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domingo, 7 de junio de 2026

La chica de Kyushu (Kiri no Hata / 霧の旗) - Seicho Matsumoto y Yoji Yamada: Cuando la película supera al libro


Puro noir japonés para la entrada de hoy y, para qué engañarnos, vengo con bastantes ganas de desahogarme. Voy a hablar de la novela La chica de Kyushu del maestro Seicho Matsumoto (松本清張), con traducción de Marina Bornas, y de su fantástica adaptación al cine de 1965, dirigida por Yoji Yamada (山田洋次). Una historia descarnada sobre clases sociales, justicia y venganza que, sin embargo, me ha dejado impresiones muy distintas según el formato.

El título: El vicio de destrozar la obra original

Empecemos por lo que más me repatea: la manía de las editoriales en España de inventarse títulos buscando el gancho comercial. Hacen siempre lo mismo (solo hay que recordar el reciente caso de Mantequilla de Asako Yuzuki), y aquí se han vuelto a lucir.

El título que le dio Matsumoto, y que la película sí respeta, es Kiri no Hata (霧 de la niebla / 旗 de la bandera), que se traduce como "La bandera en la niebla". Quien tiene interés por el idioma, se interesa por la obra original y busca acercarse a su verdadera esencia. En la historia, la "niebla" es esa burocracia fría y el sistema clasista de Tokio, y la "bandera" es Kiriko, la protagonista, pidiendo auxilio donde nadie quiere mirar. ¿A qué viene llamarlo "La chica de Kyushu"? Le quitan toda la poesía y el misterio psicológico de un plumazo.

jueves, 9 de abril de 2020

El declive - El ocaso - 斜陽 - Dazai Osamu 太宰 治

 
Dazai Osamu 太宰 治 (1909 -1948), un año antes de su suicidio, publica esta breve lectura que nos muestra el final de una época. Japón estaba destrozado, había perdido la guerra, el emperador ya no era un dios y toda una forma de vivir había llegado a su fin. Seguimos a una familia de la aristocracia arruinada que lucha por sobrevivir, Kazuko, es la narradora del fin de esta época; el mismo año en que Japón firmó su rendición, se mudaron a Izú, ella y su madre, a una villa de estilo chino, de la venta de su casa en el barrio de Nishikata de Tokio se ocupó su tío; Naoji, su hermano, fue reclutado y enviado a una isla del sur del Pacífico y no volvieron a saber nada de él.

...Por primera vez en mi vida, comprendí que quedarse sin dinero era como vivir en un terrible y miserable infierno.. El trabajo físico Kazuko no lo rehúye, se ocupa de la casa, de la huerta, de su madre enferma; pero todo esto va a cambiar, acaban de recibir una carta dando noticias de Naoji, está sano y salvo, pero es un adicto al opio.

Kazuko comienza a recordar cuando su hermano iba al instituto y por imitar a un escritor se volvió drogadicto, contrayendo una gran deuda en la farmacia y que su madre tardó mucho tiempo en saldar; recuerda al hombre con el que se casó y por qué se divorció, también, de un viaje  en coche a Nasuno que hizo con su padre..., momentos felices antes de que llegase Naoji y comienzo del verdadero infierno.