La vida, como todos sabemos, es muy dura. El invierno aún no llegó, pero sí el frío y la lluvia, ya no aguanto más. Por ello, cuando se publique esta entrada, si todo sale según lo planeado, estaré debajo de una palmera tomando el sol. Una experta en calendario laboral como yo, dispone de dos semanas maravillosas para hacer lo que más le gusta, leer, nadar y un poco de turismo, pero algo que no suponga mucho esfuerzo. Cine no veré, nada es perfecto, por el simple hecho que no hay salas de cine y mi querido y amado portátil no lo llevo, espero sobrevivir a su ausencia y a la sequía de internet, soy fuerte y lo conseguiré. Mi equipaje consta de dos maletas. Una de ellas está llena de libros y dos son de sendos "amigos blogueros", hoy sólo hablaré de uno. Todos los libros están forrados y preparados para una batalla dura en la playa, en la piscina y con algún líquido que otro. Tengo que dar...
Crítica cultural:
literatura, sociedad y mucho cine japonés.
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