En estos relatos, el autor nos sumerge en esa vigilia donde no sabemos muy bien si lo que ocurre es real o una proyección del subconsciente. Lo que hace que esta obra sea especial es su capacidad para hacernos sentir acompañadas en nuestras propias extrañezas. Esta reseña la tenía en el borrador y ya merecía ver la luz.
Curiosidades antes de empezar: Un laberinto de ediciones
Algo que me parece fascinante y que debéis saber es que este libro, tal y como lo tenemos en las manos, es una joya bibliográfica particular:
- En Japón: No existe una recopilación con este orden exacto; los cuentos se publicaron dispersos en revistas desde 1981 (Sauce ciego, mujer dormida), 1983 (La luciérnaga), 1996 (Conitos) hasta 2005 (El mono de Shinagawa).
- En España: La edición Tusquets sigue la antología internacional de 2006 que Murakami describe como un mosaico de "bocetos" escritos durante casi veinticinco años. Esta amplitud cronológica nos deja ver, en miniatura, cómo su estilo se depura sin perder esa grieta por donde se cuela lo fantástico en lo cotidiano. Y como en toda su obra, la música, ese jazz y rock melancólico, se cuela como banda sonora de sus soledades. La traducción del japonés corre a cargo de la gran Lourdes Porta; la del prólogo inglés, Jordi Beltrán.

