Lo que leo, lo que veo y lo que guardo.

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domingo, 28 de diciembre de 2025

El laberinto de Haruki Murakami (村上 春樹): entre elefantes perdidos y pájaros que dan cuerda

Ser seguidora de Haruki Murakami y que la editorial Tusquets publique su obra —digámoslo suavemente— según sople el viento, tiene sus inconvenientes. El primero y fundamental es que, para quienes conocemos de cerca la bibliografía del japonés más universal, el factor sorpresa se diluye en un mar de déjà vu. Da igual los años que hayan pasado: sabemos perfectamente si estamos releyendo algo suyo y, lo que es más grave, recordamos exactamente dónde lo leímos por primera vez. Es una cruz, lo sé, pero así funciona la memoria de una lectora fiel.

Esta entrada la tenía perdida en mi lista de borradores, olvidada entre notas y lecturas pendientes, lo cual no deja de ser irónico; como si el propio libro hubiera jugado conmigo al escondite. Pero al rescatarla, me he vuelto a dar de bruces con esa frustración tan familiar.

Esta sensación me asaltó nada más abrir El elefante desaparece. El volumen arranca con el relato titulado El pájaro que da cuerda y las mujeres del martes y, ¡maldita sea!, no pude evitar el exabrupto. Es, palabra por palabra, el inicio de su aclamada novela Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.

Esta forma de publicar "a cuentagotas" y desordenadamente nos obliga a convertirnos en detectives de su propia obra. Sin embargo, una vez superado el enfado inicial por el caos cronológico, comprendes que este libro no es solo una recopilación de cuentos; es el laboratorio genético de Murakami. Aquí es donde plantó las semillas de lo que años más tarde serían sus grandes catedrales literarias.

El mapa de los relatos: de la semilla a la mesa

viernes, 26 de diciembre de 2025

¡Kenzaburo Oe 大江 健三郎: Del abismo de 'Una cuestión personal' a la luz de '¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era! 新しい人よ、眼ざめよ



En una anterior entrada, compartí contigo mis impresiones sobre Una cuestión personal. En aquel entonces, nos asomábamos al abismo de un Kenzaburo Oe joven, atrapado en la angustia existencial de un padre que, ante el nacimiento de su hijo con una grave discapacidad, se debatía entre la huida cobarde y la aceptación dolorosa. Tenía pendiente en mi lista de borradores retomar su obra con "¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era!", y su fallecimiento en marzo de 2023 me ha empujado finalmente a cerrar este círculo literario.

Si en Una cuestión personal el tono era crudo, casi asfixiante, en esta obra asistimos a una metamorfosis asombrosa. El protagonista ya no es aquel "Bird" desesperado; es un hombre que ha madurado a través de la paternidad y la literatura. Aquí, la figura de su hijo —llamado Eeyore en la ficción— ya no es una carga, sino el centro de gravedad de su mundo. Como bien dijo el propio Oe: "La vida es un significado que buscamos a través de nuestras experiencias". En este libro, él nos ofrece un viaje de autodescubrimiento, un recorrido que crea un puente entre lo personal y lo universal. 

Lo que hace especial a esta pieza es cómo Oe utiliza las profecías y poemas de William Blake para interpretar su realidad. Blake no es solo una referencia académica; es la lente a través de la cual el padre intenta explicarle el mundo a su hijo y, a la vez, entenderse a sí mismo. Oe convierte su dolor en una melodía que resuena con la belleza de las pequeñas cosas, transformando las agonías de su tiempo en símbolos de esperanza. 

En el Japón de los años 80, un país aún luchando por redefinir sus valores, la obra de Oe se erigió como un faro de luz en la oscuridad. Al reflexionar sobre su historia y su relación con Hikari, podemos apreciar cómo el amor y la creatividad pueden florecer incluso en las situaciones más desafiantes. 

martes, 23 de diciembre de 2025

Dos tardes con Espido Freire y un mes con Jane Austen: Mi viaje por las islas



Antes de cruzar el Canal de la Mancha, pasé dos tardes con Espido Freire
Su ensayo, Dos tardes con Jane Austen, fue la llave que me permitió abrir las puertas de Pemberley y entender, semanas después, el silencio de la tumba en Winchester. Este 2025 celebramos el 250 aniversario del nacimiento de Jane Austen, y decidí que Orgullo y Prejuicio fuera mi brújula en un viaje de un mes por las islas. El ejemplar que me acompañó en la maleta es una edición preciosa, traducida con la maestría de Ángeles Caso e ilustrada por el mítico Hugh Thomson. Sus dibujos fueron poniendo imágenes a mi viaje mientras recorría los paisajes británicos. Aunque en el norte me dejé envolver por el misticismo de Cumbres Borrascosas y la fuerza de Jane Eyre -prometo dedicarles otra entrada-, fue al bajar hacia el sur cuando el universo de Jane me atrapó por completo. 

        Espido Freire                                 Jane Austen

La sombra de Mr. Darcy
Hablar de esta novela y no mencionar a Mr. Darcy es imposible. Al recorrer las grandes mansiones inglesas, es inevitable buscar su sombra tras cada ventana. Pero lo que hace a Darcy eterno no es su fortuna ni Pemberley, sino su capacidad de cambio. Leer sobre su "orgullo" mientras yo misma viajaba como una extraña por tierras nuevas me hizo reflexionar: ¿cuántas veces juzgamos un lugar o una persona a la primera, como hizo Lizzy? Darcy nos enseña que la redención es posible. 

