Ir al contenido principal

Carta de una desconocida: La fantasía patriarcal de Stefan Zweig

A lo largo de los años, he leído y escuchado innumerables elogios hacia Carta de una desconocida de Stefan Zweig. Se la suele clasificar como una obra maestra del desamor, una exploración profunda y conmovedora de la devoción absoluta. Sin embargo, tras cerrar sus páginas, la sensación que me queda no es de sobrecogimiento romántico, sino de un profundo y absoluto hastío.

El romanticismo de la sumisión

La historia nos presenta a una mujer cuyo único propósito vital es adorar en silencio a un escritor de éxito que apenas registra su existencia. Desde que es una niña hasta su lecho de muerte, la protagonista anula su propia identidad para convertirse en un mero satélite de este hombre. Lo que muchos críticos y lectores insisten en llamar "amor incondicional", yo no puedo evitar leerlo como una sumisión enfermiza y una alarmante falta de amor propio.

Una mente calenturienta y masculina

Mientras leía, una pregunta me rondaba la cabeza sin descanso: ¿Podría una mujer haber escrito esta historia? Sinceramente, lo dudo mucho.

El personaje de la "desconocida" es, en esencia, la fantasía definitiva de la mente masculina de la época (y, tristemente, de muchas mentes actuales). Es el retrato de una mujer conveniente: que lo da todo, que sufre en silencio, que no exige nada a cambio, que no estorba y que, para colmo, asume toda la culpa y la carga de los actos del hombre, eximiéndolo de cualquier responsabilidad emocional o paternidad. Es un viaje al ego de un protagonista masculino que, incluso cuando lee la carta de la mujer a la que ha destruido indirectamente, sigue siendo el centro del universo.

Por qué paso de la película

Al terminar el libro, me planteé ver la célebre adaptación cinematográfica de 1948 dirigida por Max Ophüls. Pero he decidido pasar. Si la novela ya me ha resultado frustrante por la pasividad y el masoquismo de su protagonista, no tengo ninguna intención de tragarme dos horas de Hollywood romantizando aún más esta tragedia de sumisión.

Conclusión

Carta de una desconocida puede estar muy bien escrita —Stefan Zweig dominaba la prosa, eso no se lo niego—, pero como lectora estoy cansada de que nos vendan la anulación femenina como la cima del romanticismo. Ya es hora de dejar de aplaudir a personajes que se borran a sí mismas en nombre del amor, y de empezar a llamar a las fantasías patriarcales por su nombre.

Stefan Zweig

Comentarios

Fackel ha dicho que…
Tendré que releer esa Carta, hace tiempo que lo hice y no la percibí como tú. No digo más.
Anónimo ha dicho que…
Merecemos contenidos de este nivel. Bravo por ti, Bara. Olvidar es dejar descuidadas las defensas.

Chiloé
cosas de bara ha dicho que…
¡Muchas gracias, Fackel! Será un placer leer tus impresiones si te animas a releerla con otra mirada. A veces los clásicos cambian por completo según el momento desde el que los abordemos. ¡Un abrazo!
cosas de bara ha dicho que…
¡Muchísimas gracias por tus palabras, Chiloé! Has dado en el clavo absoluto: "olvidar es dejar descuidadas las defensas". Mantener el espíritu crítico despierto frente a los relatos que se nos imponen es lo que da sentido a este espacio. Un abrazo enorme

Entradas populares de este blog

1Q84 (libro 3) - Haruki Murakami 村上春樹

Creo sinceramente que este tercer volumen lo escribió el primo de Murakami . Hubo momentos durante la lectura en los que se me iba la imaginación y fantaseaba con encontrar un pueblo abandonado con su cementerio, solo para tirar el libro contra un muro y mandar a freír espárragos a Aomame y a Tengo . Pero tener un blog te impone ciertas obligaciones: si quieres hablar de los libros que vas devorando, tienes que terminarlos. Además, en el fondo, yo seguía leyendo con la esperanza de emocionarme o, al menos, de sorprenderme un poco. Ni hubo emoción, ni hubo sorpresa. Ya decía yo desde el principio que tanto marketing no presagiaba nada bueno. Sigo sin entender esta estrategia de la editorial y del autor (tres libros publicados en dos tochos con meses de diferencia); la única explicación lógica es la puramente comercial. Como pitonisa no tengo precio. Recuerdo lo que dijo Murakami cuando vino a España a charlar sobre esta novela: afirmó que era la más ambiciosa de su carrera como escritor...

Los años de peregrinación del chico sin color - 色彩を持たない多崎つくると、彼の巡礼の年 - Haruki Murakami 村上 春樹

Había encargado el libro con antelación, aunque confieso que no las tenía todas conmigo respecto a si llegaría a tiempo. Aun así, el mismo martes a primera hora, justo cuando estaban abriendo la puerta de la librería, allí estaba yo, plantada. Y sí, cumplieron. Lo primero que me llamó la atención del ejemplar fue su tamaño: engañosamente pequeñito, pues alberga más de trescientas páginas. La edición en tapa blanda, como ya nos tiene acostumbradas la editorial Tusquets, está muy cuidada. La fotografía de la cubierta es sencilla —tampoco es que se hayan roto los cuernos pensándola—, pero resulta innegablemente bonita y muy evocadora una vez que conoces la trama. Un Murakami auténtico con nueva voz en español La traducción en esta ocasión corre a cargo de Gabriel Álvarez Martínez . Reconozco que, en cuanto vi un nombre distinto a los habituales traductores de Murakami , me puse un poco nerviosa. Sin embargo, me adelanto a decir que su lectura ha sido un auténtico placer; en muy pocas oc...

El declive - El ocaso - 斜陽 - Dazai Osamu 太宰 治

  Dazai Osamu 太宰 治 (1909 -1948), un año antes de su suicidio, publica esta breve lectura que nos muestra el final de una época. Japón estaba destrozado, había perdido la guerra, el emperador ya no era un dios y toda una forma de vivir había llegado a su fin. Seguimos a una familia de la aristocracia arruinada que lucha por sobrevivir, Kazuko, es la narradora del fin de esta época; el mismo año en que Japón firmó su rendición, se mudaron a Izú, ella y su madre, a una villa de estilo chino, de la venta de su casa en el barrio de Nishikata de Tokio se ocupó su tío;  Naoji , su hermano,   fue reclutado y enviado a una isla del sur del Pacífico y no volvieron a saber nada de él. ...Por primera vez en mi vida, comprendí que quedarse sin dinero era como vivir en un terrible y miserable infierno..  El trabajo físico Kazuko no lo rehúye, se ocupa de la casa, de la huerta, de su madre enferma; pero todo esto va a cambiar, acaban de recibir una carta dando noticias ...