Hay veces en las que enfrentarse a una novedad editorial tiene más de reencuentro que de descubrimiento. Organizar la bibliografía de Haruki Murakami me ha permitido observar cómo sus obsesiones literarias van mutando a lo largo del tiempo, pero pocas veces tenemos la oportunidad de presenciar cómo un autor dialoga consigo mismo con cuarenta años de diferencia. La génesis de La ciudad y sus muros inciertos es, en sí misma, fascinante. En 1980, un joven Murakami publicó una novela corta con este mismo título en una revista, pero, insatisfecho con su inmadurez técnica, la ocultó y nunca permitió que se editara en formato libro. Años más tarde, reciclaría esa enigmática ciudad amurallada para construir la mitad onírica de El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas . Durante el aislamiento de la pandemia, ya en la madurez absoluta de su oficio, decidió volver a aquel borrador de juventud para saldar su deuda. Un amor adolescente y la biblioteca de los viejos sueños La ...
Crítica cultural:
literatura, sociedad y mucho cine japonés.
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