Un año después de deslumbrar con La presa , Kenzaburō Ōe publicó en 1958 su primera novela larga: Arrancad las semillas, fusilad a los niños (芽むしり仔撃ち - Memushiri kouchi ). Si en su obra anterior exploraba el impacto del "otro" en una comunidad cerrada, aquí nos entrega un relato aún más sombrío sobre los efectos colaterales de la guerra y la marginación social. La novela sigue a un grupo de adolescentes de un reformatorio que, evacuados en tiempo de guerra, son trasladados a un remoto pueblo de montaña. Sin embargo, la tragedia se cierne cuando brota una epidemia y los habitantes locales huyen aterrorizados, abandonando a los chicos a su suerte y bloqueando las salidas para dejarlos aislados a causa de la enfermedad. De repente, los jóvenes marginados se encuentran solos, obligados a construir una microsociedad para sobrevivir. En este texto se palpa profundamente la influencia occidental en el estilo de Ōe . Apasionado estudiante de literatura francesa (y ferviente lect...
Crítica cultural:
literatura, sociedad y mucho cine japonés.
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