Creo sinceramente que este tercer volumen lo escribió el primo de Murakami . Hubo momentos durante la lectura en los que se me iba la imaginación y fantaseaba con encontrar un pueblo abandonado con su cementerio, solo para tirar el libro contra un muro y mandar a freír espárragos a Aomame y a Tengo . Pero tener un blog te impone ciertas obligaciones: si quieres hablar de los libros que vas devorando, tienes que terminarlos. Además, en el fondo, yo seguía leyendo con la esperanza de emocionarme o, al menos, de sorprenderme un poco. Ni hubo emoción, ni hubo sorpresa. Ya decía yo desde el principio que tanto marketing no presagiaba nada bueno. Sigo sin entender esta estrategia de la editorial y del autor (tres libros publicados en dos tochos con meses de diferencia); la única explicación lógica es la puramente comercial. Como pitonisa no tengo precio. Recuerdo lo que dijo Murakami cuando vino a España a charlar sobre esta novela: afirmó que era la más ambiciosa de su carrera como escritor...
Crítica cultural:
literatura, sociedad y mucho cine japonés.
Reseñas profundas con mirada personal. ¡Sígueme!

Comentarios
Bueno, que si me animo a descubrirlo ya te contaré.
Salut, Bara.-
¿Un Takeshi Kitano?, jajaja, bueno, esto lo entiendo como una broma (provocación) por tu parte, ¿verdad?, es que, ni por el forro.
Tengo que decirte que me faltó un tris para pegarme un tiro, afortunadamente no tengo pistola, pero como tengo ventanas tiré el libro por una de ellas, después eché a correr para ir a recogerlo, es que me dio un arrebato, buff!..
Solo pensar en ese libro me pongo nerviosa, ya hablamos cuando lo tengas. De todas formas, se ha documentado mucho el autor, la historia me gusta, pero cómo lo cuenta, es de tortura china.
Chao, que escribo más ahora que en la entrada,
A reveure!