El encuentro en Winchester
El punto culminante fue la Catedral de Winchester. Entre su inmensidad, me sentí perdida buscando a Jane. Entonces se acercó a mí una mujer sacerdote, con su alzacuello y una sonrisa serena, para ayudarme. Sus palabras me dejaron desarmada: me señaló la lápida original en el suelo y me explicó que, en el momento de su muerte, no se incluyó que era escritora. En 1817, esa profesión era un secreto casi vergonzoso para una “dama”.
 



domingo, 21 de diciembre de 2025

Dune - Frank Herbert

De la pantalla de Villeneuve a las páginas de Frank Herbert. Descubre por qué Dune es mucho más que una película: es el legado de un autor visionario y el sacrificio silencioso de la mujer que hizo posible que Arrakis existiera.

Dune: Mucho más que ciencia ficción, un viaje a las arenas de Arrakis

1. El despertar: De la pantalla a las páginas

Existen libros que definen un género, y luego está Dune. Para ser sincera, mi viaje a Arrakis no empezó en una librería, sino en una sala de cine. Fue el impacto visual y la atmósfera de la película de Denis Villeneuve lo que me empujó a buscar la fuente original de Frank HerbertAhora, mientras esperamos con ansias la llegada de la tercera parte de la saga cinematográfica, decidí que era el momento perfecto para descubrir si la profundidad de ese universo era tan inmensa en el papel como lo parecía en la pantalla. La respuesta corta es: sí, y mucho más. 

2. El hombre detrás del desierto: cuatro curiosidades sobre Frank Herbert 

Lo que hace que Dune se sienta tan real es la vida de su autor. No era solo un escritor de ciencia ficción; Herbert fue un hombre de mil facetas: 
    
Un "superviviente" real: Mucho antes de la fama, fue fotógrafo de la Marina, pescador de ostras e incluso instructor de supervivencia en la selva. Esa experiencia real es lo que hace que los Fremen y sus tácticas en el desierto se sientan tan auténticos. 
    
El papel fundamental de su esposa, Beverly Ann Stuart: Frank tardó seis años en escribir la novela y apenas ganaba dinero. En un gesto que refleja una realidad histórica constante, Beverly abandonó su propia carrera como escritora para apoyar la de su marido. Ella trabajó a tiempo completo como redactora publicitaria para mantener a la familia mientras él investigaba. Es el reflejo de algo que ha ocurrido desde los inicios de los tiempos: mujeres que renuncian a su propio potencial y proyectos en beneficio del éxito de sus maridos. Frank siempre reconoció que, sin su sacrificio y su ojo crítico, Dune nunca habría existido.
   

martes, 16 de diciembre de 2025

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo ねじまき鳥クロニクル - Haruki Murakami 村上 春樹

 


Recuerdo a Domingo, amigo de viaje hasta la Facultad, como la persona que me abrió la puerta al universo de Haruki Murakami. En aquellos trayectos de ida y vuelta me hablaba del libro que entonces estaba leyendo, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Me contaba detalles de los personajes, mencionaba los títulos extraños y sugerentes de los capítulos y, casi sin darse cuenta, me fue animando a que lo leyera yo también. Fue con ese libro cuando descubrí a Murakami y, con él, una forma de narrar que mezclaba lo cotidiano con lo inquietante de una manera que no había encontrado antes.

A partir de ahí me convertí en lectora asidua no solo de Murakami, sino de todo lo que se iba publicando en España de literatura japonesa, sin importar la época. Empecé a buscar nombres, editoriales, colecciones; cualquier novedad japo que llegara a las librerías caía en mis manos, y ese interés literario terminó llevándome también a estudiar japonés, como si aprender la lengua fuera una manera de acercarme un poco más a esas historias.

Sin embargo, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo no se quedó solo en una fascinación estética o literaria. En sus páginas aparece la referencia a la Unidad 731, una unidad secreta del ejército japonés en Manchuria dedicada a la investigación biológica y a experimentos brutales con seres humanos, a quienes ni siquiera se les reconocía esa condición. Ese golpe de realidad, incrustado en una novela que por momentos parece onírica, me llevó a investigar más sobre ese lado oscuro de la historia japonesa. A partir de ahí llegaron otras lecturas y visionados que he ido comentando también en el blog, por ejemplo, El holocausto asiático de Laurence Rees, dedicado a los crímenes de guerra del Imperio japonés, o Esclavas sexuales. La esclavitud sexual durante el imperio japonés, de Yoshimi Yoshiaki, junto a películas como La condición humana I, II y III de Masaki Kobayashi.

lunes, 15 de diciembre de 2025

El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo - Irene Vallejo



Hay libros que uno empieza sin saber que le cambiarán la mirada. El infinito en un junco, de Irene Vallejo, es uno de ellos. Lo abrí atraído por su forma, una edición preciosa, de esas que se sienten como un regalo entre las manos, pero seguí leyendo porque su voz me envolvió con una ternura erudita, tan sabia como cercana. 

Este ensayo, a medio camino entre la narración y la crónica, recorre los orígenes del libro y de la lectura como si fueran una aventura humana: desde los rollos de papiro hasta los códices medievales, desde Alejandría hasta nuestros días digitales. Mientras nos habla de rollos, bibliotecas antiguas y lectores de otras épocas, lo hace siempre desde una voz cercana, más interesada en las personas que en las fechas. A medida que avanzaba, fui inundando sus páginas de pequeños post-it, marcas silenciosas para volver a esos datos, imágenes y frases que no quería perder, como si plantara banderitas en un mapa personal de la lectura.