¿Por qué traigo esta película al blog? Muy sencillo: Takashi Miike (三池 崇史) ha dirigido un remake homónimo que se estrena este año, y ojalá lo traigan a algún festival. Por si una cinta de Miike no fuera aliciente suficiente, el papel principal recae en el siempre guapo y maravilloso Koji Yakusho (役所 広司), en su faceta no solo de actorazo, sino también de director.
Ni que decir tiene que cruzaré montañas y mares para verla. Estoy casi segura de que es la primera vez que Miike y Yakusho trabajan juntos (uno detrás de las cámaras y el otro delante). Teniendo en cuenta lo extensas que son las filmografías de ambos, es posible que hayan coincidido antes como actores, pero si es así, no lo recuerdo.
De momento, hablemos de la joya original que Eiichi Kudo dirigió en 1963: Trece asesinos (Juusan-nin no shikaku 十三人の刺客). Para las enamoradas del cine de samuráis (侍) y del chanbara (チャンバラ), esta es una obra indispensable y sumamente entretenida, aunque existan títulos más mediáticos.
La tiranía y la conspiración
La trama nos sitúa en el primer año de la era Koka (弘化), en 1844. Narutsugu Matsudaira, líder del clan Akashi, es el hermano menor del Shogun, una posición de poder que le otorga total impunidad. Sin embargo, su sadismo y brutalidad le granjean el odio profundo de múltiples clanes. Cuando el Shogun toma la decisión de nombrarlo Consejero Mayor, un grupo de samuráis decide unirse para asesinarlo, conscientes de que no pueden permitir que un tirano alcance semejante cuota de poder.
Dos actos magistrales
La cinta, de unas dos horas de duración, se divide estructuralmente en dos tiempos muy marcados:
La preparación: La primera mitad nos sumerge en la crueldad de Narutsugu —predisponiendo rápidamente a las espectadoras en su contra— y nos detalla la meticulosa planificación y las tácticas que los samuráis van a emplear para acabar con su vida. Destaca por su bella fotografía y sus cuidados planos.
La emboscada: La segunda parte (los últimos cuarenta minutos, aproximadamente) nos golpea con la batalla final. Atrás queda la calma; la acción estalla en un poblado convertido en una trampa mortal. La enorme desventaja numérica de los trece asesinos deberá suplirse con pura inteligencia militar.
El encubrimiento oficial para preservar el honor del clan dejará una resolución para la historia:
"Se informará al gobierno central que el señor Narutsugu Matsudaira enfermó y murió durante el viaje".
El Reparto Clásico
La película original cuenta con un elenco coral de lujo encabezado por Chiezo Kataoka, Ko Nishimura, Ryohei Uchida, Isao Natsuyagi y Tetsuro Tamba, acompañados por Shingo Yamashiro, Kanjuro Arashi, Masaharu Arikawa, Sumiko Fuji, Choichiro Kawarazaki, Yuriko Mishima, Michitaro Mizushima, Satomi Oka y Kotaro Satomi.
Una película recomendadísima. Hay que verla, sin duda, antes de que nos llegue la visión de Miike.
🎬 Curiosidades Cinéfilas Adicionales
El hito del realismo: La batalla final de Kudo en 1963 fue revolucionaria en su época. Se alejó de las coreografías limpias y teatrales típicas del jidaigeki tradicional para ofrecer un combate sucio, claustrofóbico y extenuante en el barro, marcando un antes y un después en el género.
Actualización:
El inicio de una dupla de oro: El remake de 2010 fue, efectivamente, la primera gran colaboración entre Takashi Miike y Koji Yakusho. La química fue tan buena que al año siguiente volverían a unirse para rodar otra maravilla: Hara-Kiri: Muerte de un samurái (2011).
La faceta de director de Yakusho: El debut de Koji Yakusho detrás de las cámaras es Toad's Oil (Gama no abura), estrenada en 2009, justo un año antes del fenómeno de Trece asesinos.
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| Eiichi Kudo |


Comentarios
saludos
¿Descargar?, como te pille la Sinde nos cierra el chiringuito.
De vez en cuando algo de japonés no viene mal, pero no la veas con prisa, que mucho me temo que igual no te gusta.
Voy a ver los cebollinos.
Saludos,
Bara
saludos