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Mostrando las entradas etiquetadas como Cormac McCarthy

Meridiano de sangre (Blood Meridian) - Cormac McCarthy

   Después de leer La carretera (The road) , necesitaba algo más de McCarthy . Así que me fui a la librería y, cosas de la vida, nada más entrar vi esa cubierta (me gusta, es sencilla, directa, reconocible), la cogí y a leer. Y ya puestos a criticar, el resumen de la contracubierta es malísimo; destroza la novela. Quien no conozca al autor y lea eso, seguro que lo suelta y se sacude después de un ahhhhhhhhh . Bromas aparte, Meridiano de sangre fue publicado allá por 1985; la edición DEBOLSILLO Contemporánea que leí es de 2008 y la traducción es de Luis Murillo Fort (muy buena lectura). La novela está estructurada en veintitrés capítulos y un epílogo. Cada capítulo, en lugar de un título al uso, nos va describiendo como en los libros antiguos (por ejemplo: VII Jackson blanco, Jackson negro. Un encuentro en las afueras... Glanton corta una cabellera... ) lo que va a ocurrir, así que yo me lo saltaba. Prefería enfrascarme directamente en su lectura; no quería adelantos. Esta ed...

Cormac McCarthy - La carretera (The Road)

En la contracubierta del libro, refiriéndose a la novela, se puede leer: "En un mundo apocalíptico donde llueve ceniza, un hombre y un chico cruzan a pie el territorio norteamericano en dirección sur..." Es una novela apasionante; una vez que comienzas, como lectora es prácticamente imposible abandonar la lectura hasta llegar al final. La historia arranca directamente en ese mundo devastado, sin que el autor nos explique por qué se produjo el apocalipsis ni nos dé la más mínima insinuación sobre la causa. Su estilo literario es, de hecho, tan desolado como el propio paisaje. McCarthy prescinde casi por completo de las convenciones habituales y de los signos de puntuación para los diálogos, utilizando frases cortas y secas que nos hacen sentir la misma aridez y el agotamiento físico de los protagonistas. El hombre y el chico , padre e hijo, se dirigen al sur con la esperanza de que allí, posiblemente, haya algo de comida y un clima más benévolo. No sabemos, ni podemos imaginar...