Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte (Saramago).
Creo sinceramente que este tercer volumen lo escribió el primo de Murakami . Hubo momentos durante la lectura en los que se me iba la imaginación y fantaseaba con encontrar un pueblo abandonado con su cementerio, solo para tirar el libro contra un muro y mandar a freír espárragos a Aomame y a Tengo . Pero tener un blog te impone ciertas obligaciones: si quieres hablar de los libros que vas devorando, tienes que terminarlos. Además, en el fondo, yo seguía leyendo con la esperanza de emocionarme o, al menos, de sorprenderme un poco. Ni hubo emoción, ni hubo sorpresa. Ya decía yo desde el principio que tanto marketing no presagiaba nada bueno. Sigo sin entender esta estrategia de la editorial y del autor (tres libros publicados en dos tochos con meses de diferencia); la única explicación lógica es la puramente comercial. Como pitonisa no tengo precio. Recuerdo lo que dijo Murakami cuando vino a España a charlar sobre esta novela: afirmó que era la más ambiciosa de su carrera como escritor...


Comentarios