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viernes, 9 de enero de 2026

La Vía Láctea de Kenji Miyazawa (宮沢 賢治): El sueño de un hijo, el orgullo de un padre



A veces, para entender una obra maestra, no basta con leer sus páginas; hay que mirar a los ojos de quien la escribió. O, mejor aún, a los ojos de quienes lo amaron.

En mi entrada de hoy quiero llevaros a un viaje doble por las estrellas. Primero, a través de las páginas de El tren nocturno de la Vía Láctea (Ginga tetsudō no yoru 銀河鉄道の夜), ese cuento infinito de Kenji Miyazawa que es casi un rezo a la bondad y al sacrificio.

Y segundo, a través de la gran pantalla con la película Father of the Milky Way Railroad (Ginga Tetsudo no Chichi 銀河鉄道の父, 2023), de Izuru Narushima.

Si el libro es el sueño —lleno de trenes celestiales, garzas de cristal y paisajes oníricos—, la película es el corazón que latía detrás: la historia de un hijo rebelde, de una hermana que fue luz, Toshi, y de un padre que, rompiendo todos los moldes de su época, decidió que su mayor orgullo no sería su negocio, sino el talento de su hijo.

El peso del nombre

La película nos regala un inicio cargado de simbolismo: el momento en que el abuelo entrega a Masajiro (el padre, interpretado por Koji Yakusho 役所広司, mi actor fetiche por excelencia) el nombre del recién nacido. En este papel leemos Kenji (賢治)No es solo un nombre; en ese Japón de finales del siglo XIX, era un decreto. Su abuelo esperaba un administrador sabio para el negocio familiar de empeños, sin saber que esa "sabiduría" acabaría desbordándose hacia la poesía y la agricultura.

Es fascinante ver cómo Kenji lucha por redefinir su destino, pasando de ser el "heredero" a ser el guía de un ferrocarril galáctico que consolaría a generaciones enteras.

El libro: Un manuscrito entre el duelo y la fe

El tren nocturno de la Vía Láctea es una obra que trasciende la literatura. Escrita durante casi diez años (1924-1933) y marcada por la muerte de su hermana Toshi (1922), narra el viaje de Giovanni y Campanella a través de las constelaciones:

  • Un mapa real: El recorrido sigue fielmente el mapa estelar, desde el Cisne hasta la Cruz del Sur.
  • La búsqueda de la felicidad: Kenji nos enseña que la verdadera felicidad no es individual, sino que se alcanza ayudando al prójimo.
  • Obra abierta: Al morir Kenji en 1933, el libro quedó inacabado, lleno de correcciones que lo hacen sentir vivo y eterno.

Más allá de la Vía Láctea

jueves, 9 de abril de 2020

El declive - El ocaso - 斜陽 - Dazai Osamu 太宰 治

 
Dazai Osamu 太宰 治 (1909 -1948), un año antes de su suicidio, publica esta breve lectura que nos muestra el final de una época. Japón estaba destrozado, había perdido la guerra, el emperador ya no era un dios y toda una forma de vivir había llegado a su fin. Seguimos a una familia de la aristocracia arruinada que lucha por sobrevivir, Kazuko, es la narradora del fin de esta época; el mismo año en que Japón firmó su rendición, se mudaron a Izú, ella y su madre, a una villa de estilo chino, de la venta de su casa en el barrio de Nishikata de Tokio se ocupó su tío; Naoji, su hermano, fue reclutado y enviado a una isla del sur del Pacífico y no volvieron a saber nada de él.

...Por primera vez en mi vida, comprendí que quedarse sin dinero era como vivir en un terrible y miserable infierno.. El trabajo físico Kazuko no lo rehúye, se ocupa de la casa, de la huerta, de su madre enferma; pero todo esto va a cambiar, acaban de recibir una carta dando noticias de Naoji, está sano y salvo, pero es un adicto al opio.

Kazuko comienza a recordar cuando su hermano iba al instituto y por imitar a un escritor se volvió drogadicto, contrayendo una gran deuda en la farmacia y que su madre tardó mucho tiempo en saldar; recuerda al hombre con el que se casó y por qué se divorció, también, de un viaje  en coche a Nasuno que hizo con su padre..., momentos felices antes de que llegase Naoji y comienzo del verdadero infierno.

