Aquel 25 de junio de 2009 nos dejó Farrah Fawcett a los 62 años, tras una larga y pública batalla contra el cáncer. Para toda una generación, Fawcett fue el rostro definitivo de los años setenta: la sonrisa deslumbrante, la melena peinada hacia atrás que copió media plantilla del planeta y el icónico póster en traje de baño rojo que vendió doce millones de copias. Pero reducir a Farrah al mito pop de Los ángeles de Charlie sería un error. Aunque la serie la lanzó al estrellato global en 1976, Fawcett tuvo la agudeza —y la valentía— de dejar la ficción en su punto más alto tras solo una temporada para evitar quedar encasillada en el papel de mera "chica bonita". A partir de los ochenta demostró una solidez actoral que pocos supieron anticipar. Destacó en el drama de Broadway Extremities y, muy especialmente, en el telefilm La cama en llamas ( The Burning Bed , 1984), donde encarnó a una víctima de violencia machista. Su desgarradora interpretación le valió el reconocimient...
Crítica cultural:
literatura, sociedad y mucho cine japonés.
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