Preámbulo (Diario de a bordo, 2010)
Llegué al aeropuerto de estas pedazo vacaciones que me metí entre pecho y espalda y me entero de que estamos en "estado de alarma", que no de alerta. La que se ha armado, los militares fuera de los cuarteles. Mira tú si me movilizan a mí, soldado Bara, póngase el birrete y a desfilar, ja, que me parto, pobre ejército. En fin, a la vuelta a la realidad, echando un vistazo a la cartelera de cine, vi que estaba la película coreana Poetry 시 (Poesía). Y me fui de cabeza al cine.
La película: mucho más que un drama familiar
Dirigida por Lee Chang-dong (이창동), autor de joyas como Peppermint Candy (2000), Oasis (2002) y Secret Sunshine (2007), Poetry fue presentada en el Festival de Cannes. Aunque aquel año la Palma de Oro se la llevó el tailandés Apichatpong Weerasethakul con El Tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas (una obra que vale la pena, aunque no es para todo el mundo), yo me quedo sin dudarlo con la coreana, que se alzó con un merecidísimo Premio al Mejor Guion.
Poetry no es simplemente la historia de una mujer mayor enfrentándose a la vejez; es un relato durísimo sobre la moralidad, el encubrimiento y la búsqueda desesperada de la belleza en un mundo podrido.
Dos casas, dos estratos sociales
Más allá de sus virtudes formales —una puesta en escena impecable y una sensibilidad arrolladora—, Lee Chang-dong brilla al retratar la realidad de la sociedad coreana a través de los espacios físicos.
Por un lado, tenemos el modesto apartamento de la protagonista: un lugar humilde, sin armarios, donde las estanterías acumulan el peso de los años. Es enormemente realista el detalle de la habitación del nieto, dominada por una mesa atestada de cables, DVD y chatarra informática que ya nadie usará. En esa absurda costumbre de acumular tecnología obsoleta, el director nos muestra un reflejo universal de nuestras propias casas.
En las antípodas se encuentra el hogar de la familia adinerada para la que Yang Mi-ja trabaja como cuidadora y limpiadora. Allí las dimensiones cambian, y el anciano al que asea la recibe siempre a ras de suelo, junto a una cama imponente pero despojada de sábanas, usando rústicos rodillos de madera por almohadas. Lejos de ser un descuido, este detalle arraigado en la tradición oriental de descansar directamente sobre el suelo aporta una pátina de profunda autenticidad antropológica a la película.
El horror, la violencia machista y la huida hacia la poesía
El verdadero peso de la cinta recae en su guion y en la soberbia interpretación de Yun Jeong-Hee como Yang Mi-Ja. Esta mujer coqueta y obstinada mantiene a su nieto Jong-Wook (Lee Da-Wit) mientras oculta a su entorno (incluida su hija, que trabaja en otra ciudad) un diagnóstico devastador: está empezando a desarrollar alzhéimer.
Sin embargo, el eje central de la película es una tragedia mucho más oscura. Una adolescente del instituto se suicida tras ser víctima de repetidas violaciones. En este brutal caso de violencia machista perpetrado por un grupo de chicos, uno de los agresores es su propio nieto.
Al descubrir el horror, la reacción inicial de Mi-ja resulta desconcertante. Parece no inmutarse, pero esa aparente frialdad es solo el escudo de un proceso interno devastador. Mientras los padres de los demás implicados tiran de privilegios y de viejas costumbres para comprar el silencio de la familia de la víctima e indemnizar su dolor, Mi-ja exige respuestas de su propia sangre. Y es precisamente en medio de esta asfixia moral, mientras su mente empieza a desmoronarse por la enfermedad, cuando siente la necesidad vital de aferrarse a algo puro. Se inscribe en unas clases para aprender a escribir poesía, buscando desesperadamente la belleza en un entorno manchado de horror.
Es una película de una sensibilidad abrumadora que remueve la conciencia y se queda instalada en la memoria. Totalmente recomendable.
Curiosidades de la película
El gran regreso de una estrella: Yun Jeong-hee fue una de las actrices más icónicas del cine coreano en las décadas de los 60 y 70. Poetry supuso su regreso triunfal a la gran pantalla tras 16 años de retiro, regalándonos la actuación de su vida.
Un poeta real en el aula: El actor que interpreta al profesor de poesía, Kim Yong-taek, no es actor profesional, sino uno de los poetas contemporáneos más leídos y respetados de Corea del Sur, aportando una veracidad absoluta a sus escenas.
Actualización
La ironía más cruel: A veces la vida imita a la ficción de la forma más dolorosa. Años después del rodaje, Yun Jeong-hee fue diagnosticada con alzhéimer. Vivió en su propia piel el inexorable borrado de la memoria que había interpretado magistralmente en esta cinta, hasta su fallecimiento en enero de 2023. Un motivo más para contemplar su trabajo con absoluta reverencia.



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| Lee Chang-dong 이창동 |




Comentarios
Un saludo
La Muñeca de Trapo
No, no tuve ningún problema con los controladores, me enteré de todo a la vuelta, cuando ya se habían solucionado los problemas.
Saludos y nos leemos,
Bara