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domingo, 28 de diciembre de 2025

El laberinto de Haruki Murakami (村上 春樹): entre elefantes perdidos y pájaros que dan cuerda

Ser seguidora de Haruki Murakami y que la editorial Tusquets publique su obra —digámoslo suavemente— según sople el viento, tiene sus inconvenientes. El primero y fundamental es que, para quienes conocemos de cerca la bibliografía del japonés más universal, el factor sorpresa se diluye en un mar de déjà vu. Da igual los años que hayan pasado: sabemos perfectamente si estamos releyendo algo suyo y, lo que es más grave, recordamos exactamente dónde lo leímos por primera vez. Es una cruz, lo sé, pero así funciona la memoria de una lectora fiel.

Esta entrada la tenía perdida en mi lista de borradores, olvidada entre notas y lecturas pendientes, lo cual no deja de ser irónico; como si el propio libro hubiera jugado conmigo al escondite. Pero al rescatarla, me he vuelto a dar de bruces con esa frustración tan familiar.

Esta sensación me asaltó nada más abrir El elefante desaparece. El volumen arranca con el relato titulado El pájaro que da cuerda y las mujeres del martes y, ¡maldita sea!, no pude evitar el exabrupto. Es, palabra por palabra, el inicio de su aclamada novela Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.

Esta forma de publicar "a cuentagotas" y desordenadamente nos obliga a convertirnos en detectives de su propia obra. Sin embargo, una vez superado el enfado inicial por el caos cronológico, comprendes que este libro no es solo una recopilación de cuentos; es el laboratorio genético de Murakami. Aquí es donde plantó las semillas de lo que años más tarde serían sus grandes catedrales literarias.

El mapa de los relatos: de la semilla a la mesa

viernes, 2 de noviembre de 2018

Burning 버닝 - Lee Chang dong - Haruki Murakami 이창동 - 村上 春樹

 

Espero que tengáis suerte de encontraros en el cine de vuestra ciudad con Burning (en versión original, por favor) auténtica joya del coreano Lee Chang-dongadaptación del relato de Haruki Murakami, Quemar graneros, 納屋を焼 (Naya wo yaku) escrito en 1983 y publicado en la colección de relatos El elefante desaparece 象の消滅 (Zō no shōmetsu), inicialmente en 1991 (Tusquets lo publicó en 2016, traducción al español de Fernando Cordobés y Yoko Ogihara).

El relato de Murakami tiene algo de misterio, pero la película nos presenta un auténtico thriller, si bien, como tiene por costumbre Lee Chang-dong, no nos dará todas las claves ni tampoco un final cerrado, además, su pensamiento de izquierdas nos lo dejará bien claro, pues, nos hará partícipes de las grandes diferencias sociales del país, la zona rural, la urbana, con el famoso barrio Gangnam, nos pone en imágenes ese relato pero es también, como no podía ser de otra forma, una historia de Lee Chang-dong, la hace suya. Después de salir del cine, volví a Murakami, creo que me gusta más ahora su relato, es como si Chang-dong lo iluminase, si bien no lo necesitaba, la fuerza de las imágenes me arrebataron. Difícil de expresar.

Los actores son perfectos, los tres principales son Steven Yeun 스티븐 연, Ben,  personaje misterioso, con una mirada arrebatadora, te gusta verlo en pantalla, tipo a el gran Gatsby; Jun Jong-Seo 전종서, Hae-Mi, la joven incomprendida, ni siquiera por su amigo Jong-Soo, su maravilloso baile al atardecer hace de esta película la más especial del año, por último, Yoo Ah-In, 유아인,  Jong-Soo, el joven campesino que sueña con ser escritor, que se encuentra con estas dos personalidades tan diferentes a él, tan sofisticadas, protagonista de nuestra historia que se deja llevar por la ira.

Lee Chang-dong y Haruki Murakami han  hecho una pareja excepcional, Burning nos habla de quemar invernaderos en lugar de graneros, se desarrolla en Corea del Sur en lugar de Japón, sin embargo, la película es el relato de Murakami pero con el sello inconfundible de Chang-dong.




sábado, 28 de marzo de 2020

Quién sabe si mañana seguiremos aquí - Kim Young-ha 김영하 - Memorias de un asesino (Memoir of a Murderer) - Won Shin-yun 원신연



Quién sabe si mañana seguiremos aquí, es un título más que apropiado para estos tiempos que corren (nos vamos a traumatizar conociendo cada día que ha muerto fulanito y fulanita porque tenían coronavirus). Fue escrito por Kim Young-ha (김영하). Lo leí durante mis vacaciones en enero de este año por Asia. Busqué el título, no porque esté a la última en literatura coreana traducida al español, sino por la película basada en el libro, Memorias de un asesino, 살인자의 기억법 (Memoir of a Murderer, 2017), dirigida por Won Shin-yun, 원신연, cada vez son más los títulos del cine asiático que llegan a nuestra cartelera.

No confundir esta película con la archiconocida Memories of Murder (Crónica de un asesino en serie, 2003), del no menos famoso Bong Joon-ho, sí, el que dirigió la también mundialmente conocida Parasite, y de la que no hice una entrada cuando fue estrenada la primera vez en España, tenía mucho trabajo y no le podía dedicar solo un ratito después de todos los éxitos que iba consiguiendo a lo largo y ancho del mundo, eso, añadido a que no la considero una obra de arte, ni siquiera me entusiasmó, esto es, no la podía liquidar en unas líneas; ¿entretiene?, sí, las historias de pícaros me gustan, pero de ahí a ser la genialidad de la que habla todo el mundo, pues, no.  Genial es Burning de Lee Chang-don, si quisieran premiar a una película coreana, por qué la han olvidado, también habla de clases sociales, os contesto, nos gusta lo fácil y Parasite, es más efectiva para el gran público ¿cómo huelen los pobres?, visualmente es magnífica, además, esta película debe cumplir algo que no sé qué será que tiene contento a todo el mundo y no necesitamos más, también podría ser porque no quisieron premiar otras películas o directores, el mundo del cine y el de la política es impredecible.