Jun'ichirō Tanizaki (谷崎潤一郎) nació y murió en Tokio, Japón (24 de julio de 1886 - 30 de julio de 1965). Cuando se habla de la historia de la literatura moderna japonesa, su nombre es de los primeros en mencionarse, junto a los de Ryūnosuke Akutagawa, Yasunari Kawabata, Natsume Sōseki y Kōbō Abe. No es un autor sencillo; por ello, si alguien quiere iniciarse en las letras niponas, quizá sería conveniente no comenzar por él. Su complejidad es importante y se requiere cierto bagaje previo para enfrentarse a su obra.
El primer libro que leí de este autor fue El elogio de la sombra (陰翳礼讃), un ensayo maravilloso publicado en Japón en 1933 que trata sobre la estética japonesa y sus contrastes con Occidente. Por ejemplo, el texto comienza con la construcción de una casa al estilo japonés y cómo se sufren "numerosos sinsabores con la instalación de la electricidad, el gas y el agua...". Siruela lo publicó en 1994. Es un librito muy recomendable, también por su formato, ya que es realmente breve.
Entrando en la obra que nos ocupa, La madre del capitán Shigemoto fue publicada en 1949. A modo de las obras de teatro, donde al comienzo de los capítulos se indica quién interviene, Tanizaki nos describe a los personajes. De la protagonista nos dice: "La madre del capitán Shigemoto (884-?-?): la dama de Ariwara, nieta del gran poeta Ariwara Narihira. Mujer de Kunitsune y de Shihei; amante de Heijū; madre de Shigemoto y Atsutada. Se desconoce su nombre".
La historia nos presenta a esta dama de Ariwara, casada con el anciano Kunitsune. Ella tiene apenas veinte años y es de una gran belleza; su marido, en cambio, sobrepasa los setenta y seis. El Ministro Shihei, el hombre de mayor rango de todos, empieza a sonsacar a Heijū, quien en un principio no se da cuenta de las intenciones del ministro y le confiesa sus amoríos con la dama.
El ministro, que es a su vez sobrino de Kunitsune, comienza a abrumar con elogios y regalos a su tío. Este, de forma inocente, le abre las puertas de su casa. En un banquete que el tío ofrece al sobrino —con mucho sake y gran abundancia—, el ministro le dice a Kunitsune que, si de verdad quiere agasajarle, le entregue su mayor tesoro. Y así lo hace: le entrega a su esposa.
Así da comienzo una historia donde la dama no tiene opción de elegir su destino, lo que conlleva la trágica separación de su hijo Shigemoto (quien, con el tiempo, se convertiría en Capitán menor de la Guardia de Corps de la Izquierda).
En esta obra, Tanizaki despliega su maestría para explorar las sombras del deseo y el aplastante peso de las tradiciones. La evolución de la historia subraya la tragedia de la mujer tratada como moneda de cambio, desprovista de voluntad propia y de identidad misma, mientras que el dolor subyacente de Shigemoto tiñe la narración de una melancolía persistente. Es una novela que exige una lectura sosegada, pero que recompensa con una prosa bellísima y un retrato implacable de la condición humana y las convenciones sociales del Japón clásico.
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| Junichirō Tanizaki |


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