Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Literatura Inglesa

Pálida luz de las colinas 遠い山なみの光 - Kazuo Ishiguro カズオ・イシグロ

Kazuo Ishiguro es, a ojos del gran público, el autor japonés por excelencia (en competencia directa con Haruki Murakami ) de las últimas décadas, a pesar de que es británico habiendo llegado a Inglaterra con apenas cinco años procedente de Nagasaki, ciudad protagonista de nuestra historia.   Su Japón literario está construido a base de retazos, historias prestadas y mucha imaginación. Quizás por eso, su primera novela, Pálida luz de las colinas (1982), es precisamente un tratado magistral sobre lo engañosa y escurridiza que puede llegar a ser la memoria. La historia nos presenta a Etsuko , una mujer de mediana edad afincada en Inglaterra que, tras el trágico suicidio de su hija mayor,  Keiko , intenta lidiar con la culpa remontándose a sus recuerdos de la Nagasaki de posguerra. Allí, la narración se centra en su extraña amistad con Sachiko , una mujer inestable y egoísta que planea huir a América con un extranjero, y su atormentada hija, Mariko . Como lectora ...

La intensidad indómita de los vínculos: «El hombre que amaba las islas», de D. H. Lawrence

D. H. Lawrence (David Herbert Lawrence), escritor inglés nacido el 11 de septiembre de 1885 en Eastwood y fallecido el 2 de marzo de 1930 en Vence, Francia, había permanecido hasta ahora al margen de mis lecturas. Hijo de un minero del carbón y de una maestra culta, su propia biografía estuvo marcada desde el inicio por esa dualidad de clases y por una salud frágil que lo acompañó toda su vida, empujándole a un nomadismo constante en busca de climas benignos y a una profunda desconfianza hacia la industrialización asfixiante de la Inglaterra moderna. Sin embargo, al concluir este volumen, me vino a la mente una certeza inapelable: este autor ha llegado para quedarse en casa. Efectivamente, no hay mejor refugio que acudir a los anaqueles de la abuela, que es donde guardo este magnífico tomo de obras completas que tendré que leer a fondo. Cierto es que este volumen en particular no era uno de los libros de mi tío abuelo Santiago —el de mi abuela no me pega, pero nunca se sabe—. Las lect...