Me he reconciliado con Haruki Murakami. Había rajado tanto con la historia de 1Q84 que ahora me arrepiento. Este libro, Baila, baila, baila, (ダンス・ダンス・ダンス , 1988, Dansu, dansu, dansu), traducción de Gabriel Álvarez Martínez, fue toda una sorpresa cuando lo anunciaron
Es la secuela de La caza del carnero salvaje, publicada por Anagrama en 1992. Nadie conocía a este japonés cuando se publicó, más tarde aparecería Tusquets dándole a conocer a todo quisqui. Fue el segundo libro que leí de Murakami, después del maravilloso Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, inaugurando mi biblioteca japonesa.
Al igual que con el carnero, en baila, también es el protagonista quien nos cuenta la historia, un protagonista que no tiene nombre y que dice de sí mismo que es un quitanieves cultural. Sin embargo, este libro me pareció más dinámico y el protagonista, podríamos decir, más simpático, como ocurría en la relación que mantenía con otro personaje, con Yuki. Cuando aparece ésta, una niña de 13 años, hubo momentos que daba la impresión que ese protagonista se convierte en un Humbert, por las descripciones que hacía de ella. Sin embargo, la deriva de la relación entre ambos fue muy natural, simpática y según vamos leyendo, vemos como nace la amistad entre ambos. Los comentarios jocosos, irónicos, aparecían cuando menos esperabas a lo largo de la novela.
Otro personaje importante y fundamental en la historia es Gotanda, un ex colega del instituto y que ahora es un famoso, y desencantado, actor de cine. Viendo una de sus películas se encontrará de bruces con la chica de la que estaba enamorado en el carnero y ahora sabemos que se llama Kiki. A través de él quiere llegar a ella, y por ella volvió a Hokkaido, al Hotel Delfín, pero se encuentra que en su lugar está Dolphin Hotel y nos embarcaremos en una aventura apasionante con este quitanieves cultural y que los lectores de Haruki Murakami sabemos que tenemos que dejarnos llevar para disfrutar.
La edición me gustó mucho, el traductor, Gabriel Álvarez Martínez, creo que hizo un gran trabajo, no solo por la lectura que nos la hace apasionante, también por algunas notas al final de la página aclarando expresiones, que tanto me gusta y que había echado de menos en la anterior traducción (en 1Q84).
Pues, ya está, un libro leído y disfrutado, y que espero que guste a quien se embarque en esta apasionante aventura, que podríamos subtitular como, en busca de Kiki. Algo que me gustaría destacar son las descripciones que hace Murakami (de personas, lugares, situaciones), según vamos leyendo las vamos recreando sin ningún esfuerzo. !A disfrutar¡.
Es la secuela de La caza del carnero salvaje, publicada por Anagrama en 1992. Nadie conocía a este japonés cuando se publicó, más tarde aparecería Tusquets dándole a conocer a todo quisqui. Fue el segundo libro que leí de Murakami, después del maravilloso Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, inaugurando mi biblioteca japonesa.
Al igual que con el carnero, en baila, también es el protagonista quien nos cuenta la historia, un protagonista que no tiene nombre y que dice de sí mismo que es un quitanieves cultural. Sin embargo, este libro me pareció más dinámico y el protagonista, podríamos decir, más simpático, como ocurría en la relación que mantenía con otro personaje, con Yuki. Cuando aparece ésta, una niña de 13 años, hubo momentos que daba la impresión que ese protagonista se convierte en un Humbert, por las descripciones que hacía de ella. Sin embargo, la deriva de la relación entre ambos fue muy natural, simpática y según vamos leyendo, vemos como nace la amistad entre ambos. Los comentarios jocosos, irónicos, aparecían cuando menos esperabas a lo largo de la novela.
Otro personaje importante y fundamental en la historia es Gotanda, un ex colega del instituto y que ahora es un famoso, y desencantado, actor de cine. Viendo una de sus películas se encontrará de bruces con la chica de la que estaba enamorado en el carnero y ahora sabemos que se llama Kiki. A través de él quiere llegar a ella, y por ella volvió a Hokkaido, al Hotel Delfín, pero se encuentra que en su lugar está Dolphin Hotel y nos embarcaremos en una aventura apasionante con este quitanieves cultural y que los lectores de Haruki Murakami sabemos que tenemos que dejarnos llevar para disfrutar.
La edición me gustó mucho, el traductor, Gabriel Álvarez Martínez, creo que hizo un gran trabajo, no solo por la lectura que nos la hace apasionante, también por algunas notas al final de la página aclarando expresiones, que tanto me gusta y que había echado de menos en la anterior traducción (en 1Q84).
Pues, ya está, un libro leído y disfrutado, y que espero que guste a quien se embarque en esta apasionante aventura, que podríamos subtitular como, en busca de Kiki. Algo que me gustaría destacar son las descripciones que hace Murakami (de personas, lugares, situaciones), según vamos leyendo las vamos recreando sin ningún esfuerzo. !A disfrutar¡.


Comentarios
se intentará.
saludos.
Bueno, bueno, espero que te guste. Lo de 1Q84 lo consideraremos el borrón de todo escriba, corramos un tupido velo.
Chao,
Bara
Y a ver si Murakami da señales de vida!
Tienes hambre de Murakami, eh?, yo también, lo cierto que también me gustaría algo nuevo.
Cómo me gustaría porque escribiera algo olvidándose de quien es. Parece un sinsentido, pero bueno, espero que me comprendas.
Esas dos historias que comentas ya sé de ellas por tus reseñas, pero en algún sitio leí que Haruki no quiere que se sigan traduciendo, no?
Por cierto, sobre el Nobel de literatura, no tenía confianza que se lo dieran a Murakami,
pero al dárselo a un chino y con eso de que cambian de continente todos los años, pues, nuestro amigo tal vez se muera sin el premio.
No sé, igual empiezo una campaña para que le den el Príncipe de Asturias, averiguaré como se hace, ya veré.
Aunque, Sánchez Dragó, miembro del jurado, dijo que en la última votación Murakami solo obtuvo 3 votos y el resto, pues, ya sabes, para ese Roht del que no leí nada.
El libro del chino, “grandes pechos, amplias caderas”, estuve en un tris en la librería de pillarlo al ver la cubierta, y me dije, un chino…, p’a otro día.
Mira tu como hubiese vacilado cuando dijeron el nombre del chino al anunciar el Nobel y que nadie le conocía, últimamente no estoy muy acertada.
Mata ne,
Bara
Un gran blog, te sigo!!
Espero que te guste Baila y lo disfrutes como yo. Sobre 1q84, no me hagas mucho caso, si Murakami lo publica es porque lo considera importante, a mi a veces se me va la olla.
Gracias por hacerte seguidor, es un blog que lo tengo como divertimento, así que, espero que tu también te diviertas en él y participes siempre que quieras.
Hasta otra,
Bara
Y si te embarcas en eso del Asturias y necesitas ayuda para algo: Me uno a la empresa!!
Saludos!
Sobre lo de Asturias, en cuanto termine una entrada en la que tengo a medias, entraré en la web a ver qué dicen al respecto.
Chao suntoryman,
Bara
Sapporo, casi lo dejamos para el verano, ahora allí hará un frío de "escarallar el pellejo".
La caza del carnero salvaje, la continuación a Baila, Baila, Baila, lo leí antes, ya sabes, las cosas de las editoriales en España, y me pareció apasionante. Así que, de tener que elegir uno, me resultaría difícil. Otro, que no sé si lo has leído y que me parece una maravilla de la literatura es, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Así que, personalmente lo tengo un poco complicado para elegir un preferido.
Mata ne,
Bara