El funeral (Ososhiki / The funeral), estrenada en 1984, es una obra magnífica que merece la pena redescubrir. Dirigida por Juzo Itami, cuenta en los papeles principales con su esposa, Nobuko Miyamoto, y con Tsutomu Yamazaki, a quien pudimos ver hace poco en Despedidas (Okuribito), la cinta japonesa ganadora del Oscar en 2009.
La película es una brillante sátira sobre cómo la sociedad moderna se enfrenta a los rígidos ritos funerarios japoneses. La historia arranca con la muerte repentina de un abuelo que, todo hay que decirlo, como marido dejaba mucho que desear. Justo antes de morir, protagoniza un diálogo muy revelador con su esposa:
— "Yo quiero vivir hasta los 120 años con una mujer joven. Alguna bonita de 19 o 20 años. Le daría una pensión mensual y charlaríamos, comeríamos juntos, eso es todo. De verdad que me gustaría. ¿Qué piensas?" — "Eres un idiota que solo quiere una chica para alardear sobre la guerra", le contesta ella, tajante.
La noticia del fallecimiento cae como un jarro de agua fría sobre su hija y su yerno (Yamazaki, quien ejerce de narrador en voz en off), ambos actores de éxito. Como la viuda insiste en que el funeral se celebre en casa, la pareja se ve inmersa en un caos durante los tres días que duran los actos fúnebres.
El choque cultural en casa Aquí es donde la trama se vuelve fascinante y divertidísima: al estar tan desconectados de sus propias tradiciones, el matrimonio no tiene ni idea de qué hacer. Tienen que recurrir a ver, a escondidas, un vídeo tutorial en cinta VHS para aprender cómo comportarse, cómo saludar al monje budista o cuánto dinero deben entregar en las ofrendas, reflejando la pérdida de identidad del Japón contemporáneo.
El filme brilla por su humor negro, regalándonos momentos extraordinarios y surrealistas frente a la tragedia: las quejas por el altísimo importe de los gastos del hospital, el hermano del difunto haciendo posar a la familia con sus mejores sonrisas junto al cadáver para una foto de recuerdo, o la asombrosa escena en el crematorio. Allí, los familiares miran por un agujero cómo se quema el cuerpo y terminan comentando, tan tranquilos, qué hueso es el cráneo y cuál es el esternón. Alucinante.
Evidentemente, tiene momentos de tristeza y lágrimas (no deja de ser la despedida de un ser querido), pero es una comedia costumbrista divertidísima y audaz. Como aficionada al buen cine, os la recomiendo a todas y a todos. No os va a defraudar.
🎬 Datos Curiosos de El funeral
Basada en hechos reales: Juzo Itami escribió el guion en apenas una semana, inspirándose directamente en el cúmulo de anécdotas y situaciones absurdas que vivió al tener que organizar el funeral de su propio suegro (el padre de la actriz Nobuko Miyamoto).
Un debut tardío: Fue la primera película de Itami como director, quien debutó detrás de las cámaras a los 51 años tras una larga carrera como actor y ensayista.
Arrasó en los premios: En su momento fue un éxito arrollador de taquilla en Japón y se llevó cinco Premios de la Academia Japonesa en 1985, incluyendo Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor y Mejor Guion.
El tutorial en vídeo existió de verdad: La inclusión de la cinta VHS para aprender los ritos funerarios fue una burla muy inteligente a una moda real de los años 80 en Japón, donde se comercializaban vídeos para enseñar a las nuevas generaciones cómo cumplir con las tradiciones de sus antepasados.



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| Juzo Itami |


Comentarios
Sobre esa película coreana basada en la película de Itami, la desconozco, si bien, el tema se presta mucho al humor negro y a la crítica social y, tal vez, la coreana pudiera ser o no un remake de la japonesa.
Si doy con la película coreana, te lo comento, ya estoy en un sin vivir, la encontraré. Saludos
Gracias!!