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Mostrando entradas de agosto, 2026

Punto cero - Zero focus (ゼロの焦点): Yoshitarō Nomura e Isshin Inudō frente al misterio de Seicho Matsumoto

Si la novela Punto cero de Matsumoto  ya nos dejaba con el frío metido en el cuerpo, su paso por el cine confirma que nació con vocación de ser vista. Como la historia no tardó en reclamar su espacio en la gran pantalla, esta entrada se centra precisamente en sus dos adaptaciones, que pese a partir del mismo material nos ofrecen enfoques muy distintos: el clásico indiscutible de 1961 dirigido por Yoshitarō Nomura , y la cinta de 2009 a cargo de Isshin Inudō . 1961: El blanco y negro y la crudeza del noir La cinta de Nomura es puro noir nipón y, de las dos adaptaciones, es la que se mantiene más fiel al texto original de Matsumoto . Volver a esta película es reencontrarse con la esencia de aquella fantástica retrospectiva de « Japón en Negro» del Festival de San Sebastián . Encaja a la perfección en ese universo de fatalismo, donde el pasado siempre vuelve para cobrarse sus deudas y la moralidad se mueve en una escala de grises en la que nadie es completamente inocente. Hay un al...

Punto cero ゼロの焦点 (Zero no Shōten) : El Kanazawa gélido de Seicho Matsumoto 松本 清張

Cuando visité Kanazawa , guardé en la memoria el recuerdo de una ciudad bañada por la luz de mayo, con días soleados y una temperatura de lo más agradable. Sin embargo, la gran literatura tiene el inmenso poder de reescribir nuestros recuerdos geográficos. Al sumergirme en las páginas de Punto cero ゼロの焦点 ( Zero no Shōten ), de Seichō Matsumoto , aquella ciudad luminosa que yo conocí se ha desvanecido para dar paso a un escenario hostil, asfixiante y sepultado bajo la nieve. En este paisaje implacable y gélido es donde se adentra Teiko , una joven tokiota recién casada a través de un matrimonio concertado ( omiai お見合い). Apenas una semana después del enlace, su marido, Kenichi , viaja a Kanazawa por motivos de trabajo. La tragedia se desencadena cuando, al disponerse a regresar a casa, desaparece sin dejar rastro. Ante la falta de noticias y a propuesta de la empresa de su esposo, Teiko se traslada a Kanazawa para averiguar qué ha ocurrido con un hombre que, en el fondo, todavía es un...

La maldición de los Stensson: El sorprendente salto temporal de Niklas Natt och Dag

Cuando un autor nos conquista con una obra, es inevitable acercarnos a su siguiente publicación buscando revivir esa misma fascinación. Eso es exactamente lo que me ocurrió con Niklas Natt och Dag . Tras quedar atrapada en la atmósfera asfixiante, oscura y magistralmente sórdida de su trilogía 1793 , 1794 y 1795 , no dudé en hacerme con La maldición de los Stensson . Sin embargo, la sorpresa al abrir sus páginas ha sido mayúscula: nos encontramos ante un libro que no tiene absolutamente nada en común con su predecesor. El salto es radical. Natt och Dag nos arranca de las cloacas de la Estocolmo de finales del siglo XVIII y nos lanza casi cuatro siglos atrás, a la Suecia medieval de 1434. Pasamos del nordic noir más descarnado a una novela épica de asedios y política palaciega. El telón de fondo: La Unión de Kalmar y el yugo danés Para comprender la magnitud de la historia, es imprescindible situarse en el complejo tablero político de la época. En 1434, Suecia no es un reino ...

La Casa del Dragón (House of the Dragon) - Temporada 3: La épica que estábamos esperando

Si algo nos ha dejado claro esta tercera temporada de La Casa del Dragón es que ha sabido darnos exactamente la dosis de épica que llevábamos tiempo pidiendo. Atrás quedan los ritmos excesivamente pausados; esta vez, la serie nos ha mantenido con el corazón en un puño de principio a fin. Toda la temporada ha sido un viaje trepidante, lleno de tensión constante, alianzas traicioneras y esa intriga palaciega que tanto me gusta, pero elevada a su máxima potencia. Como espectadora, confieso que me ha tenido completamente enganchada semana tras semana. El desarrollo de la trama ha ido construyendo una presión insostenible entre los bandos, preparándonos meticulosamente para el estallido inevitable. Y vaya si ha estallado. Mención aparte merecen las dinámicas familiares. La serie sigue sin cortarse un pelo a la hora de mostrarnos la endogamia y los incestos tan propios de los Targaryen . A estas alturas de la historia, casi logran que nos acostumbremos a ver estas relaciones de ...

Carta de una desconocida: La fantasía patriarcal de Stefan Zweig

A lo largo de los años, he leído y escuchado innumerables elogios hacia Carta de una desconocida de Stefan Zweig . Se la suele clasificar como una obra maestra del desamor, una exploración profunda y conmovedora de la devoción absoluta. Sin embargo, tras cerrar sus páginas, la sensación que me queda no es de sobrecogimiento romántico, sino de un profundo y absoluto hastío. El romanticismo de la sumisión La historia nos presenta a una mujer cuyo único propósito vital es adorar en silencio a un escritor de éxito que apenas registra su existencia. Desde que es una niña hasta su lecho de muerte, la protagonista anula su propia identidad para convertirse en un mero satélite de este hombre. Lo que muchos críticos y lectores insisten en llamar "amor incondicional", yo no puedo evitar leerlo como una sumisión enfermiza y una alarmante falta de amor propio. Una mente calenturienta y masculina Mientras leía, una pregunta me rondaba la cabeza sin descanso: ¿...

Kinuyo Tanaka 田中 絹代: La musa que se rebeló contra el patriarcado del celuloide. Detrás de la cámara

Películas dirigidas por Kinuyo Tanaka Kinuyo Tanaka fue, durante décadas, el rostro inconfundible del cine clásico japonés. Cualquiera que se haya asomado mínimamente al cine nipón la recordará deslumbrando frente a la cámara en obras maestras absolutas como Cuentos de la luna pálida, El intendente Sansho o Vida de Oharu, mujer galante —todas ellas dirigidas por Kenji Mizoguchi —. Resulta trágicamente irónico que quien fuera su director fetiche y la encumbrara a la historia del cine se convirtiera después en su mayor obstáculo. Y es que su verdadera proeza comenzó el día que decidió exigir el megáfono. Dar ese paso en 1953 significaba enfrentarse a un sistema de estudios asfixiante y a una industria que no estaba dispuesta a ceder el control. La feroz resistencia que encontró fue una demostración de pura violencia machista institucionalizada, encarnada en el propio Kenji Mizoguchi , quien, como presidente del Sindicato de Directores, se negó en rotundo a firmar su recomendación ...