Durante más de un milenio, los monumentos de Egipto guardaron un secreto impenetrable . Sus muros estaban repletos de símbolos bellísimos —pájaros, ojos, figuras humanas— que nadie en el mundo sabía leer. Los faraones levantaron templos colosales y tumbas con la firme convicción de que el nombre escrito garantizaba la inmortalidad. Sin embargo, bajo toneladas de arena, el pasado guardaba silencio. Edward Dolnick nos sumerge en este libro en una de las mayores aventuras intelectuales de la historia humana, convirtiendo un reto filológico en un auténtico thriller de suspense. La trampa histórica: El espejismo de Horapollo Uno de los mayores aciertos del libro es explicar por qué la humanidad tardó tanto tiempo en desentrañar el misterio. Durante siglos, los sabios europeos cayeron en un error monumental debido a textos antiguos falsos —como el de Horapollo — que aseguraban que los jeroglíficos eran pura filosofía mística o símbolos esotéricos sin sonido. Los eruditos buscaban magia y c...
Hay veces en las que enfrentarse a una novedad editorial tiene más de reencuentro que de descubrimiento. Organizar la bibliografía de Haruki Murakami me ha permitido observar cómo sus obsesiones literarias van mutando a lo largo del tiempo, pero pocas veces tenemos la oportunidad de presenciar cómo un autor dialoga consigo mismo con cuarenta años de diferencia. La génesis de La ciudad y sus muros inciertos es, en sí misma, fascinante. En 1980, un joven Murakami publicó una novela corta con este mismo título en una revista, pero, insatisfecho con su inmadurez técnica, la ocultó y nunca permitió que se editara en formato libro. Años más tarde, reciclaría esa enigmática ciudad amurallada para construir la mitad onírica de El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas . Durante el aislamiento de la pandemia, ya en la madurez absoluta de su oficio, decidió volver a aquel borrador de juventud para saldar su deuda. Un amor adolescente y la biblioteca de los viejos sueños La ...