Memories of Tomorrow (明日の記憶, Ashita no kioku) es una película japonesa dirigida por Yukihiko Tsutsumi, 堤幸彦, estrenada en 2006. Está protagonizada por Ken Watanabe, 渡辺謙, y Kanako Higuchi, 樋口可南子, y está basada en la novela homónima de Hiroshi Ogiwara, 荻原浩.
Una película que me recuerda a Alonso
El martes pasado recibí una llamada del hijo de Alonso para decirme que su padre había fallecido en un accidente de tráfico.
Alonso y yo habíamos sido colegas de profesión. Cuando yo llegué a mi destino actual, él ya estaba jubilado, pero, como parece que el trabajo es difícil de olvidar para algunas personas, de vez en cuando se pasaba por los despachos y nos saludaba a todos.
Nos caímos bien desde el principio, a pesar de las diferencias de edad y, sobre todo, de ideología. Pero en nuestra relación primaban otras cosas. Llegaba, me preguntaba si estaba muy ocupada, yo le contestaba que no —la mayoría de las veces no era cierto—, se sentaba y hablábamos. ¿De qué? Pues de lo divino y de lo humano, siempre con mucho humor. Él me hablaba de sus tiempos y yo le hablaba de los míos.
Las dos últimas veces que vino llegó acompañado de su hijo y, la última vez, me dijo:
—Tengo alzhéimer.
—Lo siento, lo siento mucho —fue lo que le dije.
—¿Qué puedo hacer? Seguir tan guapa como ahora —me contestó.
No he olvidado aquella respuesta.
Por eso, no solo para recordar a Alonso, con quien trabé una hermosa amistad y por quien lloré, sino también para recordar a las personas que padecen alzhéimer y a las familias que las cuidan con tanto amor, traigo hoy esta hermosa y, también, dura película: Memories of Tomorrow (明日の記憶, Ashita no kioku).
Una historia sobre la pérdida de la memoria
La película nos presenta a Masayuki Saeki, un ejecutivo de publicidad que está en plena madurez profesional y cuya vida parece transcurrir con normalidad. Sin embargo, empieza a tener pequeños problemas que al principio podrían confundirse con simples despistes: olvida nombres, fechas de reuniones y determinadas tareas de su trabajo; llega incluso a no reconocer a algunos de sus compañeros y a perderse cuando se dirige a una cita.
Lo que parece un problema de cansancio o de estrés termina teniendo un diagnóstico mucho más terrible: alzhéimer de inicio temprano.
A partir de ese momento, la película sigue el progresivo deterioro de Saeki y, al mismo tiempo, la forma en que su enfermedad afecta a su matrimonio, a su trabajo y a las personas que le rodean.
Es una historia especialmente dura porque Saeki no es un anciano. Es un hombre que todavía está en plena vida profesional y familiar, con una hija a punto de casarse. De repente tiene que enfrentarse a la posibilidad de perder aquello que hasta entonces daba sentido a su vida: su trabajo, sus recuerdos y, finalmente, parte de su propia identidad.
La película consigue acercarnos a una enfermedad que, cuando la vi, era todavía bastante desconocida para mí.
Un proyecto muy personal para Ken Watanabe
Ken Watanabe no se limitó a protagonizar la película. Después de leer la novela de Hiroshi Ogiwara, quedó tan impresionado por ella que fue él mismo quien propuso llevarla al cine. Además, participó como productor ejecutivo.
La novela original había tenido una importante acogida en Japón: recibió el 18.º Premio Yamamoto Shūgorō y quedó en segundo lugar en los Honya Taishō de 2005, unos premios concedidos a partir de las recomendaciones de libreros japoneses.
La película fue dirigida por Yukihiko Tsutsumi, director conocido también por trabajos muy diferentes, entre ellos TRICK. La música corre a cargo de Michiru Ōshima, cuya banda sonora acompaña los distintos estados emocionales de la historia.
Ken Watanabe
Ken Watanabe es uno de los actores japoneses más conocidos internacionalmente. Cuando rodó Memories of Tomorrow ya había participado en películas como Tampopo (1985), Kizuna (1998), The Last Samurai (2003), Batman Begins (2005), Memoirs of a Geisha (2005), Letters from Iwo Jima (2006), Shanghai (2008) y Map of the Sounds of Tokyo (2009).
Su interpretación de Saeki es uno de los grandes atractivos de la película. Tiene que representar no solamente la pérdida progresiva de memoria, sino también la angustia de ser consciente de que algo está cambiando dentro de uno mismo.
Hay algo especialmente doloroso en observar cómo un hombre acostumbrado a controlar su vida empieza a perder el control sobre las cosas más sencillas.
En 1989, mientras rodaba Heaven and Earth, a Watanabe le diagnosticaron leucemia mieloide aguda. Después de recuperarse retomó su carrera, aunque en 1991 sufrió una recaída. Su propia experiencia con una enfermedad grave añade una circunstancia personal interesante a su implicación con este proyecto, aunque, por supuesto, Memories of Tomorrow no es una película sobre su propia enfermedad.
