Está demostrado que para hacer un cine excelente y entretenido no se necesitan presupuestos faraónicos. A Stranger of Mine (Unmei janai hito), escrita y dirigida por Kenji Uchida, es la prueba perfecta de ello. Esta es la tercera película que comento en nuestra segunda semana de cine japonés actual y, sin duda, una de las grandes sorpresas.
En su momento, este brillante debut de Uchida arrasó en la Semana de la Crítica de Cannes de 2005, llevándose el premio al mejor guion, entre otros galardones. Recuerdo que pudimos disfrutarla poco después en el BAFF, el tristemente desaparecido Festival de Cine Asiático de Barcelona, cuyo cierre en 2010 nos dejó huérfanas a muchas aficionadas al cine oriental y del que aún no nos hemos repuesto.
Un rompecabezas narrativo: la historia desde múltiples ángulos
Si recordáis clásicos como Rashomon (1950) de Akira Kurosawa o la más reciente Babel (2006) de Alejandro González Iñárritu, sabréis lo fascinante que resulta ver una misma trama narrada desde las perspectivas de distintos personajes. A Stranger of Mine toma esa estructura y la lleva al terreno de la comedia de enredos y el thriller urbano.
La película nos cuenta los sucesos de una sola noche de viernes, repitiendo la misma franja de tiempo desde el punto de vista de diferentes personas. Lo que en principio parece una simple ruptura amorosa se va revelando, capa tras capa, como un complejo entramado de casualidades, mafiosos, maletines llenos de dinero y giros sorprendentes. Todo ello aliñado con un humor muy inteligente y un final tan redondo como inesperado.
Los protagonistas de esta caótica noche
El desarrollo de los personajes está brillantemente hilado. Todo comienza con Maki (Reika Kirishima), a quien vemos abandonando un apartamento. La forma en que Uchida nos muestra estas primeras escenas es pura sutileza visual: la cámara se detiene en su titubeo con la llave, un pequeño detalle que nos hace sospechar lo que ocurre. Maki acaba de dejar a su prometido tras descubrir un engaño. Decepcionada y sin rumbo, entra en un restaurante donde el destino intervendrá.
Allí se cruzará con Miyata (Yasushi Nakamura), el arquetipo del "buen tipo", ingenuo, amable y conformista, que se enamora de ella a primera vista. Miyata está en el restaurante arrastrado por su amigo Kanda (So Yamanaka), un cínico detective privado que intenta ayudarle a superar una ruptura reciente. Sin embargo, será Kanda quien terminará protagonizando, muy a su pesar, situaciones tan peligrosas como hilarantes al cruzar su camino con la yakuza.
Para complicar aún más el rompecabezas, reaparece en escena Ayumi (Yuka Itaya), la exnovia de Miyata. Tras haberlo abandonado tiempo atrás por otro hombre, ahora está involucrada sentimentalmente con un jefe yakuza llamado Asai (Kisuke Yamashita). Sorpresivamente, Ayumi vuelve al apartamento de Miyata, desatando la gran incógnita de la noche: ¿qué busca realmente ahí?
Curiosidades cinéfilas delante y detrás de las cámaras
Como siempre me gusta indagar en los detalles de las producciones, aquí van algunas curiosidades sobre el equipo y el reparto:
Empezando por su director, Kenji Uchida demostró ser un verdadero relojero del guion con esta ópera prima. La película se rodó con un presupuesto ínfimo y en un tiempo récord, apoyándose casi exclusivamente en la fuerza del texto y el ritmo del montaje. Su paso por Cannes 2005 fue histórico para un cineasta prácticamente desconocido hasta entonces, llevándose cuatro galardones en la Semana de la Crítica.
Pasando al reparto femenino, tenemos a Reika Kirishima (Maki), a quien seguramente recordaréis por su maravilloso trabajo en Norwegian Wood (2010), la adaptación de Tran Anh Hung basada en la novela homónima (conocida en España como Tokio blues) de Haruki Murakami. Kirishima tiene una capacidad especial para dotar a sus personajes de una melancolía muy magnética.
En contraste absoluto con el personaje de Maki, la actriz que interpreta a la ambigua e interesada Ayumi es Yuka Itaya. Curiosamente, Itaya también se movió en el terreno de los mafiosos en otra producción que comenté en el blog: la brutal Outrage (2010) del gran Takeshi Kitano, donde interpretaba a la mujer de Otomo. Es fascinante ver su versatilidad para saltar de la comedia de enredos a un drama yakuza tan crudo.
Y deteniéndonos en el lado masculino, el trío formado por Yasushi Nakamura (Miyata), So Yamanaka (el detective Kanda) y Kisuke Yamashita (el mafioso Asai) logra una química impecable. Juegan constantemente con el equívoco y la ironía de sus propias situaciones, sosteniendo la película con un timing perfecto para la comedia sutil sin caer jamás en la sobreactuación.
Conclusión
A Stranger of Mine es una película brillante, de esas que demuestran que un buen montaje y una dirección excelente valen mucho más que los efectos especiales. Nos hace disfrutar enormemente de la hora y media (más o menos) que dura la cinta, encajando todas sus piezas como un mecanismo perfecto. Es una obra que te deja con una inevitable sonrisa en los labios y un deseo claro: es una verdadera pena que Kenji Uchida no se deje ver más a menudo dirigiendo.
Yasushi Nakamura, 中村靖日 (なかむらやすし) Takeshi Miyata
Reika Kirishima, 霧島れいか (きりしま れいか), Maki Kuwata
So Yamanake 山中聡 (やまなか さとし), Yusuke Kanda (el detective)





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