Breathless (2008) es un crudo largometraje surcoreano dirigido por Yang Ik-Jun, quien también asume el papel principal interpretando a Song-Hoon. En España, la obra se dio a conocer durante el Festival de Cine Asiático de Barcelona en 2009, donde se alzó con el merecido Durian de Oro. Aunque últimamente, como aficionada, tenía un poco abandonado el cine coreano en beneficio del cine japonés, he de confesar que esta película me ha sorprendido muy gratamente.
Una exploración de la violencia y sus ciclos
Con este film, Yang Ik-Jun debuta como director tras una importante trayectoria como actor. La temática central aborda los malos tratos en el hogar, la violencia machista y el maltrato infantil, exponiendo una dura realidad: un niño maltratado tiene todas las papeletas para convertirse en un maltratador en su vida adulta.
El protagonista, Song-Hoon, se dedica a dar palizas a quienes no devuelven el dinero que les ha dejado su jefe, un prestamista usurero. Sin embargo, la brutalidad que emplea no se limita a los deudores; se extiende a su jefe, a sus propios colegas de trabajo y, muy especialmente, a su padre. Este último es un anciano que acaba de salir de la cárcel tras cumplir 15 años de condena. El resentimiento que Song-Hoon guarda por una trágica noche del pasado no le permite olvidar y, prácticamente todas las noches, somete a su padre a una paliza vengativa.
En este entorno asfixiante donde los insultos, las bofetadas y la violencia física y verbal están a la orden del día, el mundo de Song-Hoon comienza a transformarse al conocer a Yeon-heui (interpretada de manera magistral por Kim Kkobbi). Ella es una joven estudiante que también sufre su propia dosis de abusos en su entorno familiar. Aunque esto son solo unas pequeñas pinceladas, es una película altamente recomendada que pone el foco sobre una problemática que, según el propio director, sigue siendo un tema tabú en su país.
Curiosidades del rodaje y la producción
Un hombre orquesta: Yang Ik-Jun no solo fue el director y el actor protagonista, sino que también escribió el guion, editó y produjo la película de manera independiente.
Raíces autobiográficas: La crudeza y el realismo de la película no son casualidad; la trama está basada en experiencias personales y elementos semi-autobiográficos de la vida del propio director.
Un título muy descriptivo: El título original de la cinta en coreano es Ddongpari, un término del argot que se traduce literalmente como "mosca de la mierda". Es un reflejo perfecto del estrato social de los personajes y de cómo se percibe al protagonista.
Cámara en mano: Para dotar a la película de ese tono tan crudo y realista, la grabación se realizó utilizando cámara en mano, lo que acentúa la sensación de inestabilidad y tensión durante las numerosas escenas de violencia y movimiento.
Aclamación internacional: A pesar de sus limitados recursos, el largometraje arrasó en el circuito independiente. Llegó a ganar 23 premios internacionales, incluyendo el prestigioso Tiger Award en el Festival Internacional de Cine de Róterdam.
El desafortunado incidente en España: Como anécdota curiosa de su paso por nuestro país, nada más llegar al hotel de Barcelona donde se iba a hospedar para el festival, a Yang Ik-Jun le robaron la mochila en la que llevaba su pasaporte y todas sus pertenencias personales.
![]() |
| Yang Ik-Jun |


Comentarios