El declive fue publicado por Sajalín editores en octubre de 2017, a primera hora de la mañana estaba en la librería para hacerme con un ejemplar. Sabía que mi admirada Montse Watkins (Barcelona, 27 de agosto de 1955 - Kamakura, 25 de noviembre de 2000) había hecho una traducción de 斜陽 Shayō, titulada El ocaso, pero no la encontré por ninguna parte, así que, leí el libro publicado por Sajalín, El declive, traducido por Marina Bornas. Físicamente no tengo El ocaso, pero por lo que puedo ver en Google Libros, la edición publicada por la editorial Txalapartaen 2004, que ahora está a la venta, los capítulos tienen título y con el kanji correspondiente: La culebra, El fuego, Las flores de la luna, Cartas, La última aristócrata, Comienza la batalla, El testamento, Víctimas. Así que, entre una edición y otra, está claro por cual me decanto, ¿se los habrá inventado Montse Watkins?, descarto por completo que Sajalín editores hubiese decidido eliminarlos de su edición, si es que el original los lleva. Si sabes algo sobre este asunto, coméntalo por favor.

Si eres lector o lectora, sobre todo, de lectura japonesa, no te pierdas este libro. Tuvo un gran éxito su publicación, pero poco pudo disfrutar Osamu Dazai, pues, al año siguiente se suicida, esta vez lo consigue, sería en su quinto intento, pero, también, se llevó consigo la vida de Tomie Yamazaki, un doble suicidio, estaban atados con una cinta roja, se habían tirado al río Tama, seis días tardaron en encontrarlos. Uno de sus personajes dice, del mismo modo que el ser humano tiene derecho a vivir, también debería tener derecho a morir.

Osamu Dazai
Tengo 20 borradores en el blog, a ver si antes de terminar la cuarentena los publico :)

sábado, 7 de julio de 2012

El precepto roto 破戒 - Shimazaki Toson 島崎 藤村

Montse Watkins es la traductora de la novela  El precepto roto破戒 (Hakai), publicada por la editorial Satori. Andaba  yo paseando por las casetas de la última feria del libro y en cuanto vi su nombre en la portada del libro, lo cogí y no lo solté. Después comencé a leer de qué trataba.

Supe de Montse Watkins cuando leí Indigno de ser humano 人間失格 y le cogí cariño, así que cualquier libro donde aparezca su nombre, me lo llevaré.

La religión siempre trae problemas, da igual de la que hablemos, además, de poner idiota el cerebro del creyente, tiene la cualidad de separar a los humanos, así (por lo que se refiere al libro que traigo hoy), el budismo, el shintoismo y hasta el confucionismo, todo junto y alguna cosa más, establecen un sistema de castas en Japón, que se hace oficial en el siglo XVII, durante el periodo Edo (1603-1868), cuando los shogunes de la familia Tokugawa gobiernan Japón.

La pirámide de las castas era la siguiente, primero los samuráis (cobraban su paga en arroz), debajo los campesinos (eran la base de la economía del país), después los artesanos y los comerciantes y por último los parias, por su nacimiento, los eta, 穢多, posteriormente llamados burakumin 部落民.

Aunque los eta "muy contaminados" por su actividad con la muerte, cazadores, ganaderos, curtidores.., se distinguían de los hinin, 非人, "no personas": mendigos, vagabundos, actores, algunos delincuentes y los supervivientes del doble suicidio por amor, esto último y muchas cosas más, nos lo cuenta Carlos Rubio en la introducción del libro, que es conveniente leer, antes o después de la lectura de la novela.

La condición de eta se heredaba y la de hinin se adquiría como castigo, por ejemplo, para evitar la pena de muerte. El sistema de castas perduró hasta finales del siglo XIX y supone el fin del sistema feudal japonés.

El registro de familia, koseki, 戸籍, donde deben inscribirse nacimientos, matrimonios, muertes, divorcios...,se remonta a cientos de años, es utilizado hoy en día para conocer si el futuro yerno, nuera o trabajador es un eta. Esta práctica está prohibida, pero la discriminación continúa hoy en día y es un tema tabú en la sociedad japonesa, se cree que hay más de tres millones japoneses burakumin, muchos de ellos se han asociado para así presionar al Gobierno y mejorar sus condiciones de vida, por otra parte, al no tener obligación de estar confinados en ningún territorio y como no pueden ser identificados por rasgos externos, son muchos quienes ocultan quienes fueron sus antepasados.

