Lo magnífico de internet y de tener un blog es que hacemos nuevos amigos. A través de pequeños comentarios, conectamos con personas y vivencias que, sin la inmediatez de la red, ni siquiera sabríamos que existen.
Así conocí a Emilio García Montiel y su blog Parió Katana. Buscando información sobre Japón, me encontré con todo un experto en el tema. Da la impresión de tener la paciencia de un santo, pues contesta a todos los comentarios sin excepción. Como mi curiosidad es infinita, hice que cruzara el «charco» uno de sus libros: Muerte y Resurrección de Tokio. Arquitectura y Urbanismo, 1868-1930, editado por El Colegio de México y publicado en 1998.
Mi formación no es la mejor para hacer una crítica de arquitectura (del bachiller solo recuerdo el jónico, el dórico, el corintio, el arco de medio punto y poco más). Pero como la ignorancia es muy atrevida, ahí voy con mis impresiones (Emilio, puedes criticar lo que quieras de esta entrada, hasta decirme que la elimine).
En la introducción, el autor nos explica que «el tema del presente estudio es la influencia de los modelos urbanos y arquitectónicos occidentales en la visualidad del espacio público de la ciudad de Tokio y en la creación de una nueva conciencia de ciudad». El análisis abarca los años comprendidos entre 1868 y 1930.
Creo que estas líneas explican claramente la finalidad del libro. Su agradable lectura no solo se detiene en aspectos técnicos —los no «doctos» como yo lo seguimos perfectamente—, sino que también nos explica el contexto histórico. Es un detalle muy de agradecer para quienes queremos saber más de este estupendo país.
Además de la introducción (junto con agradecimientos, conclusiones y bibliografía), el libro se divide en siete partes:
I. Ginza como primer espacio moderno.
II. La reforma urbana de 1888 y la transformación de Asakusa.
III. El Jūnikai: el «estilo oriental» en el diseño arquitectónico y la apropiación de la altura.
IV. El parque de Hibiya y la apreciación de la naturaleza.
V. Estilos arquitectónicos.
VI. El plan de reconstrucción de Tokio y el nuevo ambiente urbano.
VII. El Hotel Imperial y las nuevas tendencias en arquitectura.
El volumen se completa con nueve fotografías de lugares emblemáticos (la mayoría del propio autor) y cuatro planos (de Tokio, del parque Asakusa y del parque Hibiya).
En definitiva, antes de pasear por allí, no estaría nada mal leer este libro para conocer algo más de la evolución de la ciudad.
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| Emilio García Montiel |


Comentarios
Aprovecho porque te queria comentar brevemente sobre algunos post anteriores (y sobre el posterior)y un par de cosas mas. El libro de Murakami, sobre su experiencia de correr, lo empece a leer y por x o y no lo he terminado. El de Takiji Kobayasahi lo publicaron en Cuba durante los nochenta, y aunque lo compré, tampoco me decidi a leerlo precisamente porque en Cuba por exceso de "literatura proletaria" ese no era preceisamente un tema que le alentaba a uno a leer (en 1993 estuve en la isla de Hokaido y pase por un monumento a Kobayashi). Por razones de otra indole relacionadas con la epoca tendre que volver a el en un momento u otro.
Quemados por el sol, que la vi estando estudiando en Japon. Me lo prestaron (todavia era epoca de videocasete) y a llegar a la casa lo puse solo para ver de que iba, porque estaba muerto de sueño, y a pesar de eso no pude dejar de verlo hasta el final. Pero luego de verlo ya no pude dormir. No me pude quitar la sensacion de que algo parecido me podia pasar en Cuba, por que sí, arbitrariamente. Son parte de los miedos creados por el propio gobierno (donde por principio, y asi te lo hacen sentir, eres culpable de algo, de cualquier cosa, o estas a punto de serlo, y nadie podra salverte); miedos que no se quitan hasta que no te alejas de años de educacion semejante y ves las cosas desde fuera. A ver si la segunda parte esta buena como la primera. (Por cierto, Quemados por el sol gano el Oscar el mismo año que compito Fresa y Chocolate. Para mi se lo merecia mucho mas que la cubana)
A lo mejor lo viste, pero te queria decir que Jordi Ebole, le le dedico un programa de Salvados a la SGAE,que creo que te puede interesar, Lo puedes ver en http://www.misexta.tv/inicio debajo de la pagina vienen los logos de los programas, le das al de Salvados, luego vas a Programas Completos y es el del Domingo 18 de marzo, que aparece Jordi con Ramoncin y una camiseta negra en la mano.
Y lo otro es que hay una peli de horror llamada Sakebi (Retribution) de Kiyoshi Kurosawa y con Koji Yakusho, que a mi me parecio muy interesante, porque aparecen espacios de Tokio que no son usuales ver, son como esas zonas de la ciudad un poco abandonadas y sujetas a oscuras especualciones inmobiliarias, simepre con un pasado un poco tenebroso.
bueno, Bara, muchisimas gracias de nuevo. Un gran saludo!!!
Emilio
Un comentario del escritor, no se puede pedir más, el sueño de toda bloguera. Estaré muy atenta a la publicación de ese nuevo libro.
No sé, si no has terminado el libro de Murakami será porque no te interesa el tema, supongo que no hay que leer de todo, lo que ocurre que exprimo algunas cosas, así que, libro de este autor que se publique yo lo leeré, y no sé por qué, porque de él sólo me gustan algunas cosas, no es para tanto.
Sobre Kobayashi, entiendo lo que dices, creo que no te pierdes nada. Pero bueno, novedad literaria (la editorial comienza su andadura con esta publicación) y es el libro en el que se basó Sabu para hacer su película, es más que suficiente para que yo lo lea.
Retribution (ya veo que te has dado cuenta de mi poco criterio cuando trabaja Koji Yakusho) ya la vi, sin embargo, esta vez, recuerdo que cuando terminó la película me quedé con la boca abierta y me dije, qué tontería. No me gustó. Sin embargo, como sé que la tengo en alguna parte, volveré a verla y me fijaré más en el paisaje, en lugar de mirar tanto a Yakusho.
El programa que dedicó a la SGAE “Salvados”, estuvo bien, lo cierto es que me reí bastante, y como Ramoncín parecía relajado, fue divertido.
Por lo que sé, “quemado por el sol 2”, no ha gustado en Rusia, pero, eso no quiere decir nada, ya veremos, confiemos en Nikita Mikhalkov, pero las segundas partes pocas veces funcionan.
Emilio, gracias por el comentario (y nos leemos),
Bara