Kanako Higuchi, una esposa que también tiene que luchar
Además del trabajo de Ken Watanabe, me gustaría destacar a Kanako Higuchi, que interpreta a Emiko Saeki, la esposa de Masayuki.
Es un personaje difícil porque su papel no consiste únicamente en cuidar de un enfermo. También tiene que asumir que el hombre con el que ha compartido su vida está cambiando delante de ella.
Higuchi transmite muy bien esa mezcla de amor, miedo, tristeza y fortaleza que necesita el personaje.
Y para los fans de Takeshi Kitano, como yo, ha sido además un placer volver a encontrarla en otro papel de esposa sufridora. En este caso recuerdo especialmente su interpretación de Sachiko, la esposa de Machisu, en Aquiles y la Tortuga (Akiresu to kame, 2008).
La dureza del mundo laboral
Hay otro aspecto de la película que me llamó especialmente la atención, aunque no tenga relación directa con la enfermedad: la dureza del mundo laboral que se muestra.
Cuando el jefe descubre la enfermedad de Saeki, le aconseja que se jubile. Saeki se niega y entonces es relegado a otro puesto de menor categoría. Más adelante, cuando ya no puede continuar trabajando y decide dimitir, le hacen saber que su pensión será menor por haberse jubilado desde una categoría inferior.
Es una situación que me resultó especialmente desagradable de ver.
No sé si esta situación responde a una práctica habitual en Japón o a las necesidades dramáticas de la película, así que prefiero no generalizar. Pero sí pone de manifiesto que la enfermedad no afecta únicamente a quien la padece: también puede hacerle perder su lugar en el mundo laboral y, con él, buena parte de la seguridad que había construido durante años.
Y aquí una no puede evitar comparar esta situación con las diferencias que existen con nuestro sistema de jubilación en España.
El reconocimiento de Ken Watanabe
El trabajo de Watanabe tuvo también un importante reconocimiento en Japón.
En 2007 recibió el premio al mejor actor en los Japan Academy Prize por su interpretación de Masayuki Saeki. La película fue además nominada en otras categorías, entre ellas mejor película, guion, actriz protagonista y música.
No fue, por tanto, únicamente una película que funcionó por la popularidad internacional de su protagonista: tuvo también un reconocimiento importante dentro de la industria cinematográfica japonesa.
Algunas curiosidades
Hay varios detalles que me parecen interesantes alrededor de esta película.
La novela fue el origen de todo. Ashita no kioku, de Hiroshi Ogiwara, se publicó en 2004 y tuvo una importante repercusión en Japón antes de convertirse en película.
Ken Watanabe fue quien impulsó la adaptación. Quedó tan impresionado con la novela que quiso llevarla al cine y participó en la producción como productor ejecutivo.
La película dura 122 minutos, poco más de dos horas, y fue estrenada en Japón el 13 de mayo de 2006.
El título japonés es Ashita no kioku (明日の記憶), relacionado con la idea de «los recuerdos del mañana». Es un título especialmente apropiado para una historia en la que el protagonista intenta aferrarse desesperadamente a lo que todavía recuerda.
Y hay otro detalle que me gusta especialmente: en la película Saeki intenta conservar sus recuerdos escribiéndolos en notas y apuntes. La escritura se convierte así en una especie de defensa contra el olvido.
Una película sobre la memoria, pero también sobre el amor
Memories of Tomorrow es una película muy emotiva, pero no creo que su interés esté únicamente en hacernos llorar.
Lo que más me interesa es que nos obliga a pensar en qué queda cuando una persona empieza a perder aquello que creemos que nos define.
Saeki pierde progresivamente recuerdos, capacidades y autonomía, pero la película también muestra que hay cosas que no desaparecen de la misma manera. Su relación con Emiko, el cariño y la dignidad con la que ambos afrontan la situación terminan teniendo tanto peso como la propia enfermedad.
Y eso es lo que hace que la película resulte tan dura y, al mismo tiempo, tan hermosa.
Por supuesto, es una película recomendable. Nos acerca a una enfermedad cruel que no afecta únicamente a personas muy mayores y nos recuerda que también puede aparecer cuando una persona todavía está en plena actividad intelectual, profesional y familiar.
Y, para mí, después de haber conocido a Alonso, tiene además un significado especial.
Alonso ya no está, pero aquella frase suya sí permanece en mi memoria.
Reparto
Ken Watanabe, 渡辺謙 (わたなべ けん), Masayuki Saeki
Kanako Higuchi, 樋口可南子 (ひぐち かなこ), Emiko Saeki
Otros intérpretes destacados son Teruyuki Kagawa, Kazue Fukiishi, Kenji Sakaguchi, Asami Mizukawa y Noritake Kinashi.
Director: Yukihiko Tsutsumi, 堤幸彦
Guion: Hakaru Sunamoto, Yuiko Miura
Basada en: Ashita no kioku, de Hiroshi Ogiwara, 荻原浩
Música: Michiru Ōshima
Año: 2006
Duración: 122 minutos
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| Ken Watanabe |













Comentarios
Besos
Es importante conocer la enfermedad, esperemos que se consiga una cura pronto, pero no se puede vivir con miedo.
Muchos besos,
Bara