En el precepto roto, Ushimatsu Segawa, profesor de primaria, es un eta pero nadie conoce su condición gracias a los desvelos de su padre y éste le hizo prometer que jamás lo confesaría. Y este es el debate durante toda la novela, Segawa lo quiere confesar pero, además, de haberlo prometido a su padre de que no lo haría, también le da miedo por las consecuencias que acarrearían y no serían otras, que la exclusión social. En cuanto a su autor, Shimazaki Toson 島崎 藤村, 1872 -1943, pertenece al llamado naturalismo japonés. La introducción de Carlos Rubio nos explica sus peculiaridades. Publicó el precepto roto en 1906 siendo un gran éxito. 

La novela, por estas connotaciones de denuncia social y sabiendo que en nuestro tiempo aún perdura la discriminación de una minoría, es sobrecogedora y muy interesante, en el sentido que con su lectura conocemos un poco más este gran pueblo, Japón.
Shimazaki Toson

domingo, 12 de diciembre de 2010

Indigno de ser humano 人間失格 - Osamu Dazai 太宰治







































Dazai Osamu 太宰 治 nació en 1909 y  falleció en 1948. Su verdadero nombre era Shuji Tsushima 津島修治.
Supongo que Sajalín editores sabrá perfectamente cuando decidió publicar este libro la legión de admiradores que iba a tener.
Por mi parte no quedará sitio que no hable de ellos.
Estamos terminando el año y siempre se hace una lista de cinco, diez,... libros publicados durante el año imprescindibles, Indigno de ser humano  人間失 格 Ningen Shikkaku, estará el primero de la lista, vale, entre los cinco primeros y de aqui no lo muevo.

Primero, como no, hablar de la edición. Tiene tan sólo ciento veinticuatro hojas. Es de tapa blanda con una cubierta como pocas que he visto, magnífica. La fotografía del autor, con una carita... y el fondo en blanco, el lomo y la contracubierta de color naranja, al igual que el título de la cubierta.
Ya, ya sé que es un libro tipo bolsillo, pero ahí está la grandeza de esta edición, un libro de bolsillo con categoría.
Indigno de ser humano  fue traducido por Montse Watkins en 1999, de la que hablaré más abajo.

El libro comienza diciendo Mi vida ha estado llena de vergüenza. La verdad es que no tengo la más remota idea de lo que es vivir como un ser humano. La vida a la que se refiere es la de Oba Yozo 大庭葉蔵 como hace llamar al protagonista.

Continúa en estas primeras hojas del libro diciendo que le daba miedo la gente, si alguien decía algo desagradable de él, lo sufría en silencio. Sus recuerdos son de haber vivido en el infierno, el pavor que le producía la gente hizo que las bufonadas que se le ocurría en cualquier situación, le acercaran a los demás, sólo quería que se rieran.

Consiguió que le tomaran por un niño travieso, sin embargo, la violación sufrida de niño, él dice que le hicieron perder la castidad, le marcó para el resto de su vida y él mismo dice que si tuviese constumbre de contar las cosas tal como eran...

Este ser humano que termina siendo un drogadicto y acaba suicidándose con su amada, tiene tantos paralelismos con la vida real del autor que la obra sobrecoge mucho más.

Dazai cuenta en Indigno de ser humano  la vida de Oba Yozo, de forma tan sencilla que sin darte cuenta, zas, el párrafo más duro que puedas imaginar. Es magnífico.

El siguiente trailer es de una película basada en la novela, que no he visto, no la tengo. Bueno, quien quiera leer  un gran libro en una tarde y algo más, ya lo habéis encontrado.



Montse Watkins
1955 - 2000
Montse, seguro que eras maravillosa.
En el libro, debajo del nombre de la traductora dice que Sajalin editores declara su disposición a satisfacer los derechos de la traducción a los herederos de Montse Watkins, los cuales no han podido ser localizados.

Después de leer este libro y conocer un poquito la tragedia de la traductora, creo que debe ir en la misma entrada, no porque haya algo en común en sus vidas, en nada se parecen, sino por la cantidad de horas que tuvo que dedicar a la traducción para que personas como yo pudiéramos disfrutar con su lectura y ella no pudo conocer este bello libro.
No sé, me hizo recordar a mi tía Rosa a la que quiero mucho, más o menos de la misma edad que Montse y que un buen día dijo que se iba.

Además de irse a Japón Montse Watkins, estudió su idioma, trabajó para la agencia EFE, escribió libros y fundó la editorial Luna Books. Y según cuentan las crónicas, era una persona maravillosa.

El siguiente enlace, como ella dice son unas reflexiones, sobre la dificultad de la traducción del Japonés,
Reflexiones  sobre la traducción de literatura Japonesa al castellano