El Pacto del Euro y la dictadura económica
El próximo 27 de junio, quienes mandan en Europa quieren ratificar el mayor recorte de derechos sociales que hemos visto en los últimos años, mediante el llamado Pacto del Euro. No quiero que se entienda esta entrada como un ataque a un país, pero debemos reconocer que, en materia económica, es Alemania quien lleva las riendas. Francia es el único estado que parece estar en condiciones de suavizar sus aspiraciones, pero no nos engañemos: están en la misma línea alemana.
Estamos inmersas en una crisis financiera causada por los bancos (por más que la señora Salgado se empeñe en negarlo, enmendando la plana a su colega, el ministro de Trabajo). Y, sin embargo, este pacto no habla del esfuerzo que tienen que hacer las entidades financieras; todo lo contrario, les pagamos muy bien por sus prácticas leoninas.
Recortes, opulencia y coches oficiales
Los líderes europeos nos quieren grabar a fuego que salir de la crisis exige un esfuerzo colectivo: recorte de salarios, disminución del gasto público, subida de impuestos, legiones de personas en paro... Le otorgan a la palabra "crisis" un halo de inevitabilidad, como si fuese algo sagrado, y nos venden sus medidas como si fuesen fórmulas científicas y la única salida posible a esta situación.
Pero quienes son culpables tienen nombre y apellidos. Sus sueldos y dividendos son cada vez mayores y no van a sufrir los efectos del Pacto del Euro; de hecho, serán los grandes favorecidos. El acuerdo se resume en: contención del gasto público (sanidad, prestaciones sociales, pensiones), vinculación de salarios a la productividad (es decir, mayor moderación salarial), aumento de la edad de jubilación y flexibilidad laboral. Mientras tanto, los paraísos fiscales siguen intactos y el sistema financiero continúa prácticamente igual, sin ninguna reforma importante.
España, siempre en vanguardia como buena alumna, y de la mano del Gobierno del señor Zapatero, ya comenzó hace unos meses a aplicar la receta de la señora Merkel y el señor Sarkozy, quienes nos dieron su bendición apostólica. Para indignarnos un poco más, basta ver el sueldo del alcalde de Madrid, el señor Gallardón y compañía, o leer los comentarios en la prensa. Como nota folclórica que abochorna, el periodista Gonzo (de La Sexta) nos mostraba a la señora Botella, concejala de Madrid, acudiendo a la peluquería en coche oficial y con escoltas. Vamos bien. Esta es España y sus clases sociales; más que reír, dan ganas de llorar ante esta opulencia financiada con despliegue de medios públicos.
La calle responde: 19J
Mañana será un día importante. Tenemos que decir en la calle que queremos otra Europa, no la que nos quieren imponer. Tomemos la calle mañana, 19J: ¡Democracia Real Ya!
¡Indignaos!: La voz de la resistencia
Stéphane Hessel nació en Alemania en 1917 y desde los siete años vivió en Francia. No creo que sea necesario, a estas alturas, repasar su biografía, pero quiero recordar que, además de luchar contra los nazis, formó parte del equipo que redactó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Por su parte, José Luis Sampedro —nacido también en 1917— es alguien que creo que nos cae bien a todas. A mí, personalmente, me gusta mucho como persona, como literato y en su faceta de economista. Él es quien prologa la edición española de ¡Indignaos! (traducida por Telmo Moreno Lanaspa) y, en el último párrafo de su texto, nos lanza un mensaje claro: «¡INDIGNAOS!, sin violencia».
No sé el número exacto de ejemplares vendidos, pero creo no equivocarme si afirmo que es el libro con más éxito en España en los últimos tiempos o, al menos, uno de los más inspiradores.
Leyéndolo, creía estar escuchando a mi tío Santiago, que siempre me decía: «La juventud de hoy en día es la más preparada de todos los tiempos. ¿Cómo es que no os tiráis a la calle a denunciar tantas injusticias que se están cometiendo contra los más desfavorecidos?». Creo que él estaría orgulloso de todo lo que está pasando ahora en España.
Anatomía de un manifiesto
¡Indignaos!, publicado por Ediciones Destino, es un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica. Todo su mensaje se condensa en menos de sesenta páginas, estructuradas de la siguiente manera:
Prólogo (José Luis Sampedro).
Un saludo del autor a los lectores españoles.
¡Indignaos!
El motivo de la resistencia es la indignación.
Dos visiones de la historia.
La indiferencia: la peor de las actitudes.
Mi indignación a propósito de Palestina.
La no violencia, el camino que debemos aprender a seguir.
Por una insurrección pacífica.
Notas y posfacio del editor.
Stéphane Hessel termina diciendo una frase que lo resume todo: «CREAR ES RESISTIR. RESISTIR ES CREAR».
📌 Curiosidades sobre ¡Indignaos!
Un origen muy humilde: El libro fue publicado originalmente en Francia (Indignez-vous !) en 2010 por Indigène éditions, una pequeñísima editorial independiente con sede en Montpellier gestionada por solo dos personas.
Precio popular: Hessel y sus editores decidieron que el librito debía costar solo 3 euros para que cualquier persona, sin importar su situación económica, pudiera permitírselo. La primera tirada fue de apenas 8.000 ejemplares; terminó vendiendo millones en todo el mundo.
El bautizo de un movimiento: Fue el título de este libro el que dio nombre al movimiento español del 15-M, pasando a ser conocidos internacionalmente como "Los Indignados".
Vidas gemelas: Stéphane Hessel y José Luis Sampedro no solo
compartían año de nacimiento (1917), sino que ambos escribieron este alegato con 93 años. Los dos vivieron los peores horrores bélicos y represivos del siglo XX (la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Española, respectivamente), lo que hace que su firme defensa de la insurrección pacífica tenga un valor testimonial incalculable.
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| José Luis Sampedro |
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| Stéphane Hessel |




Comentarios
Para todo lo demás: Islandia.
Ya, Islandia, son envidiables en muchas cosas y tenemos muchas cosas que aprender.
Bueno, respecto a Hesesel, es un señor de 93 años que nos dice que no nos conformemos y que luchemos de forma pacífica por lo que creamos justo. Es una llamada a la indignación, nosotros somos los que tenemos que reaccionar, ver los motivos que nos deben obligar a protestar por la acción de los partidos políticos, por los dueños del dinero (los bancos, los amos del mundo), por los medios de comunicación que nos tratan como tontos, debemos de ser más exigentes y proteger a los más débiles.
En fin, esto y mucho más es lo que veo en el “panfleto” de este luchador.
Hasta otra,
Bara
Chao José y que tengas un estupendo fin de semana,
Bara