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Viaje al oeste americano y parada en Hawai

Ya hace alguna semana que he vuelto de un estupendo viaje por las américas, y cuando llego me entero que a Francis Ford Coppola le han concedido el Premio Princesa de Asturias de las Artes. Qué buena noticia. Espero que venga a recoger el premio, con previa charla, discurso o lo que él quiera, y yo pueda estar presente, en fin, el sueño de toda cinéfila estar junto a un artesano del séptimo arte.
Andaba pateando San Francisco cuando veo el edificio con el que inicio la entrada, recordándome inmediatamente al Flatiron de Nueva York, y me doy cuenta dónde estoy, así que de cabeza entré y un camarero muy simpático me atendió. Es el edificio donde Mr. Ford Coppola tiene su cafetería y donde también puedes tomar un tentempié. Cuando yo estuve no fui afortunada porque él no estaba. De todas formas, disfruté mucho del lugar, si visitáis San francisco, no dudéis en hacer una paradita y tomaros, al menos, un café o uno de sus vinos, es de esos locales en los que estás a gusto y nadie te apura. Solo hice fotos en la parte donde yo estaba, un rincón muy bonito, creo que el mejor de la cafetería.
Hollywood, donde entregan los Oscar
Los estudios Universal, si bien son un parque temático, creo que es un imprescindible, porque allí siguen rodando películas y series, además, las recreaciones que hacen para los visitantes, como la de arriba, Psicosis, son realmente buenas. Hubo otras espectaculares, como la de Parque Jurásico,  la simulación de Terrmoto o Tiburón que quería carne, todo muy divertido.
Cuando llegué a San Francisco ya llevaba casi tres semanas por tierras americanas, había visitado varias ciudades, como Los Ángeles, es inmensa, pero allí está la meca del cine, Hollywood, también estuve en algún pueblo que otro, en dos desiertos y había subido a un helicóptero para recorrer el Gran Cañón del Colorado, en el estado de Arizona, esto último, fue un puntazo, cómo me divertí. He visitado esos lugares que tanto nos suena y que vemos en la televisión y el cine, personalmente, disfruté y mucho.
Una ciudad de la que no esperaba nada era Las Vegas, tenía pensado echar un vistazo y marchar, me sorprendió de forma muy positiva, tanto de día como de noche, lo pasé muy bien, es una ciudad muy divertida. 

Así que, como podéis ver he hecho todas las "turistadas" correspondientes, y alguna cosa más que no aparece en las guías turísticas. Pero cuando llegué a San Francisco no tenía ganas de volver a casa, y como me quedaban días de vacaciones, me fuí a Hawai, un broche magnífico a un viaje inolvidable.

Todo un paraíso, me dediqué a contemplarme en un estupendo hotel de la playa de Waikiki. En la isla de Oahu es donde está la base militar de Pearl Harbor, evidentemente, hice una visita. Es un lugar para recordar a todos los muertos por el ataque de la Armada  Imperial Japonesa.
Los Japoneses perdieron la Segunda Guerra Mundial, pero creo que se han vengado, porque yo solo veía japoneses. Evidentemente, había hawaianos, pero había mayoría de japoneses, además, estaban en su salsa, tal como son, con sus singularidades,
Ni que decir que fui más feliz aún, son tan educados, que se convierten en los mejores compañeros de viaje. Toda esta zona de Waikiki, supongo que el resto de la isla también, estaba pensada para ellos, no solo los hoteles, también los restaurantes y comercios. Así que, como si volviese a Tokio.
Esta imagen sale en todos los episodios de Hawai 5.0, serie de la que me hice seguidora en cuanto llegué a España.
Hawai está tan lejos de mi casa, que ya veré si vuelvo, pero bien merece una segunda visita. Todo el viaje ha sido estupendo, sin ningún contratiempo. Los americanos son muy extrovertidos, en general, muy amables. Eso sí, con las diferencias sociales te dabas de bruces todos los días en la calle, hay mucha gente sin hogar, mucho pobre para un país tan poderoso económicamente.

Comentarios

José Núñez de Cela ha dicho que…
Menudo viajecito! que envidia!
Seguro que lo disfrutaste!

Saludos!
cosas de bara ha dicho que…
Hola José, un viajecito magnífico, ya me gustaría seguir por aquellas tierras, ahora a pasar el verano en casa, no hay otra. Un abrazo
Manolo Malpartida ha dicho que…
¡Qué buen viaje Bara!

Un vinito de Francis Ford Coppola, y ebberlo en su cafetería..., debe ser alucinante si por ahí llegase él o su hija Sofía, quien también es directora.
Después de haber bebido algunos vasitos ¿no habrás regresado a España casada de Las Vegas? Me la imagino una ciudad bien loca. Ya Hawái me la imagino como cualquier isla japonesa, a pesar de ser estadounidense.

¡Abrazo!
cosas de bara ha dicho que…
Que no Manolo, no me caso ni siquiera por hacer el tonto el Las Vegas, buufff!!!, solo pensarlo me da respingos.
La verdad que, me gustó mucho estar en la cafetería de Coppola, no tomé vino, no tengo ni idea cómo será, seguro que tu no desperdiciarías la ocasión como buen entendido que eres. Sobre lo de Hawai, tienes razón, no es cien por cien japonesa, ya que se habla inglés, los policías y los homeless (que son muchos los que hay) son americanos, pero la isla está pensada para nuestros amigos los japoneses, parece que la billetera la tienen a rebosar.

Un abrazo,
Bara
(perdona que no te contestara antes, pero últimamente no paro, estoy metida en muchas actividades y se va el día, pasan las horas que son un primor)

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