver a Michael Douglas, creo que es su primer papel después de recuperarse del cáncer de garganta, también a Michael Fassbender (cómo no, después de echarle la vista encima en Shame de Steve McQueen) y al resto de peña. Antonio Banderas aparece con una barba llena de canas, a él le diría que no vuelva a trabajar con un director que no le preste atención, su personaje no está cuidado (es un poco asqueroso lo de la fresa, probablemente a alguien le parecerá erótico pero yo no lo veo así, Melanie Griffith no debería dejarle hacer esas cosas)

En fin, película para olvidar, si dudáis como yo delante de la taquilla, escoger cualquier otra y esta verla cuando la pasen en la tele o la regalen con el periódico de los domingos. Steven Soderbergh que se jubile ya de una vez. No ver el tráiler si vais a ver la película, se sigue fastidiando la historia.

Reparto:

Gina Carano, Mallory Kane 
Michael Douglas, Coblenz 
Michael Fassbender, Paul
Ewan McGregor, Kenneth
Antonio Banderas, Rodrigo
Bill Paxton, el padre de Mallory 
Channing Tatum, Aaron 
Michael Angarano, Scott
Mathieu Kassovitz, Studer

Steven Soderbergh

sábado, 25 de febrero de 2012

La invención de Hugo - Hugo (Hugo Cabret) - Martin Scorsese

Si tenéis un par de horas libres esta tarde, no lo dudéis, ir a ver La invención de Hugo en 3D (me siguen mareando estas gafas).

Aunque algunas cosas en el guión están puestas con calzador, es una película brillante. No sé si merecedora de esos once Oscar a los que está nominada, pero sí que saldrá en la foto de los ganadores. Martin Scorsese se los merece todos. En esta entrada evito conscientemente hablar de su filmografía, pues, La invención de Hugo no tiene nada que ver con su anterior trabajo, un nuevo Scorsese.

No es una película infantil, aunque esté protagonizada, excelentemente, por niños. Yo estuve con una sonrisa boba durante casi toda la película, permanecí en la sala hasta que la pantalla quedó en negro y aplaudí (sin sonido) como si estuviera en un festival, disfruté de las carreras de Hugo por la estación, de las persecuciones del inspector y de su perro (¿podría algún director poner un rottweiler en sus películas en lugar del dóberman?, hace tanto tiempo que no le veo en pantalla...), de la librería de Christopher Lee, (cuando vi a éste creo que me cayó la baba)...

Es fantástica, porque tiene el universo del 3D, es decir, lo último en cine, y los años treinta parisinos (del siglo XX), combinado magníficamente, las imágenes son espectaculares, así que, no hay otra que pagar la entrada de casi 10€, pero merece la pena.

Fui a ver la película con mi amigo Alberto, no vuelvo con él, lo digo aquí para que se entere y sepa que es un bocazas, me explico. El inspector de la estación (como un personaje de cómic acompañado de su amigo dóberman) no es otro que Sacha Baron Cohen, magnífico, un personaje brillante, en cuanto aparece en la pantalla nos enamora. Cuando llevamos como una hora de película, ¿qué me suelta mi amigo Alberto?, me pregunta en un plano corto del inspector, ¿a quién se te parece?, pues..., hostia, es Fernando Alonso, qué, desgraciado, para qué me dices tal cosa, y venga que no callaba, jajajaj, si es Fernando Alonso. No vuelvo contigo al cine hasta que aprendas a estar callado. Lo malo es que es cierto, de ahí mi cabreo, el parecido es asombroso, más estilizado Sacha, pero un gran parecido con el asturiano, ¡que yo quiero ver a Sacha Baron Cohen!.

Prefiero no seguir destripando la película para que os sorprenda, solo comentaros que es una imprescindible, no os la perdáis, los "defectos" del guión, como si no existieran. Quien tenga niños, que los deje en casa.


Reparto:

Asa Butterfield, Hugo Cabret 
Chloe Moretz, Isabella 
Christopher Lee, señor Labisse 
Ben Kingsley, Papá Georges 
Sacha Baron Cohen, Inspector de la estación 
Jude Law, padre de Hugo 
Helen Macrory, Mamá Jeanne 
Emily Mortimer, Lisette 
Ray Winstone, tio Claude


Sacha Baron Cohen como Fernando Alonso
Martin Scorsese