La película se enmarca en lo que llamaban Ninkyo Eiga o "películas de caballeros". En la década de los 60, las cintas de samuráis estaban pasadas de moda, de ahí que el cine encontrara un relevo natural convirtiendo al yakuza en un samurái moderno. Se nos presenta así una imagen idealizada de estos criminales, transformados en férreos defensores de los valores tradicionales japoneses. Al visionar esta película hoy en día, es fundamental tener este contexto en cuenta. Descoloca un poco al espectador contemporáneo encontrarse con un yakuza cuyo único pensamiento es poder volver a ver a su madre antes de que esta muera.
La historia relata la estancia de este singular protagonista en la prisión de Abashiri y su no deseada fuga. Para entender la crudeza de este encierro, hay que saber que la prisión de Abashiri existe de verdad. Situada en Hokkaidō, en el lugar más septentrional y frío de Japón, fue construida en la era Meiji como una especie de Alcatraz japonesa para albergar a los presos más peligrosos y usarlos como mano de obra forzada. Teruo Ishii quiso capturar esta desolación rodando los exteriores en pleno invierno, obligando a los actores a soportar temperaturas bajo cero reales, con Takakura rodando secuencias esposado directamente en la nieve. Como nota curiosa de este inhóspito lugar, la marihuana crecía allí de forma silvestre, lo que suponía un dolor de cabeza constante para la desesperación de los guardias.
Más allá de lo visual, el apartado sonoro tiene un peso fundamental. La música está compuesta por Masao Yagi, pero a destacar está el propio cantante (el mismísimo Ken Takakura) y la letra de las canciones. El tema principal cantado por el actor fue un éxito de ventas masivo, a pesar de que llegó a ser prohibido en las radios comerciales de la época por considerar que glorificaba la vida criminal. Este dramatismo sonoro se complementa a la perfección con la carga emocional de las desgarradoras cartas de la hermana del yakuza.
De todas formas, más allá de la censura de su música o las inclemencias de su rodaje, es una gran película donde la fuga es, sencillamente, espectacular.

