Recuerdo a Domingo , amigo de viaje hasta la Facultad, como la persona que me abrió la puerta al universo de Haruki Murakami . En aquellos trayectos de ida y vuelta me hablaba del libro que entonces estaba leyendo, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Me contaba detalles de los personajes, mencionaba los títulos extraños y sugerentes de los capítulos y, casi sin darse cuenta, me fue animando a que lo leyera yo también. Fue con ese libro cuando descubrí a Murakami y, con él, una forma de narrar que mezclaba lo cotidiano con lo inquietante de una manera que no había encontrado antes. A partir de ahí me convertí en lectora asidua no solo de Murakami , sino de todo lo que se iba publicando en España de literatura japonesa, sin importar la época. Empecé a buscar nombres, editoriales, colecciones; cualquier novedad japo que llegara a las librerías caía en mis manos, y ese interés literario terminó llevándome también a estudiar japonés, como si aprender la lengua fuera una...
Crítica cultural:
literatura, sociedad y mucho cine japonés.
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