Una de mis librerías favoritas es una que está cerca de mi casa. Es grande y un poco caótica, así que, si vas a buscar algo determinado, seguro que no lo encuentras y le tienes que preguntar al librero.
De ahí que hoy (o más bien, ayer), apurando este ¡pedazo de vacaciones! que me concedí y que ya se está terminando, me fui hasta allí para comprar Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo, de Pascual Serrano. Por supuesto, en lugar de enfrentarme a aquellas montañas de libros, le pregunté al simpático librero si lo tenía. Me dijo: «No, te lo pido; pero espera, llévate este». Yo, que soy así, le dije que vale (esto mismo se ha repetido muchas veces).
Me dio este librito: El embarazo de mi hermana, de Yoko Ogawa (小川 洋子), que me supuso un par de horas de lectura.
Sobre el libro, lo primero a destacar es que es de la editorial Funambulista; creo que es el primer título que tengo de ellos. Tiene tapas duras de cartón con un tacto muy agradable, de modo que parece que tienes en las manos un libro antiguo. En la portada aparece una pintura de Mary Cassatt, The Bath. En las páginas interiores hay once ilustraciones de Aifos Álvarez que son realmente estupendas, además de fotografías de la autora. La traducción y el postfacio («la enfant terrible de las letras niponas») son obra de Yoshiko Sugiyama. Esta edición me ha gustado mucho, así que, como lectora, no le perderé la pista a esta editorial.
Como indica el propio título, la trama trata de un embarazo: el de la hermana mayor de quien nos cuenta la historia. En un principio parece una novela ñoña, pero poco a poco le vamos cogiendo el punto a estas dos hermanas. En la contraportada se afirma que «... se empieza leyendo con fascinación y luego no sin algo de pavor». Pues bien, en mi caso fue exactamente al revés.
Yoko Ogawa

Comentarios
Que bueno, oir hablar de ediciones así, como describes esta.Voy a buscarlo también.
A Yoko Ogawa no la conocia. Por lo que aparece en la web se ha llevado los premios literarios más importantes de Japón, y con esta novela se ganó el Akutagawa.
Mary Cassat, es una artista que
"descubrí" un poco tarde (me refiero a que en la universidad no recuerdo que habláramos de ella) y tiene varias obras que me agradan.
La portada es parte de la influencia que, en la época, tenían las xilografías japonesas. Aunque,salvo que tenga una relación especial con la novela, no entiendo porque no usaron una obra más contemporánea, o acaso del porpio ilustrador de interiores.
Lo digo únicamente porque lo más frecuente para ilustrar temas japoneses en general, han sido las xilografias japonesas o sus influencias europea, aunque no tengan que ver con el tema. Es otra suerte de estereotipo al respecto. Pero bueno, en realidad no conozco como va la novela.
¡Qué bien tu comentario!
No sé si el gusto lo tengo algo distraído, pero este cuento no me gustó mucho, menos mal que se lee en un plis plas. Lo del premio Akutagawa, los japoneses sabrán por qué se lo han dado, si bien, a los premios no les doy mucha importancia, los considero más bien puro marketing, en muchos casos.
La ilustración de la portada no tiene nada que ver con el contenido, al menos yo no lo veo.
Si a Mary Cassat no la conociste en la Universidad, estudiando Arte, supongo que será por el machismo que siempre hubo en el mundo del arte y universitario (al igual que en el resto de la sociedad), pues, por lo visto en su época fue muy famosa. Creo que el mundo del arte siempre ha tenido a las mujeres en un segundo plano.
Bueno, que no voy de lista, que yo no supe de su existencia hasta que tuve el libro entre las manos y empecé a buscar información sobre ella, pero yo tengo disculpa, estudié Derecho.
Las ilustraciones interiores son en blanco y negro, desde que las vi me dieron ganas de coger unos lápices de colores que tengo por alguna parte y darles un poco de color. Me gustan mucho.
Hasta otra,